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Centros de atención a mamíferos marinos están saturados

El 30 de marzo pasado, un corredor pasa junto a un león marino adulto varado en Laguna Beach. En números record en California se registran ya una cantidad muy grande de lobos marinos bebés hambrientos.
El 30 de marzo pasado, un corredor pasa junto a un león marino adulto varado en Laguna Beach. En números record en California se registran ya una cantidad muy grande de lobos marinos bebés hambrientos.
(Robyn Beck/ AFP/Getty Images)

Recientemente en una manana, mientras una muchedumbre le rodeaba, un pequeño cachorro de león marino de California color café chocolate languidecía en la orilla, cerca del muelle de Newport.

Algunos que nunca habían visto un león marino salvaje hasta entonces, tomaron fotografías instantáneas. Otros se pusieron ansiosos de que los funcionarios no habían aparecido para cuidar de la cría.

Este escenario se ha vuelto común en los últimos meses en California para los funcionarios locales que han recibido la tarea de cuidar de 2,460 lobos marinos que han sido expulsados a tierra por la marea este año.

A partir de enero, el Pacific Marine Mammal Center en Laguna Beach, que recoge leones marinos en riesgo de la mayoría de las playas del Condado de Orange, ha rescatado a 27 cachorros en Newport Beach, informó el Daily Pilot.

Los refugios de mamíferos marinos a lo largo de toda la costa, abrumados por el número de leones marinos enfermos que necesitan atención, han visto que sus tiempos de respuesta a los llamados en las playas son cada vez más largos, si es que hay una respuesta, dijo Justin Viezbicke, coordinador de la red de varamientos de California de la National Oceanic y Atmospheric Administration.

“En la mayoría de nuestras instalaciones están trabajando por encima de su capacidad”, dijo Viezbicke. “Este es un verdadero desafío. No tenemos la capacidad para recoger a todos los animales”.

Algunos bañistas, frustrados por su percepción de falta de respuesta por parte de centros de rescate, han intentado rescatar a los cachorros, lo cual es peligroso.

“La mentalidad pública general es ‘si alguien no va a hacer algo, voy a tomar la situación en mis propias manos’”, dijo Viezbicke.

Los funcionarios le piden al público que se alejen de los leones marinos porque la interacción con los humanos puede excitar a los animales y hacer que se conviertan en agresivos. Algunas veces atacan.

La interacción con los lobos marinos también puede venir acompañada de una multa. Las sanciones por acosarlos pueden variar de $100 a $13,000 dólares, según la ley de protección a los mamíferos marinos. Bajo la ley federal, “el acoso” se define como el “acto de persecución, tortura o molestia que tiene el potencial de lesionar al animal o causar una interrupción de su comportamiento natural”.

A pesar de que la mayoría de las personas que ven a los mamíferos en la playa no quiere causarles daño, acercarse y tomarles fotos puede causarles un severo estrés, dijo Viezbicke.

En los últimos meses varias personas han reportado haber sido mordidas en la cara, manos y brazos después de que recogieron algunos leones marinos enfermos, en un intento por rescatarlos.

Si desea leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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