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Bomberos esperan una terrible temporada de incendios en el sur de California

Jim Kilgore de San Bernardino, se aleja corriendo de una bola de fuego.

Jim Kilgore de San Bernardino, se aleja corriendo de una bola de fuego.

(Gina Ferazzi / Los Angeles Times)

Las miles de casas quemadas y la media docena de personas fallecidas, hacen que 2015 se perfile como una de las temporadas más desafiantes de incendios en California.

Pero hasta ahora, la mayor acción ha sido en el norte de California, donde varios incendios arrasadores se han propagado a través de grandes y resecas áreas de tierras asoladas por la sequía.

Ahora, la temporada de incendios le toca al sur de California, que tiende a tener sus fuegos más grandes en el otoño, al mismo tiempo que llegan los vientos de Santa Ana para alimentarlos.

Si bien es cierto que la sequía ha recibido mucha atención como la causante de los recientes incendios, un nuevo estudio documenta como los secos y feroces “vientos del diablo” han sido el factor real en la región.

Históricamente, los incendios por los vientos de Santa Ana han causado 10 veces más daño económico que otros incendios no relacionados a dichos vientos, de acuerdo al estudio que fue publicado este mes en la revista Enviromental Research letters.

“Hay más muertes de bomberos y civiles en los incendios de Santa Ana; el número de estructuras que fueron destruidas o dañadas fue mucho mayor para los incendios de Santa Ana”, dijo Jim Randerson de UC Irvine, coautor del estudio. “Hemos sido capaces de cuantificar esto utilizando datos del censo y algunos otros datos de recopilados de varias fuentes geoespaciales”.

Hay también en estos vientos una cierta previsibilidad.

Los datos han mostrado que los incendios causados por los vientos de Santa Ana tienden a agruparse en las zonas costeras y en las colinas, como por ej. en Simi Valley y en las comunidades a lo largo de las montañas de Santa Mónica. Los pasos más importantes en las montañas, incluyendo El Tejón, El Cajón y San Gregorio, también fueron puntos candentes de los vientos de Santa Ana.

Cuatro de los 15 incendios de mayor envergadura del estado sucedieron en el condado de San Diego, destruyeron 5,400 estructuras y perdieron la vida 30 personas, según datos del estado.

“Esa es la parte que asusta de los vientos de Santa Ana. Soplan desde su fuente hasta donde vive la gente. No era necesariamente así hace 50 años. Pero más y más personas están viviendo en lo llamamos ‘corredores de Santa Ana’”, dijo William Patzert, climatólogo del laboratorio de propulsión a chorro de la NASA en La Cañada Flintridge.

Generalmente, los vientos fuertes de Santa Ana se empiezan a desarrollar en octubre y son causados por la acumulación de alta presión en el desierto, incluyendo la Gran Cuenca, y la baja presión frente a la costa. El gradiente o diferencia de la alta presión que fluye para disminuir la presión crea los vientos secos y ardientes del noreste.

Mientras que los incendios no relacionados a los vientos de Santa Ana tienden a arder en áreas más alejadas, como en los bosques y las escarpadas tierras salvajes, los incendios por los Santa Ana descienden en áreas más pobladas, incluyendo a lo largo de la costa, donde están en juego los valores superiores de las propiedades y más residentes, dijo Yufang Jin, catedrático de UC Davis Departamento de la tierra, aire y recursos hídricos y autor principal del estudio.

Los incendios alimentados por los vientos de Santa Ana se dispersan tres veces más rápido que los incendios no relacionados a las condiciones Santa Ana. El estudio encontró que entre 1990 y 2009, estos fueron responsables de 80% de la pérdida económica de $ 3.1 billones causado por los grandes incendios en sur de California. Los incendios afectaron a más de 9,000 personas y amenazaron a más de 3,400 estructuras en un año promedio.

Los climatólogos dicen que hay evidencia de que la condición Santa Ana de esta temporada podría ser grave: esta primavera y verano han visto una mayor frecuencia de sistemas de alta presión sobre el sur de California.

“El subtítulo en eso es Los Vientos de Santa Ana”, dijo Patzert.

“Es esa época del año otra vez: ¿Qué fue primero, las lluvias o los vientos Santa Ana? Y este año, si se trata de lluvias del Niño, podría ser demasiado tarde para humedecer la temporada de los Santa Ana”, indicó Patzert, reconociendo la posibilidad de que el fenómeno meteorológico podría traer una corriente en chorro subtropical a California, misma que normalmente derrama lluvia sobre las selvas del sur de México y de América Central.

“Las lluvias de El Niño tienden a llegar en enero, febrero y marzo”, señaló Patzert. “Y el apogeo de los Santa Ana es noviembre y diciembre”.

Durante los pasados otoños, los vientos de Santa Ana no se materializaron con su típica intensidad. Los expertos dicen que la sequía, irónicamente, puede haber calmado los sistemas de clima generalmente responsables de los vientos anuales que son endémicos de la región.

Pero con viento o sin viento, las condiciones propicias a los incendios han sido tan extremas en los últimos años que la llamada temporada de incendios se ha convertido en una batalla a lo largo de todo el año, señalaron las autoridades.

“Estamos viendo con estos cuatro años consecutivos de sequía, incendios, ausencia de viento, combustiones de índices explosivos... Añadir el componente Santa Ana es doblemente preocupante”, dijo Janet Upton, director adjunto del Departamento de California de silvicultura y protección contra incendios.

“Hemos tenido incendios arriba en el condado de Butte y en el condado de Humboldt, unos de los lugares más lluviosos del país”, dijo Upton. “Era madera en pie. Grandes árboles de pino en una zona que normalmente estaría bajo varios pies de nieve, y tuvimos un incendio en 7,000 acres”.

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