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Aumento de matrícula y brechas en el presupuesto; los temas clave a discutir en la junta de Cal State

La estudiante Ginny Dolores, de Cal State Fullerton, junto con varias decenas de alumnos, protestaron en noviembre pasado por el posible aumento de la matrícula durante la reunión del consejo directivo.

La estudiante Ginny Dolores, de Cal State Fullerton, junto con varias decenas de alumnos, protestaron en noviembre pasado por el posible aumento de la matrícula durante la reunión del consejo directivo.

(Mark Boster)

Los administradores de la Universidad del Estado de California debatieron el incremento de la matrícula, tras seis años sin cambios. La polémica idea ganó fuerza inevitablemente después de que se dió a conocer la propuesta de presupuesto del gobernador, Jerry Brown, que asignó menos financiamiento estatal.

Ante esto, las autoridades universitarias consideraron necesario el aumento y así poder preservar la calidad educativa general del sistema universitario público más grande del país.

La semana pasada, los regentes de la Universidad de California, enfrentando presiones similares, votaron 16 a 4 para poner fin a la congelación de seis años en el costo de la matrícula y aprobaron un aumento del 2.5%, o $ 282, para el año escolar 2017-2018.

En Cal State, Timothy P. White ha propuesto un aumento de alrededor del 5%, que podría ascender a $270 para los estudiantes de California. Aumentos similares se han sugerido para la matrícula de alumnos foráneos, así como para programas de credenciales para graduados y maestros.

No se espera que los administradores voten sobre la propuesta del alza hasta marzo próximo.

De aprobarse el incremento, señaló White, los aumentos de matrícula generarían $77.5 millones de dólares en ingresos netos. En el último tiempo Cal State ha sufrido presiones para aumentar las tasas de inscripción y los índices de graduación, y necesita contratar más profesores, todo ello con menos fondos estatales que en años anteriores.

La financiación estatal cubre aproximadamente la mitad de los costos operativos de Cal State, en comparación con el 80% que cubría en la década de 1990, detallaron los administradores. El sistema cuenta con lo aportado por sus 470,000 estudiantes para hacer frente a los gastos.

Durante la recesión, el estado redujo casi un tercio de su apoyo a dicha casa de estudios, pero en los últimos seis años restableció gradualmente su financiamiento. Durante ese tiempo, Brown prometió aumentos anuales de fondos a cambio de congelar las colegiaturas.

En la reunión de administradores de noviembre pasado, White remarcó que aumentar la matrícula era algo que “nadie quería hacer”, y que la máxima prioridad era presionar a los legisladores estatales para que dicho incremento no fuese necesario.

Cal State también debe pagar los aumentos salariales de sus académicos, y tiene un retraso a las mejoras de infraestructura, que ascienden a $2,000 millones de dólares. Además, ha prometido duplicar la tasa de graduación de carreras de cuatro años para 2025, llevándola del 19% al 40%.

Para lograrlo, la institución necesita contratar más profesores para enseñar los cursos requeridos y tener su propia tutoría académica y programas puente.

Cal State también carece de los recursos necesarios para aumentar las inscripciones estudiantiles y dar así cabida a todos los que quieren asistir, aseguró White. Aunque sus campus han inscrito a 20,000 alumnos adicionales desde la recesión, el otoño pasado debieron rechazar a cerca de 30, 000 solicitantes que cumplían con todos los requisitos de admisión.

Sin embargo, la posibilidad de un incremento en los costos ha desatado la ira de muchos estudiantes y profesores, quienes se manifestaron en noviembre pasado y continúan protestando actualmente por lo que consideran una creciente desigualdad en la educación superior pública. Para este martes se esperaban protestas en varios campus del estado.

Los estudiantes están pagando la colegiatura más alta en la historia de Cal State; que se duplicó (a $ 5,472) desde 2006 a 2011. Mientras tanto, sostuvo David López, presidente de la Asociación Estatal de Estudiantes de California, los honorarios estudiantiles también han subido, junto con el costo de vida, especialmente en zonas como Los Ángeles, el área de la bahía y San Diego.

Funcionarios de la universidad argumentan que la ayuda financiera cubriría los costos de matrícula adicionales para la mayoría de los estudiantes. Más del 60% de los alumnos de Cal State cuya matrícula está totalmente cubierta por subvenciones no se verán afectados por el incremento. En cuanto a aquellos que tienen préstamos, señalan, la deuda promedio de estudiantes de Cal State es de $14,388, la mitad de la media nacional.

Los administradores discutirán la propuesta de presupuesto de Brown, que asigna alrededor de $157.2 millones de dólares en fondos adicionales para el próximo año fiscal y elevaría el apoyo estatal al sistema universitario a unos $3,600 millones de dólares.

Cal State estimó que necesitaría $324.9 millones más por parte del estado para cubrir la inflación de los costos operativos, los aumentos en la atención médica de los empleados y otros costos obligatorios, y poder avanzar en temas claves como las tasas de graduación.

Los administradores también discutieron su apoyo continuo al programa de Acción Diferida para los Llegados durante la Infancia, o DACA, una acción ejecutiva del gobierno de Obama que proporciona un permiso de trabajo y una suspensión de deportación a las personas que entraron ilegalmente a Estados Unidos cuando eran menores de edad. También hablarán sobre la propuesta de Brown de eliminar gradualmente el único programa de becas del estado para estudiantes de clase media, lo cual es necesario dado un déficit estatal que -sin acción- podría llegar a los $ 1,600 millones para el verano.

Traducción: Diana Cervantes

Para leer esta historia en inglés haga clic aquí


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