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A pesar de la sequía, San Diego se enfrenta el exceso de agua

La planta desalinizadora de Carlsbad en el mes de septiembre.

La planta desalinizadora de Carlsbad en el mes de septiembre.

(Lenny Ignelzi / Associated Press)

La planta desalinizadora de $1 mil millones de dólares que iniciará actividades el próximo mes en Carlsbad, encajará perfectamente con los años de cuidadosa planificación y la inversión en abastecimiento de agua del Condado de San Diego.

También empeorará un problema peculiar que se presenta en San Diego en medio de una sequía de varios años: un exceso de agua.

A diferencia de otras partes de California, San Diego tiene el 99% del agua necesaria para el uso normal. Pero los mandatos estatales de conservación se han aplicado igualmente para las zonas que tienen un montón de agua como para aquellas que no, así que aquí el resultado ha sido la acumulación de agua sin utilizarse, mientras que las agencias de agua locales aumentan las tarifas para compensar las ventas perdidas.

El alcalde de Carlsbad Matt Hall, un miembro de la junta de la Autoridad del Agua del Condado de San Diego, dijo que la situación es difícil de explicar a sus electores.

“Es realmente difícil decirles, ‘tienes que dejar morir a tu césped’, y en el mismo instante tener que decirles, ‘tenemos más agua de la que podemos usar’”, dijo.

La empresa privada inició un período de prueba de 30 días el 9 de noviembre y se espera que comience a producir agua el próximo mes, lo suficiente como para cubrir entre el 7% y el 10% de la demanda del condado. En el 2012 los funcionarios del agua acordaron comprar el agua si la necesitaban o no, para hacer que la planta fuera financieramente posible.

El nuevo suministro es tan sólo una razón más por la que los funcionarios locales de agua están abogando para que el estado reduzca los mandatos de conservación para las zonas en donde los suministros son amplios, lo cual disminuiría el exceso de capacidad.

El agua desalinizada será más costosa que los actuales suministros del Condado, desencadenando un cobre adicional de $5 al mes por un aumento en las tarifas de agua para la mayoría de los hogares. Mientras llega el agua más cara, habrá consecuencias para la autoridad del agua, la cual recientemente tuvo que recortar las compras de agua importada sobre una base temporal.

El año que viene, el agua de mar desalinizada le costará a las agencias de agua de San Diego por lo menos $113 millones 600 mil — más del doble de los $45 millones 200 mil que pagarían por la misma cantidad de agua importada, la cual sigue estando disponible a pesar de la sequía en todo el estado.

Incluso antes de que esa agua esté en línea, San Diego se ha venido enfrentando con los límites de almacenamiento.

Dada la combinación de conservación y suministro estable, la autoridad del agua del Condado almacenó 13 mil millones 700 mil galones de agua en el recientemente ampliado embalse de San Vicente, llenándolo hasta su límite temporal, informaron las autoridades.

Mientras esperan la certificación para colocar más agua detrás de la presa, la autoridad adquirió 9 mil millones 800 mil menos galones de lo que estaba programado a comprar del mayorista de la región.

La autoridad del agua obtuvo permiso del estado para reanudar el llenado del embalse.

Al mismo tiempo, las facturas de agua han aumentado mientras los proveedores intentan cubrir los ingresos por ventas perdidas que pagaban los costos fijos de sus sistemas. Hasta cierto punto, las tarifas han sido elevadas aún más por los continuos costos de la infraestructura, incluyendo la planta desalinizadora.

Sandy Kerl, subgerente general de la autoridad del agua, dijo que la desaladora es una inversión a largo plazo.

“Tenemos necesidad de esta agua y esta fiabilidad ahora y en el futuro”, dijo Kerl. “El estar en esta situación sin precedentes ha distorsionar la imagen. Para hacer un proyecto como este, el cual es lo que consideramos parte del suministro central que se utilizará al servicio de la región, no es una especie de situación enciendo-apago”.

Los críticos de la planta de desalinización han cuestionado si el Condado hizo un buen trato cuando negoció los términos con el propietario, Poseidon Resources, en el 2012. Algunos dicen que Poseidon debió de haber tomado el riesgo financiero en lugar de los contribuyentes.

“Desde el principio les dijimos que esto era un enorme despilfarro”, dijo Marco González, un abogado de Encinitas, quien representó a Surfrider en sus batallas legales para detener la construcción. “Entramos demasiado rápido a un escenario de bienestar corporativo gigante”.

Los funcionarios de agua dijeron que el apoyo de la autoridad les ahorró a los contribuyentes unos $200 millones en gasto de financiación. Y no tomó más riesgos de lo necesario para hacer que se construyera el proyecto.

“Un gran proyecto de desalación avanzado de tecnología moderna como el de Carlsbad no es financiable sin un cliente seguro y económicamente viable para el agua”, dijo Mike Lee, portavoz de la autoridad, por correo electrónico. “Es el contrato toma o paga realizado con la autoridad del agua lo que hizo que el proyecto fuera financieramente posible”.

Lee dijo que la autoridad espera que el costo del agua tratada importada sobrepase el costo del agua desalada para el 2030.

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