Para Carlos Cordeiro, el trabajo de verdad comienza ahora que ganó la presidencia de US Soccer

El ganar la presidencia de la Federación de Estados Unidos podría ser la parte más fácil para Carlos Cordeiro, un exejecutivo de Goldman Sachs que venció a siete candidatos el sábado pasado para agarrar las riendas de la máxima división de este deporte en este país.

Pero ahora comienza la parte más difícil: gobernar el deporte y reparar esas fracturas, las cuales han aumentado desde el fracaso para clasificar al Mundial. Cordeiro, exvicepresidente de U.S. Soccer, en su campaña de tres meses, fue criticado como un candidato que no iba a hacer muchos cambios. 

“Para aquellos que no votaron por mí, voy a tener que trabajar aún más para convencerlos de que soy un buen presidente”, dijo Cordeiro. “Van a ver eso en los próximos dos años, con un liderazgo más involucrado y responsable”.

 “Creo que podemos hacer las cosas mucho mejor”, expresó.

Cordeiro reemplaza al presidente más longevo en la historia de USSF, Sunil Gulati, quien no buscó la reelección después de servir tres términos de cuatro años.

A los 61 años, Cordeiro fue el candidato más viejo que no jugó futbol más allá del futbol de preparatoria. Pero fueron los 12 miembros del consejo de atletas que votaron en bloque el viernes por la noche, para darle la ventaja.  

La elección se realizó en un salón grande en el hotel Resaissance, a la entrada del parque de atracciones de Sea World de Orlando. Más de 570 votantes representaron varios departamentos de la Federación de Futbol de Estados Unidos y votaron mediante unos aparatos electrónicos.

“No fue una decisión fácil”, dijo Stuart Holden, un exmundialista y miembro del consejo de atletas. “Encontramos un candidato en Carlos que pensamos que nos podría unir a todos”.

Muchos de los votantes que apoyaron a Cordeiro fueron del consejo profesional, que representaron a la MLS, la Liga Nacional Femenil de Futbol y la segunda división, USL.  Originalmente habían apoyado a Kathy Carter, presidenta de Soccer United Marketing, la rama de mercadotecnia de la MLS, pero luego cambiaron su apoyo cuando la elección se extendió más allá del primer round.

De todas maneras tomó tres rondas en las boletas para que Cordeiro obtuviera la mayoría de los votos para ganar, eventualmente logrando 69% de los votos.

Después de ello, Carter también mostró apoyo hacia el nuevo presidente.

“Los miembros han hablado”, dijo Carter, quien estaba buscando ser la primera mujer presidenta en US Soccer.  

“El futbol ganó hoy, no importa lo que hubiese pasado, el juego ganó”, dijo Eric Wynalda, uno de los cuatro exjugadores del seleccionado nacional en la boleta, quien también pidió unidad.  

“Hasta que dejemos de pelear entre nosotros y comencemos a pelear juntos seremos una nación de futbol”, indicó Wynalda. “Esta no es una revolución, es una evolución”.

Cordeiro, quien tiene origen colombiano, portugués e hindú, inmigró a los Estados Unidos cuando tenía 15 años y no jugó en el futbol organizado más allá de sus días de preparatoria en Miami.  Luego obtuvo una beca para estudiar en Harvard para luego seguir una carrera en finanzas que lo vio trabajar en bancos en Nueva York y Londres, antes de integrarse a Goldman Sachs, donde se convirtió en un socio y director.  

Cordeiro se unió a la federación como un director independiente en 2007 y se convirtió en tesorero un año después de ser vicepresidente en 2016.  

“Se necesita un grado de experiencia y familiaridad con la situación y del funcionamiento de la federación. Es una organización muy compleja”, señaló Cordeiro.

Eso pareció gustarle a los votantes, quien quería cambios pero no quería desmantelar los fundamentos de US Soccer, el cual se convirtió en un negocio de $110 millones con 170 empleados a tiempo completo bajo Gulati.

Pero si Cordeiro tuvo que trabajar duro para ser elegido, tendrá que hacer lo mismo cuando le toque gobernar. Llega a la presidencia- un puesto que no tiene salario y es voluntario- en un tiempo en el que la federación aún sufre de la desilusión de no clasificar a un Mundial en 32 años.  

Después de esa mala campaña, Bruce Arena renunció como entrenador y Gulati decidió también hacerse a un lado, dejando libre la elección por primera vez desde 1998.

Pero los problemas no solamente están a nivel del equipo nacional.   

Hay más niños jugando en Estados Unidos más que antes, existen barreras económicas y falta de recursos que evitan el progreso. Las asociaciones de adultos también se han quejado de ser ignorados y la Federación de Estados Unidos también tiene problemas de igualdad de género.  

Los candidatos, en cada una de las plataformas de su candidatura, pidieron más participación a nivel comunitario y más transparencia a nivel nacional.  

Al mismo tiempo, la federación está trabajando con México y Canadá en su candidatura histórica para ser anfitriones del Mundial de 2026, un evento que Cordeiro considera como vital para el crecimiento global de Estados Unidos a nivel competitivo.  

“Estamos en un punto clave en la historia del futbol en este país”, dijo Cordeiro en un discurso a los votantes. “Tenemos la oportunidad de transformar esto en el deporte número 1. La demografía lo comprueba. Así que hay muchas cosas a nuestro favor, pero tenemos que hacer muchas cosas nosotros para que eso suceda- y que suceda más rápido”.

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