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Deberán recortar el uso del agua en un 40% los residentes de la isla Catalina

Con las nuevas restricciones, los residentes de la isla Catalina deberán de reducir su consumo de agua en un 40%. (Bob Chamberlin / Los Angeles Times)

Con las nuevas restricciones, los residentes de la isla Catalina deberán de reducir su consumo de agua en un 40%. (Bob Chamberlin / Los Angeles Times)

Esta pintoresca localidad tiene fama de hacer que los visitantes se sientan a un océano de distancia de la complicada megalópolis que se encuentra a sólo 22 millas al este.

Quizás por ello los turistas con camisas hawaianas y chanclas, que caminan plácidamente por los restaurantes, bares y tiendas de Avalon, parecen impávidos ante la noticia que ha sacudido la atención de los residentes y propietarios de negocios de la zona: a partir del martes, la entidad de servicios públicos de la isla impuso una Etapa 3 de racionamiento, lo cual requiere que todo el mundo reduzca su consumo de agua entre un 40 y 50 por ciento.

Estamos siendo castigados por Edison”.

Norris Bishton, abogado que representa a la Asociación de Propietarios de Viviendas de Hamilton Cove.

La sequía no es una condición nueva para los 4,500 residentes, que confían tanto en las modernas plantas de desalinización como en la compleja y antigua red de viejos pozos, bombas, tanques y millas de tuberías de 10 pulgadas que atienden sus necesidades de agua -y las de los 700,000 turistas que los visitan cada año-. Durante una sequía que se registró a finales de los años 1970, las reservas de agua se desplomaron e incluso los mejores restaurantes utilizaron platos de papel para evitar el lavado.

En los últimos meses, los isleños ya han reducido su consumo de agua en un 40%, aunque las restricciones llamaban a hacer recortes de aproximadamente la mitad de esa cifra.

Los residentes que viven en esta mezcla ecléctica de casas de moda y lujosas en Avalon ya aprovechan el agua que drena de los condensadores de aires acondicionados y canalizan sus duchas de tres minutos de duración en cubetas, para calmar la sed de sus flores. Los constructores mezclan cemento con agua traída en barcazas. Los hoteles envían sus cargas de lavados al continente, y algunos de los mejores restaurantes limpian sus pisos con el agua que sus clientes dejan en sus vasos o botellas.

Cindy Lazaris, de Catalina Island Conservancy, camina entre la tierra agrietada que solía ser la base del embalse Thompson (Bob Chamberlin / Los Angeles Times).

Cindy Lazaris, de Catalina Island Conservancy, camina entre la tierra agrietada que solía ser la base del embalse Thompson (Bob Chamberlin / Los Angeles Times).

Estos esfuerzos de conservación, junto con la reciente instalación de una segunda planta de desalinización en Avalon, hizo posible para South California Edison retrasar las restricciones más severas, incluso cuando la isla bajó su consumo por debajo del necesario. Pero ahora, con el embalse en un serio nivel de 139 acres-pies y ante el pronóstico de una mayor sequía por parte de los meteorólogos, ha llegado el momento de un nuevo recorte, aseguró Ron Hite, gerente de Edison para el distrito de Catalina. “La única forma de eliminar la Etapa 3 de restricción es con lluvias”, afirmó.

Con las nuevas restricciones, todos los contribuyentes atendidos por las plantas de desalinización deberán reducir su consumo un 50%, y aquellos que reciben únicamente aguas subterráneas tendrán que recortarlo a la mitad.

Algunas de las más iracundas respuestas al plan de racionamiento de Edison llegaron por parte de los 188 contribuyentes de Hamilton Cove, un complejo de condominios de lujo con vistas panorámicas del Océano Pacífico, que se sirve de recursos de aguas subterráneas y que, por lo tanto, deberá reducir su consumo en un 50%.

En una protesta presentada ante la Comisión de Servicios Públicos de California, los vecinos argumentaron que el plan es injusto porque Hamilton Cove fue construido por un desarrollador que entregó la primera planta de desalinización para Edison, a comienzos de los años 1990. Desde entonces, los impuestos de bienes raíces de Hamilton Cove ayudaron a pagar la segunda planta, instalada en diciembre pasado, y sus residentes redujeron su consumo de agua en más de un 40%. “Después de hacer todo esto, estamos siendo castigados por Edison”, afirmó Norris Bishton, abogado que representa a la Asociación de Propietarios de Viviendas de Hamilton Cove. “Esto no es justo ni lógico”.

Al rechazar la protesta, la comisión de servicios sostuvo que el plan de racionamiento está destinado a preservar el escaso suministro de agua subterránea y no discrimina a ningún cliente.

Edison y Catalina Island Co. trabajan juntas en posibles soluciones para mejorar el suministro de agua a largo plazo, que incluyen la perforación de pozos para el agua cientos de pies por debajo del campo de golf de Avalon. Catalina Island Co. posee alrededor del 11% de la masa terrestre, y aproximadamente 1% es propiedad de individuos privados y de la ciudad de Avalon. Cerca del 88% de la isla, de 75 millas cuadradas, pertenece a la organización no lucrativa Catalina Island Conservancy.

Catalina Island Co. importa agua para su exclusivo Island Spa Catalina, un destino turístico que promociona su “piscina, varios jacuzzis y tratamientos como masajes de pies y cuero cabelludo que son seguidos por una refrescante ducha”. Otro negocio, el Avalon Grille, comenzará esta semana a utilizar agua embotellada para la preparación de alimentos. No obstante, el uso de platos de papel y de utensilios de plástico por parte de los restaurantes y complejos no está en los planes, aseguró el CEO de Catalina Island Co., Randy Herrel.

Si desea leer la nota en inglés, haga clic aquí.

Traducción: Valeria Agis


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