Eliminación de Dodgers no es sorpresa

Los Dodgers estuvieron a dos victorias- dos triunfos nada más, de una Serie Mundial.  

Lo malo es que no estuvieron así de cerca.

Lo que quedó en claro en seis juegos de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional es cómo los Cachorros de Chicago fueron claramente el mejor equipo.

Los Cachorros tenían más poder en el bate.

Tenían mayor calidad de brazos en su rotación.

Eso fue demostrado en sus victorias de los Juegos 4, 5 y 6, de los cuales se combinaron para derrotar a los Dodgers por 23-6.  

“El mejor equipo ganó esta serie”, dijo Dave Roberts al momento de aceptar la derrota el sábado por la noche.

La magia que llevó a los Dodgers a este punto no pudo vencer al talento de un conjunto que había ganado en la temporada regular más de 103 juegos, ni la audacia del segunda base Chase Utley o la estrategia de Roberts. Nada de eso pudo con las deficiencias que tenía este equipo ensamblado por Andrew Friedman.  

Aún con la buena reputación de Friedman en la industria del béisbol, la realidad es que no ha estado cerca de llegar a la Serie Mundial que el antiguo jefe de operaciones, Ned Colletti.  

Eso no fue sorpresa. Desde la temporada de primavera, algunos de los jugadores le preguntaron a Friedman y a sus nuevos integrantes de la administración de la razón por la cual no habían hecho más para reforzar este equipo, particularmente en la rotación.  

Los Dodgers tenían al mejor pitcher en el mundo, Clayton Kershaw.  

¿Y luego?

Detrás de Kershaw estaba Brett Anderson, Brandon McCarthy, Scott Kazmir y Hyun-Jin Ryu, todos lanzadores con expedientes médicos extensos que resultaron en los problemas que iban a llegar tarde o temprano.

Y uno por uno fueron cayendo. Los Dodgers continuaron ganando durante sus ausencias, lo que creó una falsa sensación de seguridad para los que hacían las decisiones.  Su única adquisición grande antes del cierre en la ventana de transacciones fue Rich Hill.  

Equipos como los Padres de San Diego y los Arizona Diamondbacks pueden ser derrotados con una rotación parchada. El problema es que ni lo Padres ni los Diamondbacks clasificaron a los playoffs.  

Kenta Maeda está perfectamente adecuado para ser una pitcher al final de la rotación, pero no debería ser un tercer inicialista en un equipo que tiene aspiraciones de playoffs. Julio Urías tiene un futuro prometedor, pero cualquier equipo que esté contando en un niño de 20 años de edad en un Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, está buscando problemas.  

Los esfuerzos superhumanos de Kershaw y el cerrador Kenley Jansen fueron necesarios para vencer a los Nacionales de Washington en la Serie Divisional de la Liga America. Kershaw, quien se perdió 10 semanas de la temporada regular con una lesión de espalda,  comenzó el Juego 1, luego el Juego 4 con tres días de descanso, y luego cerró el Juego 5.  

“Hemos pedido mucho de Clayton todo el año”, dijo Roberts.  

Kershaw volvió a la lomita para ganar el Juego 2 de la Serie de Campeonato, pero lució como un pitcher que ya no tenía gas el sábado. Kershaw recibió cinco carreras (cuatro de ellas limpias) en siete hits. Lanzó más veces (93) en cinco innings que Kyle Hendricks (88) en 7 1/3 de innings.

¿Saben por qué?

Lo que molesta un poco más especialmente es que los Dodgers permitieron que la historia se repitiera nuevamente.  

Los Dodgers tuvieron el mismo problema el año pasado con la rotación, con la misma idea falsa de que una rotación no tan cara-pero estable, podría compensar una rotación de pitchers con problemas de lesiones. El año pasado jugaron en octubre sin mucha calidad con excepción de Kershaw y Zack Greinke. Este año, tenían a Kershaw, Hill y nada más. 

La escasa calidad en la rotación también afectó a sus relevistas, quienes cargaron con la responsabilidad durante toda la temporada regular. El derecho Joe Blanton fue uno de los héroes anónimos, al acumular un porcentaje de carreras limpias admitidas de 2.48 en 75 juegos, para establecerse como el relevista más confiable del equipo.  

Como un pitcher inicialista en los últimos tres años, Blanton estaba claramente fatigado para la Serie de Campeonato. Aceptó un jonrón, poco característico de él, en el Juego 1 y Juego 5.  

Las ganas de lanzar varios innings en Jansen ayudó al cansancio, pero hasta cierto punto nada más. Con Blanton dejando de pitchear como Blanton, Roberts tuvo que quedarse con Kershaw por cinco innings el sábado, aunque ya era muy claro que no era su noche.  

Cuando Jansen entró al juego en el sexto inning, los Dodgers estaban ya abajo por cinco carreras.  

Las vacaciones probablemente traerán más problemas. Jansen y Blanton serán agentes libres, así como Justin Turner, el bateador más consistente del equipo.  

Con sus últimas 10 presentaciones en playoffs sin poder llegar a la Serie Mundial, los Dodgers se han establecido como el nuevo equipo de Grandes Ligas que suelen irse se vacaciones antes de lo esperado.  Y si no remedian sus problemas, agregarán la próxima temporada a ese récord.

Copyright © 2018, Hoy Los Angeles, una publicación de Los Angeles Times Media Group
66°