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Actriz Mara Wilson deja claro en su libro de memorias que ‘Matilda’ quedó atrás

Mara Wilson, aquí en el Tea Rose Garden, en Old Town Pasadena, acaba de escribir sus memorias acerca de sus días como estrella niña de Hollywood (Christina House / For The Times).

Mara Wilson, aquí en el Tea Rose Garden, en Old Town Pasadena, acaba de escribir sus memorias acerca de sus días como estrella niña de Hollywood (Christina House / For The Times).

Cuando Mara Wilson era una niña, Hollywood estaba cautivado por ella.

Mara era una de esas pequeñas actrices que parecían increíblemente maduras. Su vocabulario era sorprendente y amplio; podía mantener conversaciones complejas con adultos y parecía estar en control de sus emociones, sabiendo cómo poner esa ‘cara de cachorrito’ justo a tiempo.

Cuando Katie Couric la entrevistó en el programa “Today”, en 1994, le dijo: “Cada vez que te veo en una película, sólo quiero ponerte en mi bolsillo y llevarte a casa conmigo”. En ese momento, Wilson tenía apenas siete años de edad, pero ya había interpretado papeles memorables en la nueva versión de “Miracle on 34th Street”, y junto con Robin Williams en “Mrs. Doubtfire”. Un par de años más tarde logró su papel más importante: encarnar a Matilda en una adaptación para cine del clásico de Roald Dahl acerca de una precoz amante de los libros.

Pero después, las ofertas de roles comenzaron a desaparecer. Cuando Wilson llegó a la adolescencia -un temido período de cambio para cualquier niño estrella- parecía que los ejecutivos de los estudios no la encontraban ya tan adorable. La niña comenzó a mirar a sus pares -Scarlett Johansson, Keira Knightley- y entonces comprendió.

“Sabía que yo no era así”, dice Wilson, ahora de 29 años de edad. “Yo miraba a Keira -quien es dos años mayor que yo- en las revistas y pensaba: ‘No hay forma de que yo sea tan hermosa como ella en dos años. Las cosas apenas habrán cambiado para entonces’. Me sentía molesta -y aún a veces lo siento- cada vez que conocía a alguien, porque muchos parecían decepcionados de descubrir que yo no era bonita”.

La cuestión es una lucha que Wilson detalla en su nuevo libro de memorias: “Where Am I Now?: True Stories of Girlhood and Accidental Fame” (¿Dónde estoy ahora?: Historias verdaderas de la fama accidental en la infancia), que se publicó este martes. Wilson lleva años escribiendo: estudió dramaturgia en la Universidad de Nueva York; su sitio web se llama marawilsonwritesstuff.com (Maria Wilson escribe cosas) y sus ingeniosos comentarios en Twitter le van ganado 300,000 seguidores. Pero cuando los agentes literarios le propusieron escribir un libro acerca de sus días en la industria del cine, la exactriz aceptó gustosa la idea de poder contar su propia historia en más de 140 caracteres.

“Cuando uno ve que el último crédito de alguien es ‘Thomas and the Magic Railroad’, a sus 12 años de edad, piensa: ‘Oh, qué triste’”, dice. “Nadie sabe qué ocurre en medio de esas menciones en IMDB. Yo sabía que mucha gente sentía pena por mí, y que muchos inventaban historias. Entonces quise recuperar todo ello y contarlo”.

Sentada en el Tea Rose Garden de Old Town Pasadena, un pintoresco café que visitó junto con el elenco de “Matilda” cuando era niña, Wilson nació en Burbank -vive ahora en Nueva York- y la mayor parte de su familia aún sigue aquí. Ella, en cambio, aceptó la posibilidad de mudarse de L.A. tan pronto como ésta surgió. A sus 18 años, sentía que todo el mundo estaba en esta ciudad demasiado enfocado en su apariencia. Además, el sol lastimaba su piel con facilidad y conducir le generaba mareos.

Pero aún a 3,000 millas de distancia le resultó difícil escapar de su reputación. En NYU, era “mil por ciento” conocida como la niña que supo ser una celebridad infantil, afirmó Rachel Bloom, su excompañera en la universidad y estrella de “Crazy Ex-Girlfriend”, de CW.

“Recuerdo la primera vez que ella tocó ‘el’ tema. Le respondí: ‘Espera, espera. ¡Tú eres Matilda! Yo era tu fan”, contó Bloom, quien conoció a Wilson mientras colgaban las luces para una clase de tecnologías del teatro durante su primer año de clases. “Algunas personas decían: ‘Ella no es tan amigable; es cínica y oscura’. Como era una estrella, muchos esperaban que ella sea siempre alegre y feliz. Pero ella es una especie de judía neurótica y oscura de Los Ángeles, y yo creo que es increíble”.

El hecho de que Wilson haya ido a la universidad es una rareza para un actor infantil. La mayoría de las estrellas infantiles deciden aprovechar el impulso mientras dura -lo cual significa actuar mientras lucen jóvenes- en lugar de obtener una educación superior. Wilson reconoce que su interés por ello provino de sus padres, quienes asistieron -ambos- a la Universidad de Northwestern, con becas. Su madre, quien trabajaba allí como gerente, murió de cáncer cuando Wilson tenía apenas ocho años.

“Su madre la trataba de modo muy diferente que la mayoría de las mamás de estos chicos”, asegura Bonnie Liedtke, quien fue agente de Wilson durante 10 años y también representó a Leonardo DiCaprio y a Zac Efron cuando eran niños.

“Una vez estábamos en un plató, en Chicago, y ella necesitaba ir al baño. Entonces llamaron por radio a dos asistentes de dirección para que la acompañen, y la madre de Mara les gritó a todos: ‘¡Ella sólo quiere ir al baño! ¡Necesita ser una chica normal!”. La mujer se aseguró de que Mara fuese lo más humilde y normal posible, y ella pudo aferrarse a eso”.

“Las únicas estrellas están en el cielo”. Ese era el lema en el hogar de los Wilson. Todo el dinero que la pequeña ganaba en sus películas fue colocado en cajas de ahorro a las que no podía acceder. Una vez, mientras compraba en Target unos suministros para su dormitorio, Wilson comenzó a pelear con su padre porque quería adquirir unos artículos un poco más caros. Ella pagaba por su propia matrícula, argumentó, ¿entonces, por qué no iba a poder comprar lo que quisiera en Target? Él le respondió: ‘¿Tú comprendes todo el sacrificio que nos costó llevarte a todos esos lugares?’”, cuenta ahora Wilson, mordiendo un sándwich miniatura de pepino.

“‘Tú querías seguir actuando y éramos nosotros quienes te llevábamos a todos lados, y permanecíamos contigo en cada set. Eso fue un trabajo para nosotros también, pero nunca nos pagaron por ello y nunca nos pagarán’. Eso fue una especie de llamado de atención para mí, allí comprendí que realmente había sido un gran sacrificio”, agregó.

Su capacidad de verse a sí misma desde afuera es evidente en “Where Am I Now?”, en el cual habla acerca de las duras realidades de la industria del cine sin dejar que la emoción la abrume. De aquellos años raros después de la pubertad, cuenta: “En cuanto a una carrera, tenía tres opciones: o me hacía una cirugía estética y me presentaba a audiciones para los personajes más lindos y divertidos; me quedaba tal como estaba y optaba por interpretar los escasos papeles que había para mujeres jóvenes, o me aceptaba a mí misma y renunciaba a la idea de una carrera como actriz de Hollywood”. La última opción fue la elegida, principalmente como un medio de autoprotección: “Si iba a terminar mi relación con Hollywood”, dice en su libro, “quería que fuese mutuo”.

Wilson sigue actuando de vez en cuando, sólo que ya no en la pantalla grande. En cambio, trabaja como actriz vocal y de doblaje; su trabajo más reciente fue en “BoJack Horseman”. También conduce un espectáculo en New York’s Public Theater, llamado “What Are You Afraid Of?”, que trata acerca de las fobias de la gente.

A veces, cuenta, extraña estar en los platós de cine, donde guarda enormes recuerdos felices. “Algo que siempre disfruté fue escuchar el ‘luz, cámara, acción’”, recuerda. “El sonido de ello me resultaba reconfortante. Yo registré las distintas formas en que cada director decía ‘¡acción!’. Chris Columbus lo estiraba. Danny DeVito gritaba ‘¡corte!’ haciendo unos ruidos extraños”.

La escritura le ha dado ahora otro tipo de satisfacción. Wilson trabaja actualmente en un par de programas pilotos y una novela gráfica. Además, es muy activa en Twitter, donde el último mes reveló a sus seguidores que se identifica como “bisexual/lesbiana”.

“Recién hasta bien entrada en mis 20 años comprendí que debía enfrentar el hecho de que estaba enamorada de Lucy Liu cuando trabajé en una comedia con ella”, dice, riendo. “No me atrae un único género. Me gustan los hombres, las mujeres y algunas personas que no se consideran ni lo uno ni lo otro. Creo que eso explica muchas cosas sobre mí; me pone en perspectiva. Yo jugaba a ser un carpintero en el jardín de infantes. Y recuerdo que un día me sentí muy mal porque Lucy Liu no se presentó a trabajar, debido a una indigestión”, recuerda.

Como alguien que ha vivido su vida ante el público desde temprana edad, tiene sentido que Wilson se sienta cómoda ‘encontrándose a sí misma’ ante una audiencia. Pero, en cierto modo, parece como si siempre hubiera sabido cómo se desarrollaría su historia. “Quizás no quiero ser actriz durante toda mi vida”, le dijo a Couric en esa entrevista del programa “Today”, a sus siete años. “Entiendo que estás pensando en convertirte en guionista”, respondió la presentadora. “¿Has escrito algún guión?”.

“No”, respondió Wilson. “Pero tengo muchos en mi cabeza”.

“Muy bien”, replicó Couric. “Creo que tienes un montón de cosas en tu cabeza, Mara”.

Mara Wilson leerá extractos deWhere Am I Now?”

Dónde: Barnes & Noble de The Grove, 189 Grove Drive, Los Ángeles.

Cuándo: 20 de septiembre, 7 p.m.

Entrada: gratuita, se necesita contar con pulsera de ingreso.

Si desea leer la nota en inglés, haga clic aquí

Traducción: Valeria Agis


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