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Jalisco no se raja.- Meade

"Nada que ver con los eventos de antes", dijo un priista a otro durante el mitin de precampaña del aspirante presidencial externo, José Antonio Meade.

“Nada que ver con los eventos de antes”, dijo un priista a otro durante el mitin de precampaña del aspirante presidencial externo, José Antonio Meade.

(agencia reforma)

“Nada que ver con los eventos de antes”, dijo un priista a otro durante el mitin de precampaña del aspirante presidencial externo, José Antonio Meade.

Tal vez fueron las fiestas decembrinas, pero en la carpa instalada en el parque Trasloma había huecos en la tribuna y sillas vacías en el salón donde la militancia tricolor de Jalisco recibió al ex titular de Hacienda.

Más de un millar de simpatizantes, según los organizadores, aguardaron el arribo del precandidato único.

Muchos llegaron desde las 9:00 horas, pero el evento no empezó hasta después de mediodía.
Para aguantar la espera, hubo competencia de porras, de matracas y hasta de la ola entre el sillerío.

Con música rock y reggaetón de fondo, los conductores improvisaron dinámicas para levantar el ánimo de la militancia

Había jóvenes, personas de la tercera edad y madres con bebés en brazos.

Meade arribó al Aeropuerto de Guadalajara poco después de las 11:00 horas, y ahí fue recibido por el mandatario Aristóteles Sandoval, el candidato a sucederlo en el cargo, Miguel Castro, y el líder estatal del PRI, Héctor Pizano.

La siguiente escala fue en el restaurante de “Las Hermanas Coraje”, apenas a un kilómetro del parque Trasloma.

A las 12:26 horas, el aspirante de la alianza PRI-Verde-Panal irrumpió en el salón entre porras como "¡Meade, amigo, Jalisco está contigo!” y ¡"Pepe, Pepe, Pepe”!.

Algunas manos se estiraban para saludarlo o pedirle posar para una selfie. El aspirante se detuvo casi media hora para complacer a sus simpatizantes.

“Jalisco no se raja” dijo dos veces en su breve discurso para pedir el apoyo de los priistas.

La última parada de Meade fue en el centro de San Pedro Tlaquepaque, donde caminó un par de cuadras para llegar a la Casa Histórica, donde hubo una comida con más de un centenar de líderes del priismo local.

Tras un par de horas de convivio con platillos de birria, el precandidato salió por la puerta de atrás para concluir el viaje.


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