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Las incógnitas en torno al policía asignado a la escuela que no entró al edificio al oír los disparos

Scot Peterson, el policía armado que estaba asignado a la escuela secundaria Stoneman Douglas de Parkland, en Florida, escenario del último tiroteo masivo de Estados Unidos, no accedió al recinto al oír los disparos ni se enfrentó al atacante.

Scot Peterson, el policía armado que estaba asignado a la escuela secundaria Stoneman Douglas de Parkland, en Florida, escenario del último tiroteo masivo de Estados Unidos, no accedió al recinto al oír los disparos ni se enfrentó al atacante.

(BBC)

Scot Peterson, el policía armado que estaba asignado a la escuela secundaria Stoneman Douglas de Parkland, en Florida, escenario del último tiroteo masivo de Estados Unidos, no accedió al recinto al oír los disparos ni se enfrentó al atacante.

Así lo informó este jueves Scott Israel, el alguacil del condado de Broward, al que pertenece Parkland.

Y según el alguacil, Peterson presentó su renuncia después de que fuera suspendido por ello.

“Estoy devastado. Se me revuelve el estómago. Él nunca entró (al colegio)”, dijo Israel en referencia a la falta de acción de su subordinado.

¿Pero qué debería exactamente haber hecho el agente?

Peterson, de 54 años, era el oficial de reserva en la escuela y se encontraba allí, armado e uniformado, cuando ocurrió el tiroteo.

Según Israel, las imágenes captadas por una cámara de video muestran cómo Peterson llega al edificio unos 90 segundos después de que se escucharan los primeros disparos, y luego cómo se queda afuera por un lapso de cerca de cuatro minutos.

El ataque, explicó el alguacil, duró seis minutos.

Lo que Peterson debería haber hecho es “entrar, enfrentar al asesino y matarlo”, explicó Israel.

Peterson aún no ha hecho pública su explicación de lo que pasó.

Israel comentó que el policía no ha dicho por qué se quedó fuera del recinto, donde estaba el atacante, Nikolas Cruz.

Aún no se sabe si se presentarán cargos en contra de Peterson.

¿Qué hacía un agente policial en la escuela?

Peterson se encontraba en la institución porque era uno de los oficiales de recursos escolares (SRO, por sus siglas en inglés).

El rol de estos efectivos es garantizar la seguridad y prevenir actos delictivos en las escuelas.

Sus funciones específicas varían según la institución y según la autoridad de la que dependen.

No obstante, tienen la misión de detener o arrestar a quienes atenten contra el personal o propiedad de la escuela en caso de que sea necesario.

Empleados por la policía local o la oficina del alguacil, deben documentar incidentes así como trabajar en áreas de educación y orientación.
Según la Asociación Nacional de Oficiales de Recursos Escolares, en Estados Unidos hay entre 14.000 y 20.000 agentes en estas funciones.

Peterson trabajaba en esta posición desde 2009.

Y, de acuerdo al periódico local Sun-Sentinel, Peterson ha estado trabajando con la oficina del alguacil desde 1985.

Su salario en 2016 superó los US$75.000.

Otras fallas de seguridad

En los últimos días han surgido dudas respecto al sistema de cámaras de seguridad de la escuela y en torno a si las autoridades ignoraron las advertencias sobre Cruz.

Se ha dicho que la persona a cargo de supervisar el sistema de vigilancia le pasó a la policía información atrasada en unos 20 minutos, con lo cual estos pensaban que Cruz estaba en un sitio, cuando en realidad ya estaba en otro.

También se ha informado que en 2016 y 2017 las autoridades locales recibieron llamados que manifestaron preocupación por Cruz, incluyendo una comunicación en la que el interlocutor mencionó que el joven estaba planeando atacar la escuela.

En cuanto a nuevas medidas de seguridad, el presidente estadounidense, Donald Trump, señaló recientemente que si los profesores acudían a la escuela armados, se podrían evitar nuevos incidentes.
Esta es una propuesta que desde hace tiempo impulsa el poderoso lobby de la Asociación Nacional del Rifle.

Durante una discusión sobre la seguridad en las escuelas con autoridades estatales y locales, Trump explicó que esto podría funcionar, ya que los atacantes “no entrarían en una escuela si el 20% de la gente tuviese armas”.

Randi Weingarten, presidenta del sindicato de la Federación de Maestros Estadounidenses, una organización con 1,7 millones de miembros, se mostró en desacuerdo.

“Cualquiera que quiera armas en las escuelas no entiende lo que ocurre dentro de ellas. O peor, no le interesa”.

Mientras tanto, la escuela de Florida permanece cerrada para los alumnos.

Este viernes se dejará entrar a los profesores. Y, el domingo, maestros y alumnos han sido invitados a una sesión de reinserción, antes de volver a clases el próximo miércoles.


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