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San Francisco, reconoce que los maestros no ganan lo suficiente para vivir ahí

Peatones caminan frente a un letrero de renta de propiedad en San Francisco.

Peatones caminan frente a un letrero de renta de propiedad en San Francisco.

(Justin Sullivan / Getty Images)

Durante 15 años Heidi Avelina Smith ha vivido en su apartamento de renta controlada, solamente tiene una habitación y está en el distrito de la Misión en San Francisco. Ella lleva más de una década dando clases cerca de su comunidad.

Si ella se mudara ahora a la ciudad, no habría forma de que pudiera encontrar un lugar asequible para vivir. Y eso es un problema.

“Como educador es difícil pensar... en vivir a una o dos horas de distancia”, dijo Avelina Smith , maestra de un programa de inmersión al español en una escuela secundaria y miembro del comité ejecutivo del sindicato de educadores. “Me gusta ir a los juegos los equipos deportivos de nuestra comunidad ... Me gusta la idea de que cuando tenga niños puedan venir a la escuela conmigo”.

Hace dos semanas, el alcalde de la ciudad dio a conocer un plan para el 2020, de cinco años que ofrecerá ayuda de vivienda a 500 maestros sindicalizados de San Francisco, la idea es tratar de mantenerlos en la ciudad.

El plan considera préstamos de vivienda más asequibles; alrededor de $250,000 dólares anuales para asesoría de vivienda, y nuevas y asequibles casas para 100 profesores. El martes pasado, los votantes de San Francisco aprobaron una medida electoral llamada Proposición A que ayuda a financiar el plan. La Proposición A, que alrededor del 73 % de los votantes aprobaron, permitirá a la ciudad vender $310 millones de dólares en bonos para pagar por vivienda asequible.

La ciudad planea utilizar $50 millones sólo para el mantenimiento y la construcción de viviendas asequibles en el barrio de la Misión, dijo Kate Hartley, directora adjunta de la Oficina de Vivienda y Desarrollo Comunitario de la ciudad.

En una ciudad donde los profesores de tiempo completo tienen un salario promedio de $66,960 dólares y la media en alquiler para un apartamento de un dormitorio es de $3,670 al mes; hace que muchos educadores vivan fuera del distrito escolar, dijo Matthew Hardy, portavoz de distrito del sindicato de Educadores Unidos de San Francisco.

Un viaje largo es muy caro, dijo Hartley, e impide que los profesores se involucren en sus comunidades o en actividades extracurriculares de la forma en que ellos quisieran.

La vivienda costosa también puede impedir a los maestros de que entren al distrito por completo, dijo Hardy. Y señaló que el distrito, que cuenta con una plantilla total de unos 4,400 maestros, tuvo 61 posiciones abiertas para ser maestro y hasta el martes tenía 43 posiciones abiertas para profesionistas. Muchos de los puestos para profesionistas son para auxiliares de educación especial. (No sólo San Francisco está en la búsqueda de profesores - el estado se enfrenta a una escasez de maestros).

El distrito escolar ha tratado de abordar la brecha salarial que mantiene a los profesores alejados de apartamentos en San Francisco - el año pasado el sindicato de educadores negoció un contrato para un aumento del 12% en tres años para los profesores, los asistentes de maestros y otros miembros del personal.

Smith dijo que si ella se viera obligada a mudarse de la ciudad, también dejaría el distrito, para poder ser parte de la comunidad en la que enseña.

Smith actualmente paga $958.00 dólares en renta, esto gracias a la renta controlada y a un arrendador que valora sus contribuciones a la comunidad. Pero que constantemente tiene miedo de lo que le pasará no sólo a ella sino también a sus estudiantes, si la renta controlada desaparece.

“Es una sensación abrumadora, la de esperar a que algo se derrumbe”, dijo Smith.

De la Proposición A, se supone que $5 millones de dólares se separarán para reforzar el programa Teacher Next Door, que le da a los maestros sindicalizados de San Francisco $20,000 dólares en préstamos para comprar su primera casa en la ciudad, dijo Hartley. Si el maestro permanece en el distrito por 10 años, entonces el préstamo se perdona en su totalidad.

El programa Teachers Next Door ha gastado en total $1 millón de dólares desde el 2009 hasta el 2014, cuando el fondo se quedó sin dinero, dijo Hartley. Mientras la economía mejora y las personas están comenzando a comprar viviendas nuevamente, hay una gran demanda por estos bonos.

Los maestros pueden utilizar $20,000 dólares del Programa de la ciudad Down Payment Assistance Loan Program, el cual proporciona hasta $200,000 dólares para residentes de bajo y mediano ingreso, dijo el asesor del alcalde Ed Lee, Jeff Buckley. Este programa también se podrá reforzar con los fondos de la Proposición A, dijo Buckley, y podrán utilizarse en el mes de abril próximo.

Pero hasta con la ayuda de la ciudad, los maestros que tienen solamente un salario saben que serán eliminados de las ofertas de casas en la ciudad, dijo Avelina Smith. “Tú vas y tratas de comprar una casa y alguien que tiene $500,000 en efectivo en la mano te saca de la oferta”.

San Francisco también quiere seguir el ejemplo de distritos como el de Santa Clara, que construyó viviendas asequibles para nuevos maestros dentro de los planteles escolares.

La desarrolladora Newark está construyendo una Villa para Maestros en el centro. El plan en San Francisco es el de construir vivienda asequible para 100 maestros. El dinero del bono se supone debe utilizarse en parte para vivienda de renta media, por lo que podría ser utilizado aquí.

El Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles ha intentado construir vivienda para los maestros, pero sólo ofrece vivienda asequible en el plantel para los empleados escolares que califican bajo los estándares federales de bajo ingreso, los desarrolladores que construyen las viviendas utilizan créditos de impuesto federal que establecen esos límites, dijo el jefe ejecutivo de instalaciones del LAUSD, Mark Hovatter. Los maestros no califican porque ganan más que ese límite.

La solicitud de propuestas de San Francisco probablemente especificará la necesidad de ubicar maestros, dijo Buckcley. Los fondos locales les permiten pagar por viviendas de mediano ingreso, dijo, sin embargo, la ciudad tal vez tenga que pedirle al estado la manera de asegurar que los educadores podrán ser una prioridad en la vivienda.

La ciudad y el distrito escolar todavía están considerando sitios para las viviendas y aún no tienen un estimado del costo o el tiempo que tomará, dijo Buckley. Tomará al menos dos años para que los maestros se puedan mudar, o probablemente más.

Avelina Smith sólo quiere ver a sus estudiantes y familias en la lavandería y en el camino a clases. Quiere que ellos sepan que si en 10 años necesitan asesoría, ahí estará ella para escucharlos.

“Puedes poner a otro maestro en mi salón de clases”, dijo Smith. “Pero no será como yo”.

Encuentre a Sonali Kohli en Twitter @Sonali_Kohli o por correo electrónico en sonali.kohli@latimes.com.

Traducción Diana Cervantes

Si desea leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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