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Las escuelas del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles, bajo las goteras

El pasado 3 de febrero, Rick Rodriguez, un trabajador del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles, sella una gotera sobre el techo del auditorio de Le Conte Middle School. (Irfan Khan / Los Angeles Times).

El pasado 3 de febrero, Rick Rodriguez, un trabajador del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles, sella una gotera sobre el techo del auditorio de Le Conte Middle School. (Irfan Khan / Los Angeles Times).

Los techos del gimnasio tienen goteras. El agua cae sobre el escenario del auditorio. Los desagües pluviales están tapados.

Entre el 31 de enero y el 1 de este mes, las escuelas del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles hicieron 176 peticiones de reparaciones por problemas ocasionados por la lluvia, luego de que El Niño empapara el sur de California. Hasta el pasado viernes, el distrito registraba 1,167 asuntos relacionados con la lluvia aún por resolver.

La mayoría de las llamadas de servicio derivaban de techos viejos y agrietados, que permiten fácilmente la entrada de la lluvia, por lo cual una solución posible es reemplazarlos. La Junta de Educación tiene previsto votar el martes la aprobación de un gasto de $4.1 millones en dinero de bonos para reemplazar los techos de cinco escuelas.

Cada vez que El Niño arroja lluvia sobre la ciudad, docenas de escuelas del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles sienten el impacto de su vieja arquitectura y sus techos antiguos.

Aunque los empleados trabajan horas extra y se han otorgado algunos proyectos a contratistas externos, el segundo distrito escolar más grande del país sólo puede hacer frente a 40 o 50 llamadas de reparaciones al día, aseguró Roger Finstad, director distrital de mantenimiento y operaciones.

Pasan las semanas, llega la siguiente tormenta, y las goteras se repiten. No hay suficientes recursos para solucionarlas al mismo tiempo, afirmó Finstad. También es posible que algunos problemas hayan sido reportados más de una vez e, incluso después de reparados, no hayan sido eliminados del registro.

La mayoría de las aulas de los más de 13,000 edificios en el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles no tienen goteras. Aun así, cada vez que llueve, cientos de estudiantes aprenden mientras escuchan, de fondo, el ruido de las gotas de agua.

Días atrás no fue sólo la lluvia. Los vientos empeoraron la situación y, a lo largo de la semana, las escuelas seguían presentando quejas. Entre martes y viernes hubo más de 80 solicitudes relacionadas con la lluvia, incluyendo nuevas goteras y una teja que voló del techo de Coldwater Canyon Elementary.

¿Por qué algunas escuelas de Los Ángeles son tan propensas a sufrir goteras? Muchas construcciones datan de comienzos del 1900. Sus techos han sido reconstruidos más recientemente, pero aún siguen teniendo décadas de antigüedad.

Un ejemplo es Le Conte Middle School en Hollywood. El campus de estilo renacentista fue construido en la década de 1920 y es una de las bellezas del distrito. Según Elvia Cano, portavoz del distrito, el techo tiene entre 20 y 25 años de antigüedad.

El miércoles por la mañana, el trabajador del distrito Rick Rodríguez colocó alquitrán alrededor de la capa superior que había puesto sobre una grieta de casi dos yardas de largo, responsable por la filtración de agua al interior del auditorio. “Esta será la última reparación en cinco años”, dijo Rodriguez.

Los supervisores deciden qué problemas arreglar primero, tomando en cuenta la seguridad y el impacto en la salud de los estudiantes, y la necesidad de desalojar una zona a causa de una gotera, explicó Finstad. Los charcos que se forman en el patio de recreo, por ejemplo, pueden quedar al final de la lista de prioridades.

Para minimizar los daños, durante la temporada de lluvias el personal trabaja horas extra. Para proteger el piso, el pasado 31 de enero, un empleado de mantenimiento en Le Conte Middle School colocó una cubeta debajo de una gotera. Los gerentes de planta y el personal de mantenimiento visitaron las escuelas el domingo último para asegurarse de que los campus están a salvo y para informar sobre cualquier daño.

Como es difícil arreglar todas las goteras, el distrito intenta adelantarse lo más posible a los daños que puedan ocasionarse.

Desde 2012, el distrito ha aprobado o iniciado la construcción de 48 proyectos de techos, por un valor total de $ 26.5 millones. En el otoño de 2015, al enterarse de que El Niño golpearía fuertemente a Los Ángeles, Finstad autorizó 10 proyectos adicionales para sustituir y arreglar techos, por un monto de $ 6.1 millones. En ese momento, todavía estaba lidiando con una serie de días de calor abrasador y las quejas de cientos de maestros por aires acondicionados que no funcionaban.

Otros planes para reemplazar techos requieren de un proceso de aprobación más largo, pero incluso los proyectos de mayor prioridad no se realizarán hasta abril o mayo debido al proceso de licitación y contratos, precisó Finstad. Para esas fechas, El Niño prácticamente habrá terminado. “Si pudiera empezar a trabajar bajo mi propio horario, todo se haría en este momento”, aseguró.

Pero Finstad no puede hacerlo, por lo tanto hay 10 proyectos que todavía están en proceso, y se espera que el martes se aprueben los fondos para la siguiente ronda de reparaciones.

Siga a Sonali Kohli en Twitter @Sonali_Kohlio por correo electrónico en Sonali.Kohli@latimes.com.

Traducción Diana Cervantes.

Si desea leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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