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Las escuelas charter denuncian que el LAUSD está examinando injustamente sus campus

Caprice Young pensó que lo peor ya había quedado atrás; que las escuelas charter -o autónomas- de su grupo tendrían libertad para crecer, luego de haber puesto en orden el pobre mantenimiento de sus registros financieros, razón por la cual fueron recientemente auditados por el estado.

Pero estaba equivocada. El distrito escolar encontró fallas en las peticiones de su organización para abrir nuevos campus; las autoridades le anticiparon que esté preparada para el rechazo.

El grupo de Young, Magnolia Public Schools, eventualmente abandonó el esfuerzo. Su experiencia se está convirtiendo en algo más común, a medida que la junta de educación y los administradores del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD, por sus siglas en inglés), se resisten cada vez más a dar luz verde a nuevas escuelas independientes.

Los partidarios de las escuelas autónomas o charter afirman que el distrito está realizando una inspección injusta de sus campus, porque las ven como una amenaza.

En tanto, los miembros de la junta están a punto de rechazar dos nuevas escuelas charter –que se suman a las tres peticiones ya retiradas por Young.

Desde el 1 de julio, el LAUSD ha negado seis peticiones y aprobado otras cinco, según cifras de la Asociación de Escuelas Charter de California.

Esto implica que la tasa de aprobación es menor al 50%. Según la asociación, hace dos años era del 89%, y el año pasado alcanzaba el 77%.


En una carta enviada por correo electrónico a la junta el lunes último, líderes de grupos charter acusaron al distrito de obstruir sus esfuerzos para mejorar la educación pública: “Nos preocupa que este distrito esté buscando razones para impedir la apertura de nuevas escuelas independientes, incluso las propuestas presentadas por los directores más respetados y exitosos”, menciona el documento. “Los problemas que en el pasado resultaban menores, o corregibles, ahora son considerados como preocupantes y así, de alguna manera, se justifica la negativa”.

Veintiuna de las organizaciones charter que firman la carta han inscrito a 56,000 estudiantes.

“Teniendo en cuenta la caída en el número de aprobaciones de nuevas peticiones, los inconsistentes y poco transparentes procesos de revisión, y la presión secreta para que abandonemos nuestros esfuerzos de crecer, pensamos que es apropiado dar a conocer estas preocupaciones”, continúa la carta.

El distrito escolar no ha analizado su índice de aprobación, aseguró José Cole-Gutiérrez, director de la división de escuelas charter, y negó cualquier irregularidad o cambio en la política. “El proceso sigue siendo el mismo, y las conclusiones deben ser analizadas por el público y la junta escolar”, afirmó Cole-Gutiérrez. “Nuestra oficina sigue enfocándose en brindar calidad a los estudiantes y en ponerlos en primer lugar”.

El rápido crecimiento de estudiantes en escuelas charter -cerca de 101,000 alumnos en Los Ángeles- es responsable de prácticamente la mitad de la abrupta caída de las inscripciones en el distrito -y la pérdida de financiación que esto conlleva-.

Los directivos de las charter afirmaron que las familias que quieren tomar ventaja de las escuelas autónomas no deben sentirse frustradas. La asociación también remarcó que existen regulaciones que indican que las escuelas autónomas no pueden ser bloqueadas por dañar el presupuesto del distrito.

El problema con Magnolia incluyó inconvenientes con las firmas en la petición y la baja inscripción en alguno de sus 11 campus, detalló Cole-Gutiérrez.

También cabe destacar que Magnolia ha sido objeto de una prolongada revisión a cargo del inspector general del distrito, pese a que no han surgido denuncias de irregularidades significativas.

Para Young, las justificaciones suenan más como excusas. “Pese a la flexibilidad para responder todas sus preguntas, ellos iban a rechazar todas nuestras escuelas”, afirmó Young, quien firma la carta.

Otro grupo que espera el inminente rechazo de sus nuevas peticiones es Partnerships to Uplift Communities, una asociación cofundada por Ref Rodríguez, miembro de la junta escolar recientemente elegido, quien se espera que inhiba las cuestiones relacionadas con sus antiguas escuelas.

En el pasado, algunas peticiones de Partnerships to Uplift Communities han marchado bien, pero su manejo de los contratos de alimentos fue sujeto de una investigación del distrito.

“Parece que la nueva política emergente podría no autorizar nuevas escuelas charter si las existentes tienen ningún problema”, dijo una fuente del distrito que no estaba autorizada a hablar oficialmente acerca de este tema.

Otro grupo de escuelas autónomas, Ingenium Schools, fue amenazado con la revocación de su autorización para operar tres de sus campus debido a los trabajos de construcción allí que, supuestamente, representan un riesgo para la seguridad de los estudiantes.

howard.blume@latimes.com

Twitter: @howardblume

Traducción: Diana Cervantes.

Nota del editor: Nota del editor: la educación cuenta recibe fondos de distintas organizaciones, incluyendo una que se menciona en este artículo. La California Community Foundation y la United Way of Greater Los Angeles administra los fondos de la Baxter Family Foundation, Broad Foundation el California Endowment y la Wasserman Foundation. Bajo los términos de los fondos, Los Angeles Times mantiene el control completo del contenido editorial.

Si desea leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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