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California ordena al LAUSD redirigir cientos de millones de dólares gastados inapropiadamente

La superintendente del LAUSD, Michelle King, deberá lidiar con la orden del estado que indica que deben redirigir los fondos mientras se supervisa el nuevo presupuesto del distrito (Al Seib).

La superintendente del LAUSD, Michelle King, deberá lidiar con la orden del estado que indica que deben redirigir los fondos mientras se supervisa el nuevo presupuesto del distrito (Al Seib).

Las autoridades estatales ordenaron al Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD, por sus siglas en inglés), redirigir cientos de millones de dólares para beneficiar a aquellos estudiantes que necesitan más ayuda académica. La acción cosechó el elogio de los defensores que habían presentado una queja ante el estado, mientras que los funcionarios del LAUSD señalaron que cumplir con esa orden perjudicará a los alumnos.

La cuestión es determinar si el sistema escolar sigue las reglas de un plan de financiación estatal que proporciona más dólares para los estudiantes que requieren más atención y a quienes es más costoso educar.

Los defensores, entre ellos la organización Community Coalition of South Los Angeles, afirmaron que el segundo sistema escolar más grande del país utilizaba ese dinero para su programa general de todos los estudiantes o para otros gastos, y acusaron al LAUSD de emplear este dinero para compensar una crisis presupuestaria en curso, lo cual señalaron como una desviación indebida.

En lugar de ello, el dinero debería destinarse a los servicios directos para los estudiantes necesitados, señalaron. Hace un año, demandaron al LAUSD por este tema y también presentaron una queja ante el Departamento de Educación de California, que supervisa los distritos escolares del estado. La demanda está pendiente, pero esta semana las autoridades estatales se pusieron del lado de los defensores. “Es necesario que este distrito implemente acciones correctivas …”, así concluyó un equipo de evaluación de tres personas en un informe con fecha del 27 de mayo.

Los funcionarios estatales “entregaron un mensaje claro de que el LAUSD ya no puede escatimar con las familias que tienen una gran necesidad en Los Ángeles”, expresó Alberto Retana, director de Community Coalition. “Esperamos que el LAUSD cumpla rápidamente”.

Pero es probable que Retana se sienta decepcionado. Las autoridades del distrito se reunieron en una sesión cerrada para discutir el asunto y, para el fin de la semana, el tema se acercaba a una pelea. “Si los defensores lo hacen a su manera, todos los estudiantes resultarán perjudicados”, señaló Gregory McNair, abogado sénior del LAUSD. “No hay duda de que podría haber una gran cantidad de interrupciones e incertidumbre sobre esto”.

McNair expresó que el distrito podría responder a la decisión y que tiene muchas maneras de hacerlo.

El centro de la disputa es cómo gastar más fondos destinados a ayudar a los estudiantes de familias de bajos ingresos, a los que están aprendiendo inglés y a los estudiantes que no viven con sus padres. Alrededor del 84% de los estudiantes de L.A. entran en estas categorías, según documentos presentados distrito al estado.

Según testigos, las escuelas de L.A. obtienen beneficios sustanciales de la nueva fórmula de redistribución del estado. Esta redistribución de dólares para la educación era una política de referencia del gobernador Jerry Brown, que fue aprobada en la Legislatura porque la mejora de la economía permitía también que el estado mejorara los fondos para las escuelas con estudiantes en esas tres categorías.

Sin embargo, el LAUSD fue un paso más allá que otros distritos en sus maniobras de contabilidad, señaló Victor Leung, abogado de la organización American Civil Liberties Union of Southern California. El distrito, dijo Leung, trasladó el dinero que debía invertirse específicamente en los estudiantes de bajos ingresos, los aprendices de inglés o en los menores acogidos, a su fondo general. La interpretación del distrito se basa en cómo el gasto para los estudiantes con discapacidades debe ser contabilizado. “El LAUSD es el único distrito que ha hecho este tipo de cálculo”, expresó Leung.

Los contadores del LAUSD consideran que un programa general mejorado beneficiaría directamente a los estudiantes que están en el centro de la controversia. Según las autoridades, hacer cambios de la magnitud requerida podría conducir a consecuencias no deseadas. Si se redirigen los fondos, por ejemplo, un estudiante de crianza podría ser capaz de recibir tutoría adicional de álgebra, pero también ya no podrá haber tantas clases de álgebra disponibles, ocasionando períodos de hacinamiento o haciendo más difícil que los estudiantes consigan una clase, señaló McNair, y añadió que la intervención del estado ese opone a las nuevas leyes, que conceden a los distritos más autoridad en la toma de decisiones.

Leung respondió que el propósito del LAUSD es desviar fondos de su propósito legalmente previsto. Si no se detiene al LAUSD ahora mismo, otros distritos podrían tentarse y hacer lo mismo, expresó.

Es una gran cantidad de dinero la que está en juego. Los defensores afirman que los fondos impugnados ascienden a un total de $789 millones en los últimos tres años. Hasta ahora, sin embargo, el estado solamente ordenó que se revise el presupuesto de ahora en más. En los próximos años, los dólares en disputa ascenderán a por lo menos $450 millones anuales.

La Junta de Educación de Los Ángeles no ha decidido formalmente cómo abordar el asunto, pero el tiempo se está acabando. El nuevo ejercicio presupuestario comienza el 1 de julio.

Traducción: Diana Cervantes.

Si desea leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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