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Cómo confiar en los atletas de MMA?

Anderson Silva, después de su victoria sobre Nick Díaz.
Anderson Silva, después de su victoria sobre Nick Díaz.
(Steve Marcus / Getty Images)

Este sábado, el excampeón de peso ligero Benson Henderson enfrenta a Brandon Thatch en UFC Fight Night 60 (7:30 p.m., FOX1) y el próximo 28 de febrero Ronda Rousey tiene un duelo en el Staples Center ante Cat Zingano.

Aunque estas dos veladas tienen ingredientes muy buenos, con peleadores/as respetables, la falta de seriedad con la que se toma el asunto de drogas en el deporte de las artes marciales mixtas (MMA) hacen muy difícil hablar de la cuestión deportiva.

Resulta que desde UFC 181 hasta UFC 183, se han dado casos de dopaje. Tres de esos casos han sido con tres atletas emblema en MMA.

Jon Jones, campeón de peso semipesado, dio positivo a cocaína en sus sistema. Esa sustancia supuestamente no le da ventaja a un atleta sobre el otro. Jones fue multado por $25,000, lo que fue un “golpecito en la mano” para que no lo vuelva a hacer. Al día siguiente de UFC 182, la compañía de artes marciales mixtas dijo que Jones estaría ingresando a un centro de rehabilitación. Y con ese “pequeño detalle”, UFC continuó promoviendo su siguiente evento.

UFC 182 llegó y cuando las noticias hablaban del romántico regreso de Anderson Silva tras una horrenda lesión, la historia de inspiración se tornó en escándalo cuando el brasileño dio positivo a dos esteroides, que le dieron ventaja sobre su rival. Su oponente, Nick Díaz, también dio positivo a marihuana, una hierba que supuestamente no le da ventaja sobre su contrincante, pero que sí está prohibida. Esta fue la noticia menos sorpresiva ya que Díaz es conocido por sus vicios de drogas.

Yo me pregunto: como periodista, ¿qué queda hacer en estas situaciones? ¿cómo se puede evitar que una historia de superación personal, se convierta en una historia de dopaje? Tristemente, no hay forma de evitarlo. Hay que seguir confiando en la integridad de los atletas. Y eso da mucho miedo en estos días.

Después de lo ocurrido con Lance Armstrong, todo puede suceder. Uno sólo puede confiar en la lealtad de los atletas, aunque horas después se anuncie lo contrario, tal como ya es costumbre en MMA.


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