Anuncio
Share

Para Rene Russo actuar no es su gran amor

Pra Rene Russo, actuar no es su gran amor.

Pra Rene Russo, actuar no es su gran amor.

(Agencia Reforma)

¿Por qué no vemos más a menudo a Rene Russo en el cine? En casi 30 años de carrera, la actriz sólo cuenta con 29 créditos en cine y televisión. ¿Cuál es su historia?

“Prefiero estar arreglando mi jardín, ¡debí haber sido arquitecta paisajista! Me gusta andar sin maquillaje y con cola de caballo. Lo que verdaderamente me entusiasma es cerrar los ojos y pensar en plantas nativas que quiero, o si veo un sofá, me pongo a pensar de qué color luciría mejor en la sala.

“Así es como concilio el sueño por las noches. Y si estoy trabajando, debo levantarme de madrugada y pasar dos horas en maquillaje, ¡qué pesadilla”, cuenta en entrevista telefónica desde su casa de Los Ángeles.

A sus 63 años, la actriz ha rechazado infinidad de personajes a lo largo de su carrera, pero no parece arrepentirse en absoluto.

“Eran papeles sin gracia que ya había hecho antes. Sólo que menos atractivos”, sostiene.

Pero Rene sabe cómo ofrecer un papel espectacular. En Primicia Mortal (2014) dio vida a la intimidante productora de un noticiario que destaca crímenes violentos con el objetivo de elevar los ratings. Y en Thor (2011) literalmente encarnó a una diosa: Frigga, la madre del Dios del Trueno (Chris Hemsworth).

Quizá debido a su capacidad de proyectar fortaleza, nunca ha experimentado el tipo de acoso sexual del que tantas actrices se quejan últimamente en Hollywood.

“Nunca me ha tocado. Tal vez por el modo en que me conduzco, no lo toleraría. Soy una chica de calle, dura. Provengo de un barrio bravo, donde te ves obligada a madurar rápidamente. Así que si alguien tratara de acosarme, o me atacaría de la risa o el tipo en cuestión perdería un órgano.

“Sin embargo, no me sorprende que suceda. Me apena por las chicas que llegan a Hollywood en busca de un sueño. Son ingenuas y están entusiasmadas. No están curtidas”, resume.

Rene creció en Burbank, California, no muy lejos de la meca de la industria del entretenimiento, y fue compañera de escuela del hoy director Ron Howard. Sin embargo, dejó los estudios para ayudar económicamente a su madre y a su hermana.

No obstante, su futuro cambió cuando la descubrió el cazador de talentos John Crosby.

“Me vio en un concierto de los Rolling Stones cuando tenía 18 años, y todavía es mi manager. Es mi héroe y ha estado siempre ahí para mí.

“En esa época yo trabajaba en una fábrica de anteojos. Fui realmente afortunada, porque quizá nunca habría tenido la oportunidad de modelar o actuar”.

Efectivamente, pues Rene tenía 34 años al comenzar a actuar.

“La mayoría de las actrices empiezan a los 24 o menos. Yo comencé realmente tarde porque dediqué muchos años al modelaje.

"¿Cómo digo esto sin sonar desagradecida? Porque de veras agradezco esta carrera y todas las bendiciones que me ha dado. Pero no puedo decir que albergara un ardiente deseo por actuar. Disfruto mucho el intervalo entre el ‘acción ' y el ‘corte’, pero no es mi primer amor”.

Pese a todo, no niega que le habría gustado interpretar más personajes como el de Primicia Mortal en su carrera.

“A veces pienso: ‘Pudiste esforzarte más, empezar más joven. Pero no me arrepiento en realidad. Las cosas fueron como debían ser.

“No puedo decir que siempre fui la protagonista ni que me tocaron papeles súper desafiantes. No tuve muchas cintas como The Thomas Crown Affair. En cambio, interpreté muchas veces a ‘la novia de’. Tal vez debí hacer más películas independientes”.

Efectivamente: desde su debut en Major League (1989), cuando dio vida al interés amoroso de un beisbolista (Tom Berenger), sus papeles fueron el de la pareja de Mel Gibson en Arma Mortal 3 y 4; de Clint Eastwood en El la Línea de Fuego; de Kevin Costner en Tin Cup y más recientemente de Robert De Niro en Pasante de Moda.

En cuanto a la televisión, acepta que hay grandes historias, pero que no podría hacer una serie porque el trabajo es extenuante.

“Incluso si me ofrecieran un gran papel, la TV demanda mucho desgaste físico, no tienes vida. Y yo necesito mis ocho horas de sueño para funcionar”.


Anuncio