Rumbo al Encuentro busca traer al presente el alma inmortal de Los Bukis

Si creemos en las palabras de Elio Espino, manager de Rumbo al Encuentro, esta agrupación nueva que busca reproducir el espíritu de Los Bukis tiene un origen divino.

“Yendo a misa, se me reveló que Dios me iba a usar para reunir a el emblemático grupo, por lo que empecé a buscar a sus exintegrantes”, nos dijo el representante al inicio de una conversación que se llevó a cabo en la redacción de HOY Los Ángeles y que lo encontró al lado de José Javier Solís (vocalista), Eusebio “Chivo” Cortez (bajista) y Pedro Sánchez (baterista), actuales miembros de Rumbo al Encuentro y Bukis de formación.

“Conocí a Marco Antonio Solís, le hablé de la revelación y no me dijo que sí ni que no [se iba a unir]; como estamos inscritos en el mismo gimnasio, nos seguimos viendo, y él me recomendó finalmente que hablara con su hermano José Javier, que también estaba haciendo música por su cuenta”, recordó Espino.

La carta más fuerte de presentación de Rumbo al Encuentro se encuentra en Cortez, quien fue el miembro más estable de Los Bukis después de Marco Antonio Solís y que, al momento de recibir la invitación de Espino, se encontraba en Los Mismos, otra agrupación de ex Bukis en la que milita todavía el tecladista José Guadarrama, quien decidió no participar en el nuevo proyecto.

“Yo me salí de Los Mismos en junio del año pasado, porque había llegado un punto en el que me di cuenta de que iba a estar simplemente acumulando tiempo sin lograr nada más, cuando me gusta la aventura y pienso que me quedan cosas por hacer en esta vida”, nos dijo Cortez. “Lo interesante es que en este proyecto se me permitió incluir tres canciones mías que interpreto con mi voz, aunque no me considero cantante; y eso es algo nuevo tanto para mí como para la audiencia”.

En todo caso, el único lanzamiento oficial de Rumbo al Encuentro hasta el momento es “Tu amor”, un sencillo que fue escrito por José Javier Solís y que se encuentra ya disponible en la internet. Se trata de una pieza romántica con un marcado aroma a Los Bukis que se aleja de las vulgaridades presentes en algunos ritmos de moda.

“Tenemos esa esencia original; Marco Antonio ha reconocido que los músicos con los que estoy tocando ahora son los que vistieron las canciones [que él hizo durante la existencia de Los Bukis], y ahora están haciendo lo mismo en este proyecto”, señaló el vocalista. “No creo que mi hermano vaya a unirse a nosotros, pero no hay que perder la esperanza; pasa lo mismo con [su primo] Joel y con Roberto [Guadarrama]. Pero creo que nos va a ir bien como estamos”.

Para ser claros, la denominación de Los Bukis está registrada por Marco Antonio y Joel, lo que impide que Rumbo al Encuentro la emplee. “De todos modos, no tendría sentido usar ese nombre, porque no estamos todos; sería engañar a la gente”, retomó Cortez. “Elegimos el que llevamos porque se trata de un encuentro con Dios, con el público, con el amor y con nosotros mismos, destinado a revivir la llama del romanticismo”.

“El sol sale para todos y seguimos teniendo seguidores, aunque muchos de ellos sean un poco mayores”, comentó Sánchez. “Además, hay jovencitos a los que les gustan nuestras canciones; hace unos días, en un lugar donde venden discos, al lado del negocio de tacos de mi hijo, una muchachita de secundaria se tomó una foto conmigo cuando supo que yo había estado en Los Bukis”.

Eso no quiere decir que no puedan tocar en vivo las piezas de Los Bukis, que fueron mayormente compuestas por Marco Antonio, pero que incluyeron también  aportes de Cortez. “Hice cinco temas durante esa etapa; por el momento, pensamos incluir al menos uno de ellos, ‘Dime que sí’, al lado de todos los clásicos”, precisó el bajista. “También tenemos temas de la etapa solista de José Javier que son muy buenos”.

Aunque casi todo se mantiene dentro del rubro del amor, hay una composición reciente del mismo “Chivo” -titulada “La frontera en la mira” y enmarcada en un estilo norteño- que posee una clara propuesta social.  

“Me interesa hablar un poco de esas situaciones, porque me gusta pensar que en algún momento habrá justicia para todos los seres humanos en el mundo”, explicó el aludido. “Hay mucha gente en este país que está luchando de buena fe para ganarse la vida y que merece una oportunidad, pese a las agresiones que sufre por parte de la Administración de Trump”.

Cortez vive en Oxnard, California, desde abril del año pasado, y es ciudadano estadounidense desde 1995, ya que visitaba frecuentemente este país y pagaba los impuestos correspondientes. Sus compañeros en este proyecto “van y vienen”, aunque residen por lo general entre Michoacán y Ciudad de México.

Sea como sea, Rumbo al Encuentro, que alista ya sus primeras presentaciones y su álbum de debut, le está dando nuevos ímpetus a un artista que, en 1999, pensó en quitarse la vida debido a lo que él mismo describe como una crisis existencial.

“Tenía muchos problemas de pareja y de creatividad, y me pegué a la botella y a escuchar canciones tristes”, recordó Cortez. “Afortunadamente, me predicaron el Evangelio y eso me salvó”.

Tras ello, empezó a escribir y a grabar canciones cristianas que, sin embargo, no formarán parte del repertorio de Rumbo al Encuentro. “Son preferencias espirituales que sigo ejerciendo, pero que no embarro en la cara de nadie”, dijo el bajista. “Lo nuestro es dar mensajes de amor para que todo el mundo se dé cuenta de que somos seres sociales”.

“Yo mismo he tenido mis descalabros como pareja; ahora mismo estoy divorciado y acabo de reencontrarme con una persona de mi pasado con la que gustaría rehacer mi vida”, agregó. “Hay que darse siempre nuevas oportunidades, porque el romanticismo nunca se va a acabar”.  

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