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Los raperos cubanos de Orishas retornan siete años después, cuando la situación de la isla se ha modificado

Los integrantes de Orishas posan durante una sesión de fotos realizada para celebrar su reencuentro siete años después de la separación del 2009.

Los integrantes de Orishas posan durante una sesión de fotos realizada para celebrar su reencuentro siete años después de la separación del 2009.

(Cortesía)

Hacía mucho que no escuchábamos de ellos, al menos de manera grupal, y existía una razón clara para ello: Orishas, la banda cubana de rap que tomó al mundo por sorpresa a finales de los ‘90, no se encontraba activa desde hace siete años. Pero eso acaba de cambiar.

En entrevista con HOY, dos de sus integrantes principales, Yotuel Romero y Ruzzo (Hiram Medina), se comunicaron desde distintas partes del mundo (el primero vive en Miami y el segundo en Pamplona, España) para explicar las razones que los llevaron a retomar el proyecto, emprender la grabación de un nuevo disco y anunciar una gira estadounidense que se iniciará en agosto y los traerá el 3 de septiembre al Regent Theater de Los Ángeles.

“En el 2009, decidimos tomar una pausa técnica para desarrollar ideas personales, y creo que todo eso va a enriquecer lo que hagamos ahora”, nos contó Ruzzo, quien pasó todos estos años colaborando con artistas de distintos lugares, como Argentina, Alemania y Cuba, y que junto a Yotuel formaba parte de Alarma, el embrión de Orishas, conjunto que en realidad se formó en París, aunque luego se trasladó a La Habana y posteriormente distribuyó a sus integrantes por todo el planeta.

Sinceramente, la presente reunión, en la que participa también Roldán González, no hubiera sido posible sin la decisión tomada por Yotuel, que es la figura más visible del grupo y el que ha desarrollado de hecho la carrera más destacada desde la Florida como compositor para grandes estrellas. “Luego de firmar con Sony, la compañía me dio la oportunidad de crear mi propio sello para firmar a artistas que me gustaban y que yo quería desarrollar personalmente”, explicó. “Pero cuando fui a La Habana no hubo nada que me atrapara el corazón, y entonces me di cuenta de que tenía frente a mí al grupo que quería firmar: Orishas”.

De izq. a der., Yotuel Romero, Ruzzo y Roldán González, los integrantes de Orishas.

De izq. a der., Yotuel Romero, Ruzzo y Roldán González, los integrantes de Orishas.

(Cortesía)

“Llamé a Ruzzo y a Roldán para proponerles el regreso de los dioses, y ellos me dijeron que estaban esperado esa llamada” , prosiguió. “Después pasó lo de la apertura a la isla con Obama y Cuba se volvió de nuevo un ‘trending topic’, es decir, algo parecido a lo que ocurrió cuando recién nos juntamos y se dio lo de Buena Vista Social Club. Aunque tú tengas tus planes, la vida tiene los suyos, y esa misma vida quiso que la reunión se diera ahora y no antes ni después”.

Pese a que el disco nuevo tendrá que esperar a que acabe la gira, Orishas ha lanzado ya un primer sencillo, “Cuba isla bella”, que, curiosamente, fue grabado ya por Ricky Martin en su álbum más reciente (prescindiendo de la palabra “Cuba” en su título). “Es una composición que surgió en Panamá, cuando yo estaba escribiendo al lado de [su esposa] Beatriz Luengo y Omar Alfanno”, recordó Yotuel. “Nos pusimos a hablar del futuro incierto, de la música urbana y de la canción que haría Orishas en ese momento si todavía existiera, y nos salió esto. Después de eso, Ricky la escuchó y le gustó, por lo que se la presté. Pero al grabarla nuevamente la sometimos a una metamorfosis, agregándole versos de rap y, a nivel de producción, elementos más autóctonos de Cuba”.

“La canción no había sido demasiada difundida [en la versión de Ricky] y, además, esto del intercambio de temas entre cubanos y puertorriqueños es muy habitual”, prosiguió el entrevistado. “Invitamos a varios músicos cubanos [como Descemer Bueno, Gente De Zona e Issac Delgado] para volverla a hacer, y cuando la escuché terminada, me puse muy nostálgico, porque me recordó el momento en que tuvimos que salir de Cuba debido a que nuestra tierra no estaba preparada para nuestra música; luego nos separamos por siete años y volvimos a juntarnos en nuestra patria, por lo que esta se merecía que le cantáramos antes de hacer cualquier otra cosa”.

En efecto, “Cuba isla bella” es una pieza cargada de sentimentalismo y sin carga política alguna, lo que puede llamar la atención cuando se sabe que Yotuel ha insistido en la importancia de la reciente apertura. “Siempre nos dejamos sorprender por lo que se nos ocurre en el estudio y permitimos que las cosas aparezcan cuando tienen que aparecer”, dijo el MC. “Nos nutrimos de lo que nos sucede día a día, por lo que esos temas ya vendrán”.

La nueva producción de Orishas saldrá recién a principios del 2017, pero ya hay un sencillo nuevo en el aire.

La nueva producción de Orishas saldrá recién a principios del 2017, pero ya hay un sencillo nuevo en el aire.

(Cortesía)

En palabras de Ruzzo, las composiciones inéditas del siguiente trabajo están todavía en proceso. “Hay que ponerle la sazón a los frejoles para servir al final una buena cazuela”, determinó. “Y va a ser así; hemos sido cronistas de la realidad que nos ha tocado vivir y de los distintos cambios sociales que se han dado, por lo que los que se están dando ahora tendrían que ser incluidos, y no solo en relación a Cuba, sino a lo que pasa por todos lados y a lo que observemos durante la gira”.

Y es que la referida placa, que se lanzará recién a inicios del 2017, no será completamente inédita; cinco de sus cortes serán creaciones actuales registradas en un estudio, mientras que los diez restantes serán canciones ya conocidas que se grabarán en vivo durante un concierto en La Habana que, al igual que el tour entero, no encontrará a nuestros amigos en el escenario con la única compañía de un DJ, como ocurría antes, sino al lado de una banda de 15 integrantes.

“Eso va a hacer que las canciones suenen muy distintas, pero sin perder la esencia del hip-hop”, aseguró Yotuel. “Además, vamos a filmar también un documental del reencuentro que vendrá en el mismo paquete”.

En relación a la apertura entre Estados Unidos y Cuba, Ruzzo espera que esta no se vea frenada si entra al gobierno estadounidense un republicano, “porque todo lo que represente cambios positivos para el pueblo cubano tiene que ser bienvenido. Pero del diablo son las cosas, y todo cambia, hasta el color de una rosa”.

Por su parte, Yotuel comentó que “todo lo bueno que ha impulsado Obama debería tener un desenlace positivo si vemos a Hillary [Clinton] en la presidencia; con [Donald] Trump nos podríamos ir a la debacle, pero creo que el barco ya zarpó y está cruzando mares mejores, por lo que esto no va a parar”.

Cuando les preguntamos si estarían de acuerdo con que haya un McDonald’s al lado del malecón de La Habana, los dos músicos (que para algunos han sido aliados indirectos del castrismo, pero que en realidad se han mantenido siempre discretos en relación al tema) no manifestaron el desacuerdo completo que esperábamos.

“La globalización es algo imparable, y si quieres tener internet, tendrás que tener también McDonald’s; es difícil que entre una cosa y no otras”, afirmó Yotuel. “No quiero parecer irrespetuoso, porque la gente que vive en Cuba me diría: ‘Si tú igual te los comes allá’. No podemos juzgar a la gente que no ha tenido esa posibilidad. Lo que sí me gustaría es que ellos pudieran tener la posibilidad de abrir sus propios negocios”.

Ruzzo retomó la palabra para asegurar que “McDonald’s no es el problema, porque lo que nunca va a desaparecer es el folklore. Ni la carne de puerco, ni el congrí, ni los tostones”.


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