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Música

J Balvin impresionó en el Forum sin sus amistades más célebres, pero con una avalancha de éxitos y un espectáculo de película

J Balvin

Como si se tratara de una cinta hollywoodense, J Balvin se vio enfrentado a dos dinosaurios al inicio de su concierto angelino.

(Ulises Alatriste/HOY)

No era la primera vez que veíamos a J Balvin en vivo como parte de una gira propia. Lo hicimos hace un par de años, cuando estaba ya ‘pegando’ fuerte en el mundo de la música latina, lo que le dio la posibilidad de encabezar un espectáculo completamente lleno en el Shrine que, sin embargo, se llevó a cabo en una zona relativamente pequeña del gran local.

En el tiempo transcurrido, las cosas han cambiado considerablemente para el cantante colombiano, quien este fin de semana tenía dos fechas programadas en el Forum de Inglewood -mucho más amplio que el Shrine-, y que llegó a ellas con el incomparable antecedente de haber sido el artista más afortunado (con ocho posibilidades) durante el anuncio de las nominaciones del Latin Grammy que se realizó el jueves.

Durante el debut del Forum de ayer, ante un auditorio completamente lleno y pasadas las 9 de la noche, el sudamericano abrió fuegos con “Machika”, uno de los temas de “Vibras”, la placa que le ha brindado las nominaciones y que le da nombre al presente tour. Pero todo el plano musical quedó inmediatamente relegado ante la espectacular puesta en escena, que estaba evidentemente inspirada en la saga cinematográfica de “Jurassic Park” y que, además de hacer desfilar a unos dinosaurios bailarines, tenía al frente a un gigantesco T-Rex inflable.

Se sabe que Balvin es fanático de estas criaturas, que no tienen nada que ver con el rollo de sus letras ni con lo que propone en otros términos, por lo que mostrarlos allí parecía más el capricho de un niño que acaba de acceder a una fortuna que la decisión consciente de un artista profesional de 33 años; pero sería injusto ignorar lo bien que se veían todas las figuras y negar la calidad entera de la producción, que tenía varios juegos de luces ultramodernas en plataformas  especiales, un competente grupo de ocho bailarines (cuatro hombres y cuatro mujeres) y unos telones que proyectaban ambientes similares a escenografías, dando como resultado un show con innegable sabor a Las Vegas.

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Más adelante, el cantante recurrió incluso a un elaborado recurso que hemos visto en estrellas internacionales de otros géneros, y que consiste en trasladar una parte del concierto a una plataforma trasera para ofrecer allí un mini set cercano a los fans que tienen los asientos más alejados del escenario.

Más adelante, el cantante recurrió incluso a un elaborado recurso que hemos visto en estrellas internacionales de otros géneros, y que consiste en trasladar una parte del concierto a una plataforma trasera para ofrecer allí un mini set cercano a los fans que tienen los asientos más alejados del escenario.

Fue un buen gesto y una excusa perfecta para ofrecer no solo una versión de “Downtown” que prescindió de la presencia física de su intérprete principal, la brasileña Anitta -pero que  vio a Balvin sentado en una silla y rendido ante una sensual dama que le hacía una danza privada tipo ‘burlesque’-, sino también para presentar a sus únicos invitados: el artista emergente Jhay Cortez, quien cantó a su lado el ‘trap’ “Están pa’ mí” (y que había sido el ‘telonero’ horas antes), y la catalana Rosalia, quien cantó con él “Brillo”, tal y como lo hizo en el disco “Vibras”, y que a pesar de no ser muy conocida por estos lares, se convirtió esta semana en la segunda persona con más nominaciones en el Latin Grammy (tiene cinco).

J Balvin

El colombiano tuvo a su lado a unas sensuales y competentes bailarinas.

(Ulises Alatriste/HOY)

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En el plano de las canciones con colaboraciones de perfil realmente alto, se presentó, por supuesto, “X”, el descomunal ‘hit’ que Balvin grabó al lado de Nicky Jam. El boricua no estaba allí, por lo que su voz se escuchó a través de una grabación; pero el tema fue de todos modos uno de los más celebrados por los asistentes, mientras que su colega colombiano lo entonaba montado sobre una enorme pelota anaranjada coronada por unos ojos alocados.

No faltó tampoco la interpretación de “I Like It”, un éxito incluso más contundente (fue la base del video más visto del verano en YouTube a lo largo de todo el verano) que le pertenece principalmente a la estadounidense Cardi B y que cuenta también con una provocativa intervención de Bad Bunny. Ninguno de los dos estaba en el Forum, pero sus voces grabadas fueron secundadas por unas curiosas y cómicas representaciones animadas de ellos mismos que se proyectaban en una pantalla gigante.

A diferencia de lo que hizo su compatriota Maluma en el mismo Forum durante el mes de mayo, y hasta donde logramos ver en medio de los efectos visuales y de las luces, Balvin ­prescindió de una banda completa, aunque pudimos observar en un andamio superior a un baterista y a una persona que, además de lanzar arengas, parecía estar a cargo de las programaciones, porque lo que se escuchaba tenía mucho de música electrónica.

Por supuesto, los presentes no estaban allí para descubrir esa clase de detalles, sino para entusiasmarse hasta los gritos con la avalancha de ‘hits’ y la simple presencia de su ídolo, que no tiene una gran voz ni se encuentra precisamente dotado para el baile, pero que sabe cómo conectarse con sus seguidores a través de su fraseo relajado y a la vez festivo.

A fin de cuentas, las letras de Balvin (que son a veces moderadamente vulgares) no tienen referencias sociales ni políticas; y nada de lo poco que dijo entre canción y canción hizo alusión alguna a situaciones comprometedoras (ni tampoco al Grammy).

J Balvin

Algunas de las asistentes al concierto de Balvin en el Forum.

(Ulises Alatriste/HOY)

En realidad, la esencia de su estilo se puede resumir en la letra de “Ginza”, que fue una de las primeras canciones del show y que es otro de los grandes éxitos de su primera etapa internacional. En ella, dice con desenfado: “Si necesitas reggaetón, dale/ Sigue bailando, mami, no pares/ Acércate a mi pantalón, dale/ Vamo’ a pegarnos como animales”.

Con esos antecedentes, y a pesar de la evolución musical que ha experimentado en los últimos tiempos, cualquiera que vaya a verlo en vivo sabe lo que puede esperar por el lado del mensaje, aunque estamos seguros de que casi nadie imaginaba encontrarse con una puesta en escena tan hollywoodense y ambiciosa como las que se nos ofreció.

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