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Ha*Ash se refugia en el desamor y coquetea con nuevos ritmos mientras planea su regreso a L.A.

Hannah y Ashley son las integrantes de Ha-Ash, un dúo mexicoameriano que regresa pronto a nuestra ciudad para presentarse en el Wiltern.

Hannah y Ashley son las integrantes de Ha-Ash, un dúo mexicoameriano que regresa pronto a nuestra ciudad para presentarse en el Wiltern.

(Cortesía)

Cuando llegaron de visita a la redacción de HOY Los Ángeles, Hannah Nicole Pérez y Ashley Grace Pérez, integrantes del dúo Ha*Ash, se encontraban todavía emocionadas por la “semana memorable” que acababan de pasar en Chile, y que además de tenerlas como parte del jurado del conocido Festival de Viña Del Mar, les permitió obtener la Gaviota de Plata y la Gaviota de Oro luego de ofrecer un concierto que causó sensación.

La presentación de la Quinta Vergara se inició con “Soy mujer”, una canción que fue hecha hace tiempo pero que, en vista de lo que viene sucediendo con los movimientos de Me Too y Time’s Up, podría aplicarse de algún modo a esa realidad, aunque lo cierto es que las cantantes entrevistadas no parecen estar demasiado interesadas en ofrecer declaraciones polémicas.

De hecho, cuando le preguntamos por estas probables conexiones, Hanna se limitó a decir que “estamos orgullosas de ser mujeres, porque tuvimos un sueño y salimos a buscarlo”, lo que nos llevó a mencionarle directamente el asunto de los abusos sexuales que se han producido en el mundo del entretenimiento.

“Hay que creer en tu talento y defenderlo; ya depende de cada quién la decisión de ver cómo consigue las cosas”, retomó Hannah. “Hay situaciones que se pueden conseguir de manera más fácil haciendo algunas cosas, pero Hannah y yo somos mujeres con valores, y el trabajo duro siempre ha sido nuestro camino”, agregó Ashley. “Todo el tiempo estás expuesta a que suceda algo así, pero nosotras nunca hemos cedido ni hemos participado en ello”.

Ha*Ash, que se presentará en el Wiltern de L.A. el próximo 12 de abril, tiene entre manos una nueva producción discográfica, “30 de febrero”, título que proviene de una de las canciones incluidas, en la que se emplea esa fecha inexistente para burlarse de la posibilidad de que la mujer que narra la historia regrese con su exnovio.

Se trata del sexto álbum del grupo, y en este caso, el pop habitual se ve reforzado por sonidos electrónicos, rap y hasta algo de reggaetón. “Nuestro desafío mayor cuando grabamos se encuentra siempre en que nuestras letras transmitan algo”, dijo Ashley. “A veces nos enamoramos de perdedores, y la verdad es que, en ese sentido, a mí no me ha ido muy bien”.

Al ahondar en su situación personal, ella misma aseguró que, como la gira anterior fue muy intensa, no tuvo tiempo para ver a su terapeuta. “Y eso ha hecho que siga escogiendo mal”, nos confesó sin ningún reparo. “Pero creo que ya me estoy divirtiendo con mis malas decisiones; estoy parada en un lugar diferente, donde ya no me lo tomo tan a pecho”.

Curiosamente, la situación de su hermana es muy distinta, no solo porque tiene a un hombre a su lado, llamado Juan Carlos Herrera, sino porque se casó con éste a inicios del 2016. “Bueno, OK; yo también me voy a casar… el próximo 30 de febrero”, anunció Ashley con una risa.

Sea como sea, el repertorio del dúo parece inclinarse siempre hacia el desamor, a pesar de que uno de los temas más solicitados del nuevo disco, “100 años”, que se grabó al lado de Prince Royce (y cuyo video tiene ya más de 54 millones de visitas en YouTube), habla aparentemente de un romance ideal.

Otra imagen promocional de las hermanas cantantes.

Otra imagen promocional de las hermanas cantantes.

(Cortesía)

“Pero también es medio sarcástico, porque es algo imposible, a no ser que la pareja se conozca poco después de nacer y tenga una vida muy larga”, precisó Ashley. “Es más cómo te sientes cuando estás enamorada de alguien y quieres que eso dure para siempre”, replicó Hannah.

“Es como cuando te comes una pizza y quieres que te dure para siempre”, insistió Hannah, ante lo que le comentamos que ninguna de ellas parece ser demasiado fanática de la comida que hace engordar, porque ambas lucen muy bien. “Hacemos mucho ejercicio: corremos, jugamos tenis, escalamos, y nuestros shows son muy enérgicos. Pero una vez a la semana no hace daño, ¿verdad?”

En el plano musical, uno de los cortes más llamativos del disco es “Llueve sobre mojado”, que adopta en el plano rítmico un estilo particular de moda. “No nos hemos vuelto reggaetoneras, pero el pop se presta para fusionar diferentes géneros y, como nosotras viajamos mucho, escuchamos muchas cosas distintas”, afirmó Hannah.

Por ese lado, ninguna de las dos quiso cuestionar el aspecto misógino de los exponentes del ‘perreo’. “Cada quien tiene la libertad de escribir sobre lo que lo mueve, y habrá hombres que quieran cantarle a eso”, dijo Hannah. “Le hemos dicho a muchos hombres que son unos perdedores [en nuestras canciones]; ¿quiénes somos para cuestionarlos?”

Ya que ambas son ciudadanas estadounidenses (nacieron en Lake Charles, Louisiana) y descendientes de mexicanos, decidimos pedirles su opinión sobre Donald Trump, con lo que volvimos a obtener una respuesta indirecta. “Nos tocó estar en México cuando se dio el terremoto del 19 de septiembre, y vimos cómo el pueblo se levantó para ayudar sin depender del gobierno”, dijo Hannah. “Preferimos transmitir las cosas bonitas; el odio se puede contagiar, pero también el amor”.

Y eso quiere decir que no piensan lanzar un tema sobre el cuestionado mandatario ni uno que toque cuestiones sociales. “No se trata de hablar de un presidente ni de un tema [específico], sino de ser congruente con tus actos y con tu música”, concluyó Ashley.


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