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Matías Gregorio SÍ ES MI HIJO: Julián Gil

En esta imagen, el actor argentino aparece al lado de la criatura que se hizo protagonista de un drama de la vida real.

En esta imagen, el actor argentino aparece al lado de la criatura que se hizo protagonista de un drama de la vida real.

(Instagram)

El drama digno de telenovela que han venido protagonizando desde hace varios meses los actores Marjorie de Sousa y Julián Gil acaba de llegar a su fin con el dictamen de un juez.

Hace casi un año -es decir, un poco más del tiempo de vida del bebé que tuvo De Sousa-, tanto ella como Gil, su exnovio, se enfrascaron en un pleito legal relacionado a la custodia del infante, que fue creciendo con el paso del tiempo debido a las dudas generadas acerca de su origen biológico.

De ese modo, la madre pidió una prueba de ADN para determinar si Matías Gregorio (así se llama el pequeño) era realmente hijo de Gil, pero su pedido fue negado por el juez. Sin embargo, con el paso de los meses, fue el argentino quien exigió el análisis, aduciendo que, luego de estar con él, la venezolana había tenido un romance con el intérprete mexicano Gabriel Soto, quien estaba casado, lo que provocó un escándalo aparte.

Todo parece indicar que, en ese momento, De Sousa comenzó a tener dudas, porque su abogada trató de impedir la realización del test, que se llevó a cabo finalmente, dando una respuesta que el mismo Gil ha dado a conocer esta mañana a través de su cuenta de Twitter.

“En esto momento me acaba de llamar mi abogado a decirme que el juez acaba de publicar el resultado de ADN entre Matías y yo …Y como he dicho desde el día uno MATÍAS GREGORIO GIL sí es mi HIJO. Feliz de acabar con las especulaciones….TE AMO HIJO”, dice el mensaje.

Por su lado, De Sousa ha publicado en las redes sociales un texto en el que se dice: “Finalmente se ve un término a esta pesadilla que ha sido tan humillante para mi bebé y para mí. Ya tenemos los resultados de la prueba de ADN confirmando lo que nunca debió ponerse en duda. #SiempreconDios”.

Estas conclusiones dan por terminadas las maliciosas teorías que habían estado tan presentes ante la opinión pública; y aunque no aseguran que todo vaya a ser un lecho de rosas entre los implicados, es de esperar que De Sousa y Gil limen sus asperezas, sobre todo cuando se sabe que, incluso al momento de asistir a la toma de la muestra, ambos conversaron en pivado para asegurar que buscaban una salida pacífica al conflicto. Que así sea.


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