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Premier de los Grammy Latinos: Natalia Lafourcade empieza a perfilarse como la gran ganadora

La fiesta recien empieza, pero la mexicana Natalia Lafourcade ya lleva la delantera en la entrega del Grammy Latino que se desarrolla en estos momentos.

La fiesta recien empieza, pero la mexicana Natalia Lafourcade ya lleva la delantera en la entrega del Grammy Latino que se desarrolla en estos momentos.

(VALERIE MACON / AFP/Getty Images)

La ceremonia no televisada de los premios de la Academia Latina de la Grabación acaba de terminar, y pese a que se entregaron en ella muchísimos premios, si se quiere empezar a hacer cálculos de lo que podría terminar ocurriendo en términos numéricos, se puede decir que la mexicana Natalia Lafourcade lleva la delantera, al menos emocionalmente.

Y es que si bien empató con el dominicano Juan Luis Guerra en la recepción de dos trofeos (él se llevó los correspondientes a Canción y Álbum Tropical), se podría decir que tiene un Grammy extra en el plano honorario debido al triunfo de su álbum “Hasta la raíz” en el rubro de Mejor Ingeniería, que la encontró por primera vez en el podio y dirigiéndose a la audiencia, pese a que lo realmente bueno para ella comenzó al anunciarse el resultado correspondiente a Mejor álbum de Música Alternativa, prolongado inmediatamente después por el de Mejor Canción Alternativa, cuando dijo: “Traigo un nudo, en la garganta; quiero llorar”

En esta tercera ocasión, Lafourcade estuvo acompañada por Leonel García, lo que le dio de paso a este su primer Grammy de la fecha, ya que la compuso al lado de la muchacha que, a su lado, lucía físicamente diminuta, pese a que él la definió allí mismo “como una gigante” debido a sus indudables méritos creativos e interpretativos.

Una de las grandes sorpresas fue la que se dio en el rubro guitarrero, cuando el relativamente nuevo trío colombiano Diamante Eléctrico se apoderó del premio a Mejor Álbum de Rock (“B”). Vestidos de trajes completos a pesar de que salen a escena ataviados de piel, los chicos celebraron en la tarima su independencia y dejaron sentado “que el rock no se ha ido a ningún lado”.

El Mejor Álbum de Música Ranchera fue para “Acaríciame el corazón”, de Pedro Fernández, quien afirmó que pese a tener 38 años de carrera sigue poniéndose nervioso en estas situaciones. “¡Qué se oiga fuerte el aplauso, porque no es fácil hacer un disco!”, reclamó en un momento dado con simpatía, antes de mencionar a su nieto, quien acaba de nacer.

En el plano emocional, lo más notorio fue el momento en el que Alex Cuba se quebró al mencionar a su esposa de dos décadas luego de recibir el premio a Mejor Álbum de Cantautor; y en el campo de lo entrañable, fue placentero saber de la victoria del sonero dominicano José Alberto “El Canario” y el Septeto Santiaguero en el área de Mejor Álbum Tradicional Tropical por su tributo al legendario grupo Los Compadres.

Resultó también meritorio lo logrado por la gran Lila Downs en el rubro de Mejor Álbum Folclórico (“Balas y Chocolate”), aunque ella misma no acudió a recibir la distinción, como fue el caso de muchos otros artistas.

Los actos musicales

Como es habitual, esta sección de los Grammy Latino le da cabida en el escenario a artistas que no tienen la fama de quienes son presentados en el escenario del evento principal, pero sirve a la vez para que se descubran artistas que pueden tener a veces un mayor talento que los populares.

De ese modo, la faena se cerró con Monsieur Periné, un conjunto colombiano que tiene varias nominaciones importantes en los rubros principales y que deleitó a los presentes con una interpretación de su tema “Nuestra canción”, coronada por la atractiva presencia de su vocalista Catalina García (enfundada en un encantador vestido típico) y por su sorprendente fusión de pop, elementos tradicionales y ‘swing’.

Vocalmente, la más portentosa fue la también colombiana Astrid Hasher, quien necesitó solo de un cajón peruano y de un teclado para entonar un poderoso bolero que remitió a los viejos tiempos pese a que ella es muy joven; y tampoco decepcionó el número de apertura, encomendado a la banda uruguaya de rock NoTeVaGustar, que ofreció una versión acústica de su plácida composición existencialista “Viajando sin espada”, marcada por un vibrante solo de ‘slide guitar’.


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