Anuncio
Share

No fui un santo.- Vicente Fernández

Aunque Vicente Fernández adora a sus hijos, sabe que ya están grandecitos para estar cuidando sus acciones.

Aunque Vicente Fernández adora a sus hijos, sabe que ya están grandecitos para estar cuidando sus acciones.

(agencia reforma)

Aunque Vicente Fernández adora a sus hijos, sabe que ya están grandecitos para estar cuidando sus acciones.

Por eso deja que El Potrillo aprenda de sus errores y asimile las críticas que ha recibido por darse a conocer imágenes donde se ve que está de fiesta, pasándola bien con sus amigos e incluso con unas copitas de más.

“Lo que ha hecho Alejandro... Yo no fui un santo, pero nunca me vio nadie (...). Siempre tenáa dónde hacerlo y con quién hacerlo. No se cuida, por eso, aunque me molesten algunas cosas, él tiene la culpa si no se cuida”, asegura Vicente Fernández sobre los escándalos en los que se ha visto involucrado El Potrillo.

Al preguntarle a Chente si lo regaña, contestó: “no, no él ya es un hombre; le dará consejos, pero nada más”.

Esto no le quita el sueño a El Charro de Huentitán, por eso prefiere enfocarse en lo que más le gusta hacer: cantar en su estudio de grabación, prepara sus próximos discos y cuidar los detalles del lanzamiento de su nuevo álbum Un Azteca en el Azteca, que hoy sale a la venta a nivel nacional.

“Fue inolvidable y muy bonito. Quiero agradecerle al público ese cariño tan grande que me demostró yendo al Azteca. A lo mejor mucha gente piensa, ‘bueno, era de okis’, pero yo tenÌa más miedo, porque si no se hubiera llenado me hubieran acabado como a mucha gente, que yo veo y que no quiero decir quienes son”, platica.

El cantante de 76 años fue el primero en ver el producto final del doble disco y DVD, que grabó el 16 de abril en el Estadio Azteca, donde se despidió de su público que lo apoyó durante más 50 años de trayectoria.

“Sentí mucha emoción, no por mÌ, yo me veo diario, pero en el espejo (risas), pero por el público tan bonito que respondía; me corearon todas las canciones desde que salí, un grito que se me enchinó el cuero. Al principio, se me quebró la garganta, pero pienso que la gente se dio cuenta que era normal”, cuenta.


Anuncio