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Becky G vuelve al cine como amiga de un robot muy especial sin dejar de lado su arrolladora carrera musical

Una escena de "A.X.L.", cinta en la que la mexicoamericana Becky G tiene un rol estelar.

Una escena de “A.X.L.”, cinta en la que la mexicoamericana Becky G tiene un rol estelar.

(Tony Rivetti Jr., SMPSP / )

No es la primera vez que actúa. Ya tuvo una participación especial en dos episodios de “Empire”, la celebrada serie musical de Fox, y, sobre todo, un rol estelar en la popular adaptación fílmica de “Power Rangers” (2017), donde interpretó al personaje clásico de Tini/Yellow Ranger, pero dándole un giro lésbico que no pasó desapercibido.

Ahora, Becky G (nacida hace 21 años como Rebbecca Marie Gómez en un área modesta de Inglewood, California) regresa a la pantalla grande como Sara, una chica latina cuya madre trabaja para una acaudalada familia de motociclistas profesionales que se convierte en rival del protagonista Miles (Alex Neustaedter), quien practica también esta arriesgada disciplina.

Pero el filme no es un simple drama romántico con toques deportivos, sino una aventura de ciencia-ficción que se inicia cuando Sara y Miles conocen a un perro cibernético que ha escapado de una base militar y que, por supuesto, se convierte en su fiel amigo en medio de toda clase de persecuciones e intrigas.

Becky, que antes de firmar este contrato había visto ya el impresionante cortometraje realizado por Oliver Daly (el mismo director del presente título) que sirvió de base para la película, asegura que “A.X.L.” es “un proyecto de pasión” en el que su personaje demuestra tener un gran sentido de la independencia. “Es un personaje único que se encuentra muy cerca de mi corazón”, dice. “Hay algo acerca de ella que es real y con lo que te puedes relacionar, y me gustaría que hubieran más roles semejantes”.

Para la vocalista y actriz mexicoamericana, fue también importante poder introducir elementos de su creatividad en el papel de Sara. “Quería que ella tuviera más complejidad, y Oliver me dijo: ‘Vamos a hacer los cambios juntos’”, recuerda. “Me encantó escuchar eso, porque era la primera vez que colaboraba con un director para tomar decisiones relevantes sobre un personaje”.

Becky está muy consciente de que este es su momento y ha decidido sacarle el mayor jugo posible, aunque eso no quiere decir que haya dejado de lado lo que sigue siendo su prioridad: la música. ¿Y cómo culparla, cuando el videoclip de su mayor ‘hit’ hasta el momento, “Mayores”, superó ya los 1,000 millones de visitas en YouTube?

Esta pieza, que ella misma grabó al lado de la sensación del ‘trap’ Bad Bunny y que habla de una supuesta inclinación por los hombres de cierta edad, marcó también un parteaguas en su carrera en lo que respecta a la imagen y a la propuesta, porque antes de eso, recordamos haberla visto practicando un rap bilingüe mucho menos sexualizado y mucho más inocente durante un evento de homenaje a Jenni Rivera que se realizó en Long Beach, California.

Pero “Mayores”, aparte de meterse de lleno en las lucrativas aguas del reggaetón, la encontró dueña de un erotismo que no dejó indiferente a nadie, incluyendo a sus detractores, quienes se escandalizaron por la inclusión de la frase “que no me quepan en la boca”. Al ser cuestionada por esto, la muchacha aseguró que se trataba de una muestra de empoderamiento femenino ante declaraciones mucho más vulgares hechas por varones del género.

“Mayores” parecía un éxito imposible de superar para la artista, y de hecho, no ha logrado todavía alcanzarlo con sus demás lanzamientos, aunque sería de necios decir que le está yendo mal, porque el video de “Sin pijama”, lanzado el pasado mes de abril, ha alcanzado 720 millones de reproducciones hasta el día de hoy.

Se trata de una colaboración con la dominicana Natti Natasha que pone nuevamente en alto al erotismo tanto en la letra como en las imágenes, que muestran a las dos cantantes en atuendos atrevidos y en poses igualmente provocativas, además de hacer claras menciones al consumo de marihuana.

A estas alturas, la sensualidad es un ingrediente inevitable en la dieta de Becky G; y si bien “AXL” es una cinta obviamente familiar en la que las cosas no pasan de los besos, la mexicoamericana le ha inyectado a su personaje discretas dosis de seducción que se traducen en sus miradas, sus actitudes y, por supuesto, su forma de vestir.

Mientras tanto, mantiene su romance de casi dos años con Sebastian Lletget, jugador del equipo Los Angeles Galaxy, quien tiene solo 25 años, lo que indica que lo de “Mayores” fue una simple “licencia artística” (por lo tanto, no se emocionen, señores que pintan canas); y sigue lanzando sencillos, como ha sido el caso de “Zooted”, al lado de French Montana y de Farruko, y del más reciente tema “Cuando te besé”, en colaboración con Paulo Londra, que dentro de su ‘modestia” ha acumulado 58 millones de visitas en dos semanas. Esos sí que son logros mayores…. al menos para los que dependen exclusivamente del ‘mainstream’.


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