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La cinta chilena que es la única nominada latina en el Oscar se enfoca en el tema ‘trans’

A la izq., Sebastián Lelio, director de la película “Una mujer fantástica”, y a su lado, Daniela Vega, la protagonista ‘trans’ de un título que ha llamado mucho la atención.

A la izq., Sebastián Lelio, director de la película “Una mujer fantástica”, y a su lado, Daniela Vega, la protagonista ‘trans’ de un título que ha llamado mucho la atención.

(JOHN MACDOUGALL / AFP/Getty Images)

En el 2013 se estrenó “Gloria”, un inspirado drama sobre una mujer madura en busca de amor que, a pesar de ser alabado en el mundo entero y de haber sido presentado como la apuesta de Chile para el rubro de Mejor Película Extranjera del Oscar, terminó por no aparecer en la lista final de nominados de la Academia.

En esos momentos, la ausencia fue particularmente cuestionada; pero ahora mismo, su director y coguionista Sebastián Lelio recibe de algún modo la recompensa merecida debido a lo sucedido con su siguiente proyecto, “Una mujer fantástica”, la única cinta latina nominada en la misma categoría.

“Una mujer fantástica”, que se estrena este fin de semana de manera nacional, tiene como protagonista a una transexual llamada Marina y enfrentada no solo a la muerte de su novio, un hombre mayor proveniente de una familia conservadora, sino también a las sospechas y al rechazo de una sociedad que no la ve con buenos ojos.

“‘Gloria’ fue una película en la que logré desarrollar muchas cosas que había buscado en mis cintas anteriores y que tuvo un éxito inesperado, lo que me dejó con una sensación de territorio abierto muy interesante”, le dijo Lelio a HOY Los Ángeles durante una reciente entrevista. “Era como un cierre de ciclo, y después de lo que pasó con ella, tenía ganas de meterme en problemas nuevos”.

“En ese momento, surgió la idea de crear un relato en torno a una mujer transexual, basada en una historia de amor afectada por la muerte, y eso sonaba lo suficientemente excitante y desafiante como para lanzarme a hacerlo”, prosiguió el realizador.

Un aspecto especialmente llamativo del filme es que la protagonista es interpretada por Daniela Vega, una ‘trans’ de la vida real que no estaba inicialmente involucrada en el reparto. “Yo necesitaba sacudirme un poco la ignorancia sobre el tema, porque vivo desde hace algunos años en Berlín y estaba desconectado de lo que estaba pasando en Santiago, además de que no tenía ningún amigo o amiga transexual”, retomó Lelio.

En su búsqueda de una persona que lo ayudara a familiarizarse con el tópico en cuestión, Lelio conoció a Vega, y quedó fascinado con su personalidad. “Descubrí que ella ya había actuado, que era una cantante lírica y una artista natural; a lo largo de un año, ella misma fue mi asesora cultural a través de sesiones de Skype”, recordó. “Pero tuvo que pasar más tiempo para yo que comprendiera que Marina tenía que ser Daniela; y ella se sorprendió mucho cuando se lo dije, aunque el proceso fue muy orgánico”.

En la cinta, Marina atraviesa situaciones complicadas que llegan al ataque físico, pero eso no quiere decir que se trate de un relato biográfico. “De alguna manera, el guión fue absorbiendo elementos de Daniela; pero no anécdotas, sino la textura de lo que habían sido algunas de sus experiencias, como el hecho de que Marina sea cantante”, detalló el entrevistado.

“No reproduce situaciones de su vida”, precisó. “De todos modos, creo que el mundo en general se encuentra en una encrucijada en la que hay una ola de retroceso general que no es exclusiva de Chile; lo vemos en la elección de [Donald] Trump, en la explosión de ISIS, en el surgimiento de la ultra derecha en Europa”.

En esta imagen difundida por Sony Pictures Classics, la actriz Daniela Vega en una escena de la película dirigida por Sebastián Lelio.

En esta imagen difundida por Sony Pictures Classics, la actriz Daniela Vega en una escena de la película dirigida por Sebastián Lelio.

(AP)

En palabras del cineasta, esto ha marcado reacciones contrastadas, porque “una parte del mundo quiere cerrar fronteras, levantar muros, etiquetar y segregar, y otra parte está enfocada en la actitud de aventurarnos a vivir juntos y no autodestruirnos”.

“Una mujer fantástica” da la cara por personas como Mariana y no Daniela, pero evita mostrarlas como seres inmaculados. “Uno de mis objetivos principales era no hacer una película ‘de causa’, porque eso me parece poco atractivo; para eso está la política”, dijo Lelio. “En ese sentido, esta cinta tiene una dimensión social y política, pero coexiste con otras dimensiones”.

“Era importante hacer no solo una película sobre un personaje transgénero en cuanto a su identidad sexual, sino también una película transgénero en el sentido de género cinematográfico, porque pasa del cine romántico al de fantasmas, del cine de humillación y venganza al que plantea el retrato de una mujer, y tiene momentos de musical”, describió el realizador. “Es una obra que se pregunta no solo qué es una mujer, sino también qué es una película”.

Mientras espera lo que suceda con “Una mujer fantástica” en el Oscar, Lelio, que tiene ya lista una película en inglés titulada “Disobedience”, continúa filmando en Los Ángeles el ‘remake’ en el mismo idioma de “Gloria”, que tiene ahora en el papel principal a la afamada Julianne Moore (“Still Alice”, “Hunger Games”) y que representa un caso completamente atípico, porque no es cosa de todos los días que un drama intimista latinoamericano sea adaptado al mercado hollywoodense y encomendado a su director original.

“No quiero hablar mucho [de la cinta], porque la estoy haciendo; pero las razones que me llevaron a filmarla son parecidas a las que me han llevado a hacer otras películas, como la emoción tremenda que me produce la idea de algo peligroso que puede fallar”, precisó el director. “Me interesa mucho encontrar una traducción adecuada a esta cultura y a esta sociedad, porque pienso que ‘Gloria’ tenía algo muy universal. Y también siento una admiración muy grande por Julianne, por supuesto”.


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