No convence ‘la chica’ de Fede Álvarez

Agencia Reforma

“Los hombres que no amaban a las mujeres” (Arden Oplev, 2008) fue la primera y mejor adaptación fílmica de la novela inicial de la trilogía Millenium escrita por Stieg Larsson (1954-2004).

El remake de Hollywood, “La Chica del Dragón Tatuado” (Fincher, 2011), fue un elegante pero gélido retrato de esa simbiosis violenta e inquietante: la relación entre Mikael Blomkvist, un arrojado periodista y Lisbeth Salander, joven hacker bisexual cubierta de piercings y tatuajes con un pasado de abusos.

“La Chica en la Telaraña” (“The Girl In The Spider's Web”, Gran Bretaña-Alemania-Suecia-Canadá-EU, 2018) dirigida por el uruguayo Fede Álvarez, es la adaptación de la cuarta novela, escrita por David Lagercranzt: "Lo que no te Mata te hace más Fuerte".

Es decir, se trata de eficaces relatos por encargo que continúan la espiral de brutalidad, demencia y venganza en un mundo despiadado donde el cliché lo domina todo.

Los traumas, horrores y podredumbres sociales y familiares de la obra original de Larsson, se trastocan en una trama de espionaje, persecuciones y recuerdos dolorosos de infancia.

“La Chica en la Telaraña” es en realidad otra cinta de acción y suspenso donde el verdadero protagonista no es la venganza o sus secuelas sino una atrayente decoración de interiores que encantará a millennials, un diseño de producción espectacular y unas imágenes de alto impacto.

El niño que guarda la clave de un programa de cómputo militar, las inyecciones que dejan ciego o sin nariz a los personajes, las hermanas divididas por el abuso paterno, las escenas de acción, el analista de la CIA y más, no son más que un gran y bien ejecutado cliché. No obstante, destaca la vehemencia de Foy como Salander y el gran soundtrack de Roque Baños.

Copyright © 2018, Hoy Los Angeles, una publicación de Los Angeles Times Media Group
71°