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La complicada relación entre Carrie Fisher y su madre Debbie

Debbie Reynolds y su hija, Carrie Fisher, tuvieron una relación muy complicada.

Debbie Reynolds y su hija, Carrie Fisher, tuvieron una relación muy complicada.

(Los Angeles Times)

La fama, el amor por el cine y la actuación corrían por las venas de Carrie Fisher, ya que su mamá fue la actriz Debbie Reynolds, famosa por su actuación en Singin’ in the Rain.

Sin embargo, la admiración y el cariño no fueron suficientes para mantenerlas unidas. Fisher y Reynolds dejaron de hablarse durante 10 años, cuando Carrie era muy joven. Debbie siempre sostuvo que esto fue por decisión de su hija y fue un periodo que describió como ‘muy difícil y doloroso’.

“Es muy difícil cuando tus hijos no quieren hablar contigo y tú si quieres hablar con ellos. Quieres estar con ellos y abrazarlos’ dijo Reynolds en una reciente entrevista.

Una de las novelas de Fisher, Postcards from the Edge, prácticamente documenta la tormentosa relación y fue adaptada a una película con el mismo nombre en 1990.

En ella, Meryl Streep interpreta a un personaje detalladamente parecido a Carrie, quien regresa a su casa después de haber estado en rehabilitación por abuso de drogas y alcohol.

Ambas dieron más detalles de su tortuosa relación en una entrevista con Oprah Winfrey. “Tuvimos una relación muy volátil en mis 20s. No quería estar alrededor de ella, no quería ser la hija de Debbie Reynolds”, dijo Carrie.

A su vez, en la misma entrevista, Debbie reconoció que, a pesar de adorar a sus hijos, las cosas giraban en torno a ella y su marido Eddie Fisher. “La familia estaba organizada alrededor de los papás, en lugar de alrededor de los niños”, recordó la actriz; cosa que de cierta manera causó que Fisher se descontrolara y por ende, se alejara.

En la misma entrevista, Reynolds habló de las veces que no sabía si iba a perder a su hija, quien desde los 13 comenzó a fumar marihuana y en sus 20s había perdido el control y consumía cocaína, heroína, calmantes y ácidos. A sus 28 años, Fisher colapsó en el set y fue llevada al hospital al borde de una sobredosis. Pero para su mamá, el momento más difícil fue cuando Carrie fue diagnosticada con trastorno bipolar.

Las cosas mejoraron en los 30s de Carrie y desde entonces se mostraban más unidas, sobre todo en los últimos años.


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