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Jean-Claude Van Damme refuerza su talento como actor en una cinta de temática latina donde los golpes no dominan

La estrella del cine de acción Jean-Claude Van Damme interpreta un papel muy distinto al esperado en la nueva cinta "We Are Young".

La estrella del cine de acción Jean-Claude Van Damme interpreta un papel muy distinto al esperado en la nueva cinta “We Are Young”.

(Cortesia)

En “We Die Young”, que se estrena este viernes de manera limitada en salas de cine y en Video On Demand, Jean-Claude Van Damme interpreta a un veterano de la guerra de Afganistán que lidia con el Síndrome Post Traumático mientras vive en una peligrosa zona de Washington DC que se encuentra controlada por representantes de la Mara Salvatrucha.

Lo interesante es que, en este caso, su personaje, Daniel, no se encuentra solo privado de la voz debido a sus experiencias traumáticas en el campo de batalla, sino que es inicialmente un alma perdida y, en general, tiene que emplear mucho más el ingenio que la fuerza para poder ayudar a dos muchachitos que deciden escapar de la pandilla.

Se trata de un giro interesante en la carrera de un intérprete que se dio a conocer inicialmente como campeón de karate y kickboxing en su Bélgica de origen, pero que se hizo mundialmente famoso por sus roles de acción pura y dura en innumerables películas filmadas entre los ’80 y los ‘90 que fueron éxitos formidables de taquilla, pero que no recibieron el mismo apoyo por parte de los críticos, quienes pusieron también en duda las habilidades histriónicas del luchador.

“Cuando leí el guion de ‘We Die Young’, me interesó mucho que la historia se centrara en un adolescente que intenta dejar a la MS-13 con el fin de darle una mejor vida a su hermano pequeño, quien está siendo tentado por estos criminales”, nos dijo la estrella de producciones como “Bloodsport”, “Hard Target” y Timecop” durante una reciente entrevista. “Pero me gustó también lo que se me ofrecía, porque no es el típico personaje de Jean-Claude Van Damme que sale a la calle a romper huesos, sino alguien con muchos más matices. Me pareció que la historia estaba muy bien escrita”.

“Se inspira en una situación real y complicada, porque sobrevivir en las calles es algo muy difícil, y el director [israelí-americano Lior Geller] hizo un gran trabajo reproduciendo esas circunstancias”, agregó. “Además, todos los actores latinos que conformaron el reparto estuvieron absolutamente increíbles, lo que le da a la película un gran sentido de autenticidad”.

“We Die Young” le permite a Van Damme mostrar una faceta que puede parecer novedosa, pero que estuvo presente en su trabajo anterior, “The Bouncer” (2018), donde se puso bajo la piel de un guardia de seguridad enfrentado a un grupo supuestamente gubernamental que pretendía quitarle la custodia de su hija, y que recibió críticas altamente positivas.

“Hay directores que se han dado cuenta de que ahora mismo estoy particularmente interesado en esta clase de roles y que me están buscando para hacerlos, aunque la verdad es que siempre me ha interesado trabajar con grandes directores y con grandes historias, pese a que no he tenido suerte en todos los casos”, reconoció.

“Estas dos películas han sido más humanas, más basadas en el desarrollo de los personajes, y eso logra que, cuando regresas a casa tras filmarlas, te sientas orgulloso de lo que has hecho”, prosiguió. “Pero es algo que empezó a darse hace ya algún tiempo, más precisamente, desde que hice ‘JCVD’ [2008], un film que me hizo sentir muy bien por los comentarios que tuvo acerca de mi actuación”.

En todo caso, tener menos escenas de acción puede resultar conveniente para un intérprete que cumplió 58 años el pasado mes de octubre. “En realidad, sigo disfrutando de las dos tendencias y, lo que es más importante, soy todavía capaz de hacer cosas que no muchos pueden hacer en el plano físico”, precisó.

“Sigo siendo sumamente flexible; mi cara puede mostrar la edad que tengo, pero mi cuerpo está muy bien porque me sigo entrenando, y podría pertenecerle a alguien con 15 años menos o incluso más joven”, comentó el actor, que se ha casado cinco veces, que tuvo que librarse a mediados de los ’90 de una severa adicción a la cocaína y que fue diagnosticado más adelante con Desorden Bipolar. “Siento que estoy en un momento realmente feliz; he recorrido el mundo, tengo hijos fantásticos, tengo una vida muy buena y, aunque no pienso dejar el cine, me interesa pasarla bien con mi familia y con mis amigos”.

Van Damme es sumamente popular en los ambientes de nuestra comunidad, pero “We Are the Young” es la primera película en la que trabaja directamente con una temática latina y en la que participa en un proyecto donde se incluyen comentarios sobre la desesperación que lleva a personas de otros países a viajar sin los debidos documentos a Estados Unidos, incursionando a veces en situaciones delictivas por el simple hecho de encontrarse entre la espada y la pared.

“Yo soy también un inmigrante; llegué desde mi país hasta Los Ángeles sin tener todavía la residencia, aunque en esos tiempos las cosas eran más fáciles y no era complicado conseguir el permiso”, recordó nuestro entrevistado. “Claro que tuve que salir varias veces a Tijuana y regresar hasta que logré una situación más estable”.

“Considero que Estados Unidos es un gran país, pero creo también que hay mucha división entre las naciones del mundo entero y que eso ha hecho que los intercambios tengan cada vez más obstáculos”, dijo. “Muchos inmigrantes que llegan en este país no tienen dinero para conseguir abogados, y sus situaciones se complican todavía más”.


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