Una posible reforma al sistema electoral cambiaría radicalmente las votaciones en California

Una posible reforma al sistema electoral cambiaría radicalmente las votaciones en California

Una legislación de gran alcance en el Congreso estatal podría hacer que el futuro de las elecciones de California dependa de una importante ampliación del voto por correo, lo cual daría a las autoridades locales el poder de cerrar miles de sitios de votación en los vecindarios.

En lugar de ellos, los condados abrirían oficinas electorales temporales, conocidas como “centros de votación”, que ofrecen una amplia variedad de servicios electorales, entre ellos la votación temprana y el registro durante el mismo día de la elección, así como un número limitado de cabinas de votación.

“Intentamos que sea más fácil participar, dada la complejidad de la vida moderna”, señaló el senador Ben Allen (D-Santa Mónica), autor del Proyecto de Ley del Senado 450 (SB 450), que fue aprobado por la Asamblea este martes en una votación en bloque. Ahora deberá ser tratada por el senado estatal y la fecha límite para ello es el 31 de agosto próximo, en pos de llegar a la firma final (o veto) del gobernador Jerry Brown.

Allen y los partidarios de la medida sostienen que el plan representa un replanteo importante de la experiencia electoral para los californianos. Señalan también que las muchas quejas de los votantes durante las primarias de junio pasado -como los errores en los sitios de votación y en los registros- son quizás el mejor argumento para este cambio, que debería haberse implementado hace un largo tiempo.

“Creo que fue muy claro; las primarias de junio expusieron las debilidades de nuestro sistema actual”, señaló Dean Logan, del registro de votantes del condado de L.A. “Nuestro sistema y nuestra infraestructura tienen fallas”.

El Proyecto de Ley 450 ofrecería a cada uno de los 58 condados de California la opción de una alternativa a las elecciones tradicionales. En la mayoría de ellos, cada votante registrado recibiría una boleta por correo, y los sitios de votación quedarían descartados. Los votantes también podrían depositar sus boletas en buzones asegurados ubicados en todo el condado, o en los nuevos ‘centros de votación’.

Algunos de estos centros estarían abiertos durante al menos 10 días antes de las elecciones, y permitirían el registro de personas a última hora, la revisión del estado de registro existente y la posibilidad de emitir el voto en persona, aun cuando el votante viva en otra ciudad del mismo condado. El proyecto sostiene que los condados deben trabajar en conjunto para transportar las boletas de, por ejemplo, un votante que vive en Ventura y que, por error, procede a votar en el condado de Kern.

“Desde el punto de vista del votante, esto permite que la gente tenga la posibilidad de acudir a cualquier centro de su condado”, señaló el secretario de estado Alex Padilla, quien insta a los legisladores a enviar el proyecto de ley al escritorio del gobernador. La medida podría obtener sanción final en la Asamblea durante esta semana, y aunque los legisladores se han mostrado optimistas en general, algunos sostienen que quieren ver los detalles finales antes de tomar la decisión definitiva.

A diferencia de los sitios de votación tradicionales, los nuevos centros contarán con personal pago y con más entrenamiento del que hasta ahora recibían los trabajadores temporarios en las elecciones. Los funcionarios que han respaldado el SB 450 prevén que estos lugares sean centros de servicio global para los votantes, ubicados en áreas convenientes, como distritos comerciales y zonas de tiendas.

Logan estimó que incluso podría haber algunos centros móviles para el fin de semana anterior a las elecciones, ubicado en sitios como el Rose Bowl. “Es un modelo completamente nuevo; diseñado con el votante en mente”, aseguró.

Aun así, el SB 450 prevé un número mucho menor de centros de votación que los lugares establecidos por la legislación vigente. A pesar de que los centros de voto funcionarían durante más días, en algunos casos esto podría significar una reducción del 90% en sitios donde un votante pueda emitir su sufragio en persona, el día de la elección.

El nuevo proyecto permitiría al condado de L.A., que el 7 de junio pasado tuvo más de 4,500 sitios de votación comunitarios, abrir cerca de 100 centros de votación anticipada para las elecciones, a partir de 2020. En los tres últimos días, y en el mismo día de la elección, habría 500 centros repartidos en todo el condado.

“Estoy francamente sorprendida de que no haya habido más discusión en la Legislatura respecto de si es una buena idea retirar los lugares de votación”, afirmó Kim Alexander, presidente de California Voter Foundation, una entidad no partidaria.

Aunque su organización es oficialmente neutral ante el SB 450, Alexander sostiene que un cambio tan grande debería implementarse como un proyecto piloto, en un grupo selecto de condados, para ver cómo reaccionan los votantes.

La propuesta fue inspirada por Colorado, que en 2013 retiró los sitios tradicionales de votación. Pero, a diferencia de lo que ocurrió allí, el cambio en California permitiría a los condados decidir por el cambio o continuar con las elecciones como hasta ahora -una concesión que los partidarios admiten se debe al costo del mandato estatal, y una flexibilidad que, para Alexander, podría ser problemática. “Algunos condados podrían adoptar el nuevo modelo, y otros no”, sostuvo. “Pensamos que esto podría crear confusión”.

De convertirse en ley, el SB 450 permitiría un cambio gradual. Un puñado de condados, entre ellos Orange, podría adoptar el nuevo sistema para las elecciones de 2018. Recién en 2020 se le permitiría a todo el resto ponerlo en práctica.

El condado de L.A., que tiene tantos votantes como algunos estados del país, sería tratado de forma diferente. Aunque se comenzarían a eliminar los sitios de votación en 2020, el SB 450 no requerirá que cada elector envíe su voto por correo hasta 2024. Esto significaría que, en cuatro años, algunos residentes de L.A. se verían obligados a usar los centros de votación.

Logan afirmó que escuchó las críticas de quienes señalan que contar con pocos centros en las zonas más plagadas de tráfico de la región podría dejar a los votantes de L.A. con muy pocas opciones. “Hay algunas incógnitas en todo esto, pero el modelo actual tiene bajo rendimiento”, afirmó. La tasa de participación de L.A. fue una de las más bajas de todo el estado en junio: menos del 42% de los votantes registrados emitieron su voto. “Debemos intentar algo nuevo”, dijo.

Una pregunta clave para los legisladores y los investigadores es saber si suficientes votantes de California están dispuestos a emitir su voto en casa para lograr la eficiencia y la flexibilidad que espera el SB 450. Las estadísticas eleccionarias muestran que el 59% de las boletas se enviaron por correo en las primarias de junio”.

Una encuesta realizada por el Proyecto de Participación Cívica de UC Davis halló que, en 2014, los votantes jóvenes y latinos emplearon con menos frecuencia el voto por correo que sus contrapartes en el electorado estatal. Los votantes latinos del condado de L.A., según el informe, fueron quienes menos emplearon esta práctica.

Mindy Romero, directora del proyecto de UC Davis, explicó que hay una cuestión “de confianza” que se interpone en muchos votantes latinos, que prefieren asegurarse de que su voto llegue y sea contado. “Al ir en persona, saben que así será”, aseguró.

Los defensores del SB 450, así como los funcionarios electorales, sostienen que la clave para este importante cambio del sistema eleccionario es la educación. La norma requiere que los condados expliquen el nuevo sistema a los votantes, aunque deja muchos detalles librados a las autoridades locales. “Esto dará más poder a cada condado de California”, aseguró Padilla. “Creo que será un cambio permanente y para mejor”.

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Traducción: Valeria Agis

Copyright © 2018, Hoy Los Angeles, una publicación de Los Angeles Times Media Group
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