Anuncio

Música de mariachis y pastelitos en Miami para festejar investidura de Trump

Miguel Saavedra (d) de la Vigilia Mambisa hablan con el Mariachi Mexico Internacional durante un acto organizado por ese grupo del exilio cubano y una treintena de simpatizantes que festejaron hoy frente a un restaurante de Miami (Florida) la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. EFE

Miguel Saavedra (d) de la Vigilia Mambisa hablan con el Mariachi Mexico Internacional durante un acto organizado por ese grupo del exilio cubano y una treintena de simpatizantes que festejaron hoy frente a un restaurante de Miami (Florida) la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. EFE

Con la música de un trío de mariachis y gritos como "¡Ahí viene el hombre!”, el grupo del exilio cubano Vigilia Mambisa y una treintena de simpatizantes festejaron hoy frente al famoso restaurante Versailles de Miami (Florida) la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

Los exiliados allí reunidos, la mayoría de avanzada edad, siguieron con júbilo y agitar de banderitas cubanas y estadounidenses la transmisión de la jura del cargo del presidente número 45 del país, amenizada por Vigilia Mambisa con un despliegue de pastelitos de guayaba y café cubano.

“Queremos la libertad de nuestra patria, que hace 58 años que la tienen los Castros como un trono. Quiero poder ir a morir a Cuba”, señaló a Efe Ana Acosta Ayón, quien pese a sus 83 años de edad y moverse con la ayuda de un andador mostraba una energía sin desmayo mientras gritaba "¡Hay que limpiar la Casa Blanca!”.

Arracimados en la acera, lo que resultó en la caída de alguna que otra señora al pisar mal el bordillo, los exiliados fueron captados por los numerosos medios y canales de televisión congregados en el Versailles dando muestras exaltadas de fervor patriótico y apoyo a Trump.

Entre los que portaban pancartas con vivas a Trump se encontraba Reinaldo A. González, jubilado de 62 años, quien, a la pregunta de Efe de qué le pediría a Trump en su política hacia Cuba, no dudo ni un instante: “le pediría que le arranque la cabeza a Raúl, que saque a esa pandilla de facinerosos del país, miserables y criminales”.

En la vehemencia anticastrista y antiObama del presidente de Vigilia Mambisa, Miguel Saavedra, cristaliza el júbilo y la animadversión de los exiliados concentrados allí.

“Celebramos la salida del socialista Obama de la Casa Blanca y el triunfo de Trump”, quien “va a ser un buen presidente porque a sus 70 años se ve que quiere hacer algo grande en su país”, afirmó Saavedra.

Minutos antes de que Trump jurara el cargo como mandatario del país en el Capitolio, Saavedra valoró a Efe el perfil del nuevo presidente de Estados Unidos.

Es un “profesional muy inteligente y patriota que quiere para EE.UU. lo mejor y quiere en el país orden y justicia”, dijo el activista frente a una pantalla de televisión montada sobre una camioneta en la que siguieron la histórica ceremonia.

Con aplausos y vítores los exiliados recibieron a un trío bien trajeado de mariachis (guitarra, trompeta y acordeón) que atacó sin tardanza la popular canción cubana “Guantanamera” y causó gran alborozo cuando a la pregunta “Dónde está Donald Trump”, entonada por uno de los exiliados, respondieron arropados por la gente: “En la Casa Blanca”.

El trío de mariachis, presentado en un comunicado de Vigilia Mambisa como naturales de Laredo (México) resultó estar compuesto por venezolanos radicados en Miami, lo que no empañó el ambiente festivo que vivió el grupo de cubanos en el barrio de la Pequeña Habana de Miami.

“Aquí estamos, de verdad que yo llevo la música mexicana con mucho respeto y esperemos que todo llegue a algo bueno”, dijo a Efe algo cohibido uno de los mariachis.

Uno de los manifestantes no pudo ocultar su alegría en el momento en que Trump levantaba la mano para proclamar el juramento con el que se comprometió a “preservar, proteger y defender la Constitución de Estados Unidos” y, abriéndose paso hasta el televisor, plantó la palma de su mano sobre la del mandatario estadounidense en la pantalla.

Al exclamar Trump al término del juramento “Así que, Dios, ayúdame”, el cubano gritó "¡Ahora!”, "¡Ahí viene el hombre!” y "¡Ya tenemos presidente!”, mientras una mujer a su lado bramaba de forma desafortunada "¡Se fue la cucaracha (en referencia a Obama)!”.

“Le pedimos a Trump que tenga mano dura con el régimen de La Habana, porque hasta ahora los terroristas, los comunistas y los fascistas no se rinden, hay que sacarlos del poder”, exclamó Saavedra.


Anuncio