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Pentágono tilda de “inconsistentes” actos de Pionyang con desnuclearización

El líder de Corea del Norte, Kim Jong un, saluda desde el balcón del Gran Palacio de Estudios del Pueblo de Pyongyang. EFE/Archivo

El líder de Corea del Norte, Kim Jong un, saluda desde el balcón del Gran Palacio de Estudios del Pueblo de Pyongyang. EFE/Archivo

EFE

El general Robert B. Abrams, comandante de las fuerzas desplegadas en Corea del Sur, aseguró hoy que las acciones del Gobierno de Corea del Norte son “inconsistentes” con el proceso de desnuclearización que desde hace meses negocian el presidente Donald Trump y el líder Kim Jong-un.

“Sus actividades (de Corea del Norte) que hemos podido observar resultan inconsistentes con la desnuclearización”, denunció Abrams ante el comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes.

El militar consideró que, a pesar de algunos avances, como el desarme de la Zona de Seguridad Conjunta en la frontera entre las dos Coreas o el “cese de provocaciones estratégicas” por parte de Pionyang, “se han producido pocos, si no ningún cambio, verificable” en relación con la capacidad militar norcoreana.

“Estos recursos (militares) siguen suponiendo un riesgo para EE.UU., Corea del Sur y nuestros socios regionales. Por lo tanto, creo que es necesario mantener nuestra posición y preparación para impedir una posible acción agresiva”, sostuvo Abrams.

Las palabras del máximo responsable de las tropas en la región del Indo-Pacífico se dan en el marco de las conversaciones que desde hace meses mantienen Washington y Pionyang, y que la Casa Blanca ha asegurado que podrían llevar a Kim a poner fin al programa de armas nucleares norcoreanos.

Pese a que la última cumbre entre ambos líderes, celebrada en Hanoi (Vietnam) a finales de febrero, terminó de manera abrupta por la diferencias entre ambas delegaciones, Trump se ha mostrado optimista respecto al desenlace de este acercamiento entre los dos países.

Ese optimismo contrasta con la visión del Pentágono y de los servicios de inteligencia que, aunque reconocen la importancia de que Pionyang haya suspendido sus pruebas con misiles balísticos, han denunciado en repetidas ocasiones que no está desmantelando sus instalaciones nucleares.

El Departamento de Defensa mantiene cerca de 28.500 soldados desplegados en Corea del Sur, lo que supone un gasto anual en torno a 1.600 millones de dólares, cuyo pago se dividen a partes iguales Washington y Seúl.


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