Anuncio

Departamento de Estado acusa a Cuba de violar derechos humanos con impunidad

Un niño compra algodón de azúcar este domingo, 10 de marzo de 2019, en La Habana (Cuba). EFE

Un niño compra algodón de azúcar este domingo, 10 de marzo de 2019, en La Habana (Cuba). EFE

EFE

El Departamento de Estado responsabilizó hoy al Gobierno cubano de “la mayoría de los abusos contra los derechos humanos en Cuba”, entre los que citó torturas, censura y detenciones arbitrarias, y denunció que la “impunidad” por esas violaciones es generalizada.

En su informe sobre derechos humanos relativo a 2018, el país acusa al “estado autoritario” liderado por el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, de todo tipo de violaciones de derechos: desde “asesinatos arbitrarios” hasta “tortura” y “encarcelamiento” de disidentes, pasando por la “censura” y restricciones a la libertad de asociación.

“Los funcionarios gubernamentales, bajo la dirección de sus superiores, cometieron la mayoría de los abusos contra los derechos humanos y no investigaron o enjuiciaron a quienes cometieron esos abusos. La impunidad de los perpetradores siguió siendo generalizada”, indica el documento.

Esa frase es casi idéntica a otra incluida en los informes relativos a 2016 y 2017, en los que Washington achacaba al Gobierno castrista de numerosas violaciones de derechos humanos.

Este es el primer reporte sobre derechos que el país publica desde que Díaz-Canel asumió la Presidencia de Cuba en abril de 2018 en sustitución de Raúl Castro.

El Departamento de Estado cuestiona el proceso que llevó a la elección de Díaz-Canel, así como las elecciones parlamentarias celebradas en marzo de 2018 y afirma: “Ninguna de las elecciones legislativas o naciones están consideradas como libres o justas”.

Asimismo, el documento recoge que “miembros de la comunidad y periodistas del Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP) han reportado un incremento de la represión desde que el presidente Díaz-Canel tomó posesión”.

Desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2017, el presidente, Donald Trump, ha endurecido la política hacia Cuba con mayores restricciones a los viajes a la isla, reducciones del personal diplomático y sanciones a los hoteles, aumentando el alcance del embargo económico y comercial.

En 2018, el país denunció en un acto en la ONU y en redes sociales la situación de los “presos políticos” en Cuba; unos intentos que recibieron el rechazo frontal del Ejecutivo cubano.

En su informe, el Departamento de Estado asegura que las autoridades cubanas “continúan teniendo presos políticos” y, citando a “grupos de derechos humanos independientes”, estima que su número oscila entre los 65 y el centenar.

El Gobierno pone como ejemplo de “presos políticos” a Eduardo Cardet, coordinador del Movimiento Cristiano de Liberación (MCL), detenido en noviembre de 2016, cinco días después de la muerte de Fidel Castro, acusado de un delito de atentado contra la autoridad y condenado a tres años de cárcel en marzo de 2017.

El informe, que sirve de guía al Congreso a la hora de decidir la ayuda exterior para cada país, examina el comportamiento de los Gobiernos de todo el mundo respecto a los derechos humanos, aunque no el de Estados Unidos.


Anuncio