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EEUU defiende repatriación de miembros de EI pese a caso de “novia yihadista”

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo (c), pronuncia su discurso durante la reunión de ministros de Exteriores de la coalición internacional contra el Estado Islámico (EI), compuesta por 75 países, el miércoles 6 de febrero de 2019 en Washington, Estados Unidos. EFE/Archivo

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo (c), pronuncia su discurso durante la reunión de ministros de Exteriores de la coalición internacional contra el Estado Islámico (EI), compuesta por 75 países, el miércoles 6 de febrero de 2019 en Washington, Estados Unidos. EFE/Archivo

EFE

Washington sigue recalcando su compromiso con la repatriación de yihadistas que combaten en Siria, pese a la controversia suscitada por la reciente negativa de la Casa Blanca a permitir el retorno de Hoda Muthana, que en 2014 abandonó el país para unirse al grupo terrorista Estado Islámico (EI).

“En este asunto EE.UU. lidera dando ejemplo. No solo ayudamos a otros países a repatriar combatientes terroristas extranjeros, sino que repatriamos y juzgamos a nuestros ciudadanos que abandonaron el país para apoyar al EI en Siria o Irak”, señaló a Efe un alto funcionario de la Administración del presidente, Donald Trump, que pidió no ser identificado.

Según datos del Departamento de Defensa de EE.UU., las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza armada encabezada por milicias kurdas y que está apoyada por la coalición internacional, han apresado a unos 1.000 combatientes procedentes de unos 50 países en el territorio sirio.

El Pentágono valora la labor de esta alianza armada, pero teme que la custodia de semejante número de prisioneros de guerra se haya vuelto una carga que lastra su avance.

El portavoz del Departamento de Defensa de EE.UU., el comandante Sean Robertson, explicó a Efe que “estos combatientes (del EI) son un problema global, que requiere de la cooperación global para ser resuelto (...). Repatriar a los combatientes terroristas extranjeros a sus países de origen es la mejor solución para evitar que puedan retornar al campo de batalla”.

Este es un mantra que resuena en los pasillos del Pentágono desde hace meses, pero que en los últimos días a medida que el final del llamado “califato” se antoja inminente ha ganado mayor protagonismo en el ámbito internacional.

Trump recurrió a Twitter el pasado 16 de febrero para amenazar a los “aliados europeos” con que si no se hacían cargo de sus conciudadanos yihadistas, no habría más remedio que liberarlos.

“EE.UU. no quiere ser testigo de cómo estos combatientes del EI se cuelan en Europa, que es donde se espera que vayan”, tuiteó el comandante en jefe estadounidense.

Sin embargo, tres días más tarde, el Gobierno británico anunció su decisión de revocar la nacionalidad de Shamima Begum, de 19 años, que en 2015 abandonó el barrio londinense de Bethnal Green para unirse al EI junto a dos compañeras de escuela.

Unos días después, la Casa Blanca actuó de idéntica forma con Hoda Muthana, quien, tras declarar estar “profundamente arrepentida” de haberse unido a la causa yihadista, pidió al Gobierno que les dejara a ella y su hijo de 18 meses volver a Alabama.

A pesar de que Muthana viajó a Siria con su pasaporte de EE.UU., Washington asegura que es yemení, puesto que su padre era un diplomático de ese país ante la ONU cuando la joven nació en Nueva Jersey, el 28 de octubre de 1994, algo que su familia rechaza y por que ha presentado una demanda contra el Gobierno.

El Departamento de Estado rechaza hablar de este caso por encontrase bajo litigio.

No obstante, el funcionario de alto rango consultado por Efe señaló que la Administración “se toma en serio” todas las reclamaciones de nacionalidad hechas por guerrilleros del EI y afirmó que se estudia “caso por caso” cada una de ellas.

Asimismo, informó de que ya se han producido diversas repatriaciones de yihadistas capturados tanto en Siria como en Irak.

“Hasta la fecha, EE.UU. ha repatriado desde Siria a tres adultos y cuatro menores estadounidenses. Uno de estos casos implicaba a dos combatientes masculinos del EI y el otro a una mujer y sus cuatro hijos”, detalló el funcionario, quien agregó que también se ha producido otra repatriación de un terrorista procedente de Irak.

Mientras que países como Austria se oponen a la vuelta de estos ciudadanos al considerar que no se deben “importar terroristas y simpatizantes del EI que suponen una bomba de relojería”, Washington confía en poder hacer frente a esta situación gracias a su sistema penitenciario y su legislación.

“La Estrategia Antiterrorista Nacional del Gobierno establece claramente que la Ley de Detención en Conflictos Armados, que incluye el uso de Guantánamo, sigue siendo una importante y eficiente herramienta contra los terroristas”, subrayó el funcionario.


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