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La troika dice estar “alarmada” por la creciente violencia en Sudán del Sur

Fotografía de archivo que muestra a las tropas de la Unión Africana (UA). EFE/Archivo

Fotografía de archivo que muestra a las tropas de la Unión Africana (UA). EFE/Archivo

EFE

Los miembros de la Troika para Sudán del Sur, integrada por Estados Unidos, el Reino Unido y Noruega, dijeron hoy estar “alarmados” por la creciente violencia en las proximidades de la localidad de Yei, en el sudeste del país, que supone una “violación flagrante” de los acuerdos de paz alcanzados.

“Los miembros de la troika están alarmados por el creciente conflicto alrededor de Yei, que representa una flagrante violación del acuerdo de cese de las hostilidades firmado en diciembre de 2017 y del acuerdo de paz de septiembre de 2018", señalaron los tres países en un comunicado emitido por el Departamento de Estado.

En la nota, la troika señala que “las acciones militares y las acusaciones deben parar” y advierte que la actual ola de violencia en la región “pone en riesgo” los acuerdos de paz y reduce la confianza de la comunidad internacional en la voluntad de poner fin al conflicto por parte de las partes implicadas.

Esta situación, agrega el comunicado, tiene “severas consecuencias” para la población local, como pone de manifiesto el hecho de que miles de sudaneses del sur hayan tenido que huir a la República del Congo en los últimos días para escapar “de la lucha y de la violencia que sufren los civiles”.

“Las partes deben permitir el acceso sin restricciones a Yei y sus alrededores a la Misión de la ONU en Sudan del Sur, a los inspectores del Alto el Fuego, de los Acuerdos Transitorios de Seguridad y de los mecanismos de verificación, así como a todas las organizaciones humanitarias para que puedan realizar eficientemente su función”, concluye la troika.

El pacto de paz, que fue firmado el 5 de agosto en Jartum (Sudán) y refrendado por ambas partes en Adis Abeba (Etiopía) en septiembre, contempla la implementación de un alto el fuego durante un periodo transitorio de ocho meses y la posterior creación de un Gobierno de unidad nacional para abril de 2019.

El conflicto en Sudán del Sur se desató en diciembre de 2013, dos años después de la independencia del país de Sudán, cuando Kiir acusó a su entonces vicepresidente, Riek Machar, de orquestar un golpe de Estado.

Desde entonces, la violencia ha causado al menos 10.000 muertes y cuatro millones de desplazados, de los cuales 2,48 millones están refugiados en países vecinos, de acuerdo a cálculos de la ONU.


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