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Gobierno niega haya impedido movimiento de refugiados en campamento de Rukban

Un soldado jordano manipula un arma en un vehículo militar mientras las fuerzas jordanas toman posición cerca del campo de refugiados de Rukban, en la frontera entre Jordania y Siria, al noroeste de Jordania, el 15 de marzo de 2017. EFE/Archivo

Un soldado jordano manipula un arma en un vehículo militar mientras las fuerzas jordanas toman posición cerca del campo de refugiados de Rukban, en la frontera entre Jordania y Siria, al noroeste de Jordania, el 15 de marzo de 2017. EFE/Archivo

EFE

El Gobierno negó hoy que haya impedido el movimiento de desplazados y aseguró que no obligará a nadie a abandonar el campamento de Rukban, situado en la frontera jordana y a pocos kilómetros de territorio iraquí.

“Estados Unidos ha abogado durante mucho tiempo y continuará abogando por la libertad de movimiento para las personas desplazadas internamente”, señaló Robert Palladino, portavoz del Departamento de Estado, en un comunicado.

En ese sentido, indicó que el país “no ha impedido ni impedirá el movimiento de alguno de los desplazados internos que desee abandonar el campamento de Rukban”.

Según Palladino, Washington “apoya totalmente un proceso que esté libre de coerción y permita salidas seguras, voluntarias y dignas para aquellos que deseen abandonar” el campamento.

El Departamento de Estado se pronunció después de que el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, acusara a EE.UU. de impedir la evacuación en Siria de los refugiados del campamento de Rukban, en una zona controlada, según Moscú, por fuerzas radicales leales a Washington.

“Ya es hora de sacar a los refugiados de allí. Es lo que estamos pidiendo nosotros y el Gobierno sirio. Pero Estados Unidos y los extremistas a los que apoya, que controlan el campamento, prohíben a la gente salir”, afirmó Lavrov en una rueda de prensa.

El ministro ruso denunció que en la zona de seguridad “ilegal” creada por Estados Unidos en Al Tanaf, donde se encuentra “el tristemente famoso campo de Rukban”, son entrenados guerrilleros para llevar a cabo acciones violentas en Siria.

Washington se declaró contrario a “cualquier proceso unilateral para organizar salidas que no sea transparente o que no permita una toma de decisiones informada por parte de los residentes de Rukban” y consideró que “no es aceptable”.

“Un proceso de salida seguras, voluntarias y dignas debe coordinarse estrechamente con los organismos pertinentes de las Naciones Unidas”, añadió Palladino, que además apuntó que “debe comenzar con un acceso humanitario sostenido” y advirtió que “las salidas en condiciones de privación severa” son “salidas bajo coacción”.

En ese sentido, Washington señaló que ha pedido a Siria que “permita el acceso rápido, seguro y sin obstáculos de las Naciones Unidas” al campamento, al tiempo que destacó como “un paso positivo” la llegada a Rukban de un convoy humanitario.

“Pedimos a Rusia que ayude a facilitar las entregas humanitarias continuas y regulares”, puntualizó el portavoz, que aplaudió “el reciente éxito” del convoy humanitario de las Naciones Unidas y de la Media Luna Roja Siria para llevarle asistencia a más de 400.000 personas desplazadas que permanecen en ese campamento.

En su momento, Rusia denunció que más de 6.000 miembros del grupo rebelde sirio Maghawir al Thawra, “controlado por EE.UU.”, se encuentran entre los 50.000 refugiados del campo de Rukban, a los que han convertido en rehenes.

Jordania impide el acceso al campo desde su territorio desde 2016, a raíz de un atentado reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico en el que murieron siete soldados jordanos.


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