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El secretario de Energía, “superviviente elegido” por Trump en 2019

El secretario de Energía estadounidense, Rick Perry , ofrece una rueda de prensa tras su encuentro con el expresidente de la región iraquí del Kurdistán, Masoud Marazni (no aparece en la fotografía), en Erbil, Kurdistán (Irak), EL 11 de diciembre de 2018. EFE/Archivo

El secretario de Energía estadounidense, Rick Perry , ofrece una rueda de prensa tras su encuentro con el expresidente de la región iraquí del Kurdistán, Masoud Marazni (no aparece en la fotografía), en Erbil, Kurdistán (Irak), EL 11 de diciembre de 2018. EFE/Archivo

EFE

El secretario de Energía, Rick Perry, es el “superviviente elegido” para el segundo discurso sobre el Estado de la Unión que el presidente, Donald Trump, pronuncia hoy ante una sesión conjunta del Congreso.

De este modo, Perry no estará en el edificio del Congreso durante la rendición de cuentas del presidente y se ubicará en una localización secreta, ajena a todo acceso mediático y con fuertes medidas de seguridad.

La figura del “superviviente elegido” es una de las curiosidades más desatadas de esta tradición, ya que señala quien sería el nuevo presidente del país en el caso de que una catástrofe ocurriera en el Capitolio mientras el equipo de Gobierno se encuentra en su interior.

El personaje designado debe cumplir el requisito de poder ocupar la Casa Blanca si el mandatario del momento falleciera.

Por este motivo, Perry estará fuera de Washington durante el evento en el Capitolio, edificio donde se reúne esta noche toda la cúpula política, tanto representantes del Congreso, como miembros del Gobierno y varias figuras relevantes del Tribunal Supremo.

No obstante, el “superviviente” no debe ser el elegido para la Presidencia en caso de que una persona de una posición superior a él en la línea de sucesión al cargo sobreviva a un eventual desastre.

Precisamente Rick Perry, que fue elegido como secretario de Energía por Trump, tuvo que abandonar la carrera presidencial de 2012 por olvidar el nombre de Departamento que va a dirigir, cuyo cierre defendía entonces.

En un embarazoso episodio durante uno de los debates presidenciales de las elecciones primarias republicanas de hace cuatro años, Perry enumeró tres agencias federales que consideraba innecesarias en aquel entonces.

Pero se le olvidó la tercera, el Departamento de Energía, se quedó en blanco durante unos segundos que parecieron eternos y sólo fue capaz de decir “Oops”, expresión que en inglés denota la admisión de que se ha incurrido en un error, por lo general, leve.

Aquel lapsus supuso el fin de sus aspiraciones presidenciales en 2012, aunque lo volvería a intentar en este ciclo electoral, en el que fue una de las víctimas del llamado “fenómeno Trump”, si bien el magnate cuenta ahora con su antiguo adversario.


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