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Protestan en Washington contra política de Bolsonaro sobre tierras indígenas

Indígenas de varias etnias protestan pidiendo demarcación de tierras durante la clausura del "Enero Rojo - Sangre Indígena" este jueves, frente al Ministerio de la Agricultura, en Brasilia (Brasil). EFE

Indígenas de varias etnias protestan pidiendo demarcación de tierras durante la clausura del “Enero Rojo - Sangre Indígena” este jueves, frente al Ministerio de la Agricultura, en Brasilia (Brasil). EFE

EFE

Un grupo de activistas protestó hoy en Washington contra las políticas del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, para la delimitación de las tierras indígenas y exigió respeto a los derechos de las comunidades nativas.

Bajo el paraguas de la campaña “Sangre indígena, ni una gota más”, alrededor de 40 manifestantes se instalaron a las puertas del Consulado General de Brasil con carteles en los que se leía, en portugués e inglés, “el mundo sabe lo que está sucediendo en Brasil, ustedes no están solos” y “respeten los derechos de los indígenas”.

El director de Programa de la ONG estadounidense Amazon Watch, Christian Poirier, explicó a Efe que la movilización que organizaron “fue una respuesta a los ataques del Gobierno de Jair Bolsonaro”.

“Se está necesitando hoy más que nunca el apoyo de la comunidad internacional para apoyar” la lucha de los indígenas, y “defender y restablecer los derechos que están siendo atacados y destruidos por el Gobierno de Bolsonaro”, aseguró Poirier, quien leyó ante los asistentes una declaración que fue entregada luego a empleados de la legación.

En concreto, los manifestantes cuestionan la decisión del Ejecutivo brasileño de transferir la demarcación de tierras indígenas al Ministerio de Agricultura.

Durante sus primeros días de Gobierno, Bolsonaro firmó un polémico decreto que otorga la función de identificar, delimitar y crear nuevas reservas indígenas al Ministerio de Agricultura, comandado por Tereza Cristina Correa, una hacendada que coordinaba la bancada de los propietarios rurales en el Congreso.

Esta responsabilidad estaba anteriormente en manos de la Fundación Nacional del Indio (Funai), una entidad encargada de las políticas indígenas vinculada al Ministerio de Justicia.

También se quejaron por el traspaso del Funai al Ministerio de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos.

“Eso muestra cómo el Gobierno de Bolsonaro está sirviendo los intereses, especialmente de los agronegocios”, afirmó Poirier.

En el escrito entregado a la delegación diplomática, los activistas reclaman que se garanticen y protejan los derechos de los indígenas consagrados en la Constitución brasileña y la demarcación de sus territorios, además de que se combata la violencia contra los pueblos aborígenes.

También demandan el reconocimiento de los pueblos nativos y sus culturas, así como el respeto a los tratados internacionales.

“Uno de los primeros impactos de las políticas de Bolsonaro son esos: la violencia y el medio en las comunidades”, puntualizó el experto, al advertir de las amenazas que representan las mafias que buscan ocupar las tierras indígenas, el 98 % de las cuales está en la Amazonía.


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