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ONU organiza segundo convoy humanitario a Rukban para principios de febrero

Fotografía cedida por la ONU del pleno del Consejo de Seguridad durante una reunión sobre la situación en Oriente Medio (Siria) este miércoles en la sede del organismo en Nueva York (EE.UU.). EFE/Loey Felipe/ONU/SOLO USO EDITORIAL/NO VENTAS

Fotografía cedida por la ONU del pleno del Consejo de Seguridad durante una reunión sobre la situación en Oriente Medio (Siria) este miércoles en la sede del organismo en Nueva York (EE.UU.). EFE/Loey Felipe/ONU/SOLO USO EDITORIAL/NO VENTAS

EFE

El jefe humanitario de la ONU, Mark Lowcock, informó este miércoles que se está organizando un segundo convoy con ayuda humanitaria para el campo de refugiados sirio de Rukban, en la frontera con Jordania, donde aseguró que la situación de las 42.000 personas que permanecen ahí está empeorando con el duro invierno.

“Las condiciones del asentamiento informal han seguido deteriorándose desde el último convoy que se envió la zona, desde el 3 al 8 de noviembre. Ocho niños han muerto desde el mes pasado”, dijo Lowcock en una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para tratar la situación humanitaria en Siria.

“El frío está haciendo que la situación sea aún peor”, aseveró el representante de Naciones Unidas.

El convoy, detalló, estaría formado por 100 camiones cargados con provisiones de auxilio, especialmente alimentos, además de artículos para combatir los efectos de las bajas temperaturas y mercancía sanitaria.

Asimismo, anunció que se continuaría con la campaña de vacunas iniciada en la anterior operación, y el personal desplegado analizará la situación para tratar de identificar una solución duradera para los desplazados.

En total, 250 empleados de la ONU y la Media Luna Roja en Siria acompañarían al convoy, que Lowcock afirmó espera que salga hacia la zona afectada el próximo 5 de febrero.

“Llamamos a todas las partes a asegurar que esto sale adelante sin ningún retraso más”, pidió el máximo jefe humanitario de Naciones Unidas, que reveló haber recibido el visto bueno del Ministerio de Exterior de Siria el pasado 27 de enero, mientras que también han recibido garantías de Rusia y de las fuerzas de la coalición internacional.

En términos de seguridad, habló de una zona neutral de 5 kilómetros entre el convoy y “los grupos armados presentes en la zona para evitar cualquier interferencia”.

Advirtió además de un riesgo de aumento de enfrentamientos militares en la ciudad de Idlib y las zonas del noroeste de Siria, y de una falta generalizada de bienes básicos en el país, “desde mantas, hasta leche infantil y vendas”.

“El apoyo continuado es crítico para asegurar que podamos llegar a todos los que lo necesiten”.

Por su parte, el embajador interino de EE.UU. en la ONU, Jonathan Cohen, señaló que “no hay que perder de vista que lo que realmente se necesita es un acceso constante” a la población en situación de emergencia, y llamó a Damasco a aprobar el convoy humanitario “por escrito”, y no solo verbalmente.

La misión del Reino Unido en la ONU, representada hoy en el Consejo de Seguridad por el diplomático Jonathan Allen, destacó que buena parte de la población afectada por el conflicto sirio en el último año reside en “zonas designadas como difíciles de alcanzar”, de lo que culpó a Damasco.

“Solamente son difíciles de alcanzar porque las autoridades sirias no permiten a las Naciones Unidas una presencia humanitaria sostenida en estas zonas, y por lo tanto las necesidades humanitarias resultan especialmente graves, lo cual es inaceptable. El régimen sirio no debería politizar el socorro humanitario”, aseveró.

Tanto los representantes de Rusia como Siria rechazaron estas afirmaciones, y el representante sirio ante la ONU, Bashar al-Yafari, afirmó que los miembros de la comunidad internacional deben respetar la soberanía de su país.

“Deben comprometerse a apoyar los esfuerzos de Siria desde el punto de vista humanitario que eviten violar estos principios”, dijo Al-Yafari.

Señaló además que Rukban, adonde quiere llevar la ONU el convoy humanitario, no recibe ayuda precisamente porque es una zona controlada por EE.UU., país que dijo “ha fracasado en su intento” de intervención política y económica de Siria.


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