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Washington sacia su antojo de cultura, tras más de un mes con museos cerrados

El retrato del expresidente estadounidense, Barack Obama, pintado por Kehinde Wiley, expuesto en la Galería Nacional de Retratos de Smithsonian, en Washington DC (Estados Unidos), el 13 de febrero de 2018. EFE/Archivo

El retrato del expresidente estadounidense, Barack Obama, pintado por Kehinde Wiley, expuesto en la Galería Nacional de Retratos de Smithsonian, en Washington DC (Estados Unidos), el 13 de febrero de 2018. EFE/Archivo

EFE

“Disculpe que interrumpamos su visita mientras reinstalamos estas salas vacías”, dice un cartel a la entrada de la Galería Nacional de Retratos, uno de los veinte museos que abren hoy sus puertas en Washington después de pasar más de un mes completamente clausurados.

Y es que el cierre administrativo despachado por los políticos de la capital, además de dejar a más de 800.000 trabajadores públicos sin su salario, obligó a todos los museos nacionales a cerrar.

Así, tras 35 días sin actividad cultural, los turistas y habitantes de la ciudad pudieron volver a llenar hoy las sedes culturales de una de las urbes con la mayor concentración de museos del mundo; aunque con ciertos matices, como en la Galería de Retratos, donde el cartel que pide disculpas al visitante se sitúa en un pasillo cuyas salas permanecen cerradas a cal y canto.

Aquí acabó una exposición temporal antes de que se iniciara el cierre administrativo y pronto debería comenzar otra, pero los galeristas no han podido trabajar en su preparación y permanece aplazada hasta nuevo aviso.

“Ha sido un alivio que los museos abrieran, necesitaba salir con mi hijo pequeño de casa y en las calles no se puede estar con este frío”, narra a Efe Deepa, antes de entrar en uno de los talleres que se imparten a los más pequeños en este museo.

Solo hay dos niños y una niña hoy, cuando la sala infantil suele estar llena por las mañanas de excursiones escolares.

“Hay pocos visitantes porque la gente no ha tenido tiempo para planificarse, nadie esperaba el fin del cierre de repente”, justifica Deepa, aunque otro visitante razona: “Es por el mal tiempo, nadie quiere venir a un museo con este frío, lo del cierre no ha sido para tanto”.

En Washington, como siempre, hay opiniones para todos los gustos.

Quienes sí respiran aliviados son los trabajadores de los museos. Uno de ellos lanza un suspiro al aire y sonríe cuando otro le da la bienvenida en su vuelta al trabajo.

Según los cálculos de la institución museística más grande del país, la Smithsonian Institution, a la suspensión de los sueldos de sus más de 4.000 empleados, hay que añadir un millón de dólares en pérdidas acumuladas cada semana que han afectado a museos, zoológicos, centros de investigación y demás entidades asociadas.

En esas cuentas faltan los negocios vinculados a los museos que, aunque no dependen de la Administración, necesitan que los edificios abran para poder trabajar.

Donald repone las bebidas en la nevera vacía de la cafetería que está en uno de los patios del Museo de Arte Americano.

“No hemos podido abrir (durante el cierre), no hemos tenido clientes y no hemos recibido dinero. Todo por culpa del cierre administrativo pero como no somos empleados federales nadie nos va a compensar”, se queja Donald.

Tampoco serán compensados los turistas, algunos de ellos llegados desde el extranjero.

En la entrada de la Galería Nacional de Arte un matrimonio español descansa tras su visita, llevaban 20 días de vacaciones en Washington y hoy es el primer día que pueden visitar un museo, pero se van mañana.

“Hemos venido a visitar a nuestra hija, que trabaja aquí, y no hemos podido ni ver museos ni parques ni monumentos nacionales”, relata a Efe la mujer de la pareja.

Este matrimonio planeó su viaje antes del cierre y su estancia se ha visto afectada de lleno por el mismo, aunque ha visto la oportunidad en la mala suerte y ha aprovechado para conocer otros barrios y zonas menos institucionales de la monumental capital estadounidense.

En otro de los museos, el de Historia y Cultura Afroamericana, Barbara White cuenta que viajó de Florida a Washington por una conferencia y después de pasar las horas libres sin saber qué hacer ha podido visitar este centro, que “tenía muchas ganas de conocer”.

El museo de cultura afroamericana es el más nuevo de la capital, suele ser el que recibe más visitantes, con listas de espera de varios meses y hoy unas 80 personas hacían cola antes de su reapertura.

“Que aproveche la gente porque el 14 de febrero podemos volver a cerrar”, avanza desde el mostrador una trabajadora recordando que el fin del cierre es solo temporal.


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