Anuncio

El país separó a más menores de sus padres en la frontera que los reconocidos

Un hombre camina junto a su hija tras salir de una cita en la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), desde donde supuestamente se transportará a los menores de 5 años liberados para reunificarlos con sus padres. EFE/Archivo

Un hombre camina junto a su hija tras salir de una cita en la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), desde donde supuestamente se transportará a los menores de 5 años liberados para reunificarlos con sus padres. EFE/Archivo

EFE

Las autoridades en la frontera con México separaron a más menores de sus familias de los reconocidos oficialmente, según un informe publicado hoy por la oficina del Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Sociales.

Dicha oficina calcula que “miles de niños separados” de sus familias han quedado bajo custodia de la Administración desde 2017, un año antes de que Trump anunciase su “política de tolerancia cero” para los inmigrantes que cruzan ilegalmente la frontera.

A pesar de esta revelación, que se conoce hoy por una investigación gubernamental, apenas hay datos concretos que identifiquen de forma precisa al conjunto de menores separados, a aquellos que permanecen bajo custodia de las autoridades y a los que fueron devueltos a sus familias.

“El número total de niños separados de sus padres por las autoridades fronterizas es desconocido”, indica el documento en su primera página.

De acuerdo con los hallazgos de la investigación, desde el verano de 2017 el personal de la frontera incrementó la separaciones de menores.

Un tribunal federal estimó en 2.737 los menores afectados por esta medida en 2018, pero son registros facilitados solo desde que la Administración de Trump reconociera esta política de inmigración.

Las medidas del Gobierno iniciaron una polémica que llevó a que una orden judicial obligara a reunificar a las familias divididas en la frontera por las políticas “tolerancia cero”, impuestas en mayo y junio de 2018, pero esta disposición no se implementó para aquellos niños separados antes de esta fecha.

Por tanto, algunos podrían haber sido entregados a familiares o tutores, pero no se sabe cuántos han sido reunificados exactamente, admite el informe.

Además, según la investigación del inspector, entre octubre y diciembre de 2018, después de la decisión judicial, la Oficina de Reasignación de Refugiados añadió 162 nuevos menores separados en una revisión formal de sus registros.

Esa oficina indicó que “no puede ofrecer información más específica sobre la ubicación de estos niños”, porque “los sistemas de rastreo en uso durante aquel tiempo eran informales y diseñados para fines operativos en lugar de para realizar seguimientos retrospectivos”.

A pesar de que no hay ningún registro concreto sobre los menores inmigrantes, el personal de la Oficina reconoce que observó desde 2017 un incremento “significante” en la proporción de niños separados, asegura el informe del Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Sociales.

Bajo la Administración del expresidente Barack Obama (2009-2017), la proporción de separaciones familiares entre todas las entradas al país era del 0,3 % a finales de 2016 y subió hasta el 3,6 % en agosto de 2017.

Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley de inmigración esgrimen que la principal razón para poner a los menores bajo custodia de los Servicios Sociales es que sus padres tenían antecedentes penales, pero el informe realizado por mismo departamento destaca que la información de los supuestos antecedentes era a menudo incompleta y no queda claro si justificaban las separaciones.

En relación al aumento de divisiones familiares, la Oficina de Reasignación de Refugiados ya detalló en noviembre de 2017 que los niños “eran muy jóvenes” y se requería que fueran ubicados en instalaciones con licencia especial pero que “había escasez de camas disponibles” para ellos.

Por todo esto, la Unión Americana para las Libertades Civiles (ACLU) anunció hoy en un comunicado remitido a Efe que llevará a los juzgados esta "última revelación”.

“Esta política fue un cruel desastre desde el principio. Este informe reafirma que el Gobierno nunca tuvo una idea clara de cuántos niños separaron de sus padres”, afirmó el director de Derechos de los Inmigrantes de ACLU, Lee Gelernt.


Anuncio