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Urge atender programas de desvío en atención a violencia machista en P.Rico

Una mujer marcha en contra de la violencia en San Juan. EFE/Archivo

Una mujer marcha en contra de la violencia en San Juan. EFE/Archivo

EFE

Revisar y modificar los programas de desvío para agresores, así como atender otros fallos a nivel sistémico que obstaculizan la implantación de servicios que beneficien a la población afectada por la violencia machista, son algunas de las recomendaciones impulsadas por el Comité Comunitario de Respuesta Coordinada para salvar vidas y atender a las víctimas de violencia de género en sus distintas modalidades.

La propuesta es el resultado de un plan de trabajo desarrollado por el Hogar Nueva Mujer con el apoyo de varias organizaciones y su socio científico, el Instituto Tercera Misión de la Universidad Albizu.

“La violencia de género es un problema que día a día afecta a nuestras comunidades sin distinción de condiciones culturales, raciales o de clase. Este problema no solo está disperso a través de toda la isla, sino que su incidencia también es extensa”, explicó hoy en un acto Vilmarie Rivera, directora del Hogar Nueva Mujer.

Como parte del proyecto, también se identificó como prioridad la necesidad de establecer guías normativas para ofrecer los servicios y hacer los referidos de personas agresoras que por orden del tribunal deben tomar cursos de educación.

“Se requiere mucha educación, pero también medidas inmediatas multinivel que vayan a la víctima y al agresor, que busquen romper el ciclo y que alerten en torno a las consecuencias de esta conducta”, añadió Marizaida Sánchez, directora ejecutiva del Instituto Tercera Misión.

Como parte del plan de trabajo, también se recomienda capacitar a la fuerza laboral para el uso de mejores prácticas para atender víctimas y agresores.

Asimismo, se promueve la creación a nivel de los municipios del servicio de intercesoras para que las víctimas puedan recibir orientación sobre los remedios civiles y criminales disponibles, así como recibir acompañamiento para completar formularios y durante sus vistas judiciales.

En octubre del 2015, la organización sin fines de lucro Hogar Nueva Mujer, a través de la Oficina de Violencia Contra la Mujer del Departamento de Justicia Federal, obtuvo por primera vez los fondos para desarrollar este proyecto (conocido en inglés como Community Alliance to Provide Integrated Services to Victims of Sexual Assault o CAISS).

De esta forma, se desarrolló un plan de acción y estrategias para mejorar los servicios dirigidos a víctimas de violencia de género, agresión sexual, violencia de parejas, y/o acecho en comunidades rurales.

Los municipios de enfoque para el Proyecto son Coamo, Salinas y Santa Isabel.

“Erradicar la violencia de género es una gestión que compete a todos los componentes de la sociedad y requiere una integración multisectorial. Para prevenirla tenemos que trabajar con la educación, la transformación social y seguir mejorando la respuesta adecuada de la justicia que evite la impunidad”, expresó por su parte la Procuradora de las Mujeres, Lersy Boria Vizcarrondo.

En la actualidad el Hogar Nueva Mujer en conjunto con el Instituto y varios colaboradores como la Oficina de la Procuradora de la Mujer trabajan en la implantación de estas estrategias.

El plan de trabajo incluye revisar y desarrollar protocolos para atender la violencia doméstica, diseñar un programa de capacitación dirigido a proveedores de servicios para identificar la tipología de la persona agresora y revisar el contenido del Reglamento de la Junta de Programas de Desvío para hacerlo más eficiente.


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