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Jim Boylen se niega a cambiar su método con los Bulls, a pesar de la crisis

El alero Shaquille Harrison (i) de Chicago Bulls protege la pelota ante la marca del alero Isaiah Canaan (d) de Phoenix Suns. EFE/Archivo

El alero Shaquille Harrison (i) de Chicago Bulls protege la pelota ante la marca del alero Isaiah Canaan (d) de Phoenix Suns. EFE/Archivo

EFE

Jim Boylen, quien este año asumió la dirección de los Toros de Chicago después de ser asistente, dijo hoy que no cambiará su disciplina en los entrenamientos, a pesar de que los jugadores han reclamado sus métodos ante el sindicato

Los jugadores de baloncesto de los Chicago Bulls se pusieron en pie de guerra cuando Boylen después de jugar dos noches consecutivas la semana pasada, mandó un entrenamiento matutino, contraviniendo el reglamento dictado por la propia NBA para salvaguardar la salud de sus agremiados.

Hoy, al término de la práctica en México antes de enfrentar mañana al Orlando Magic, Boylen reiteró que no cambiará su forma de trabajar.

“Es un momento difícil en mi carrera, pero seguiré haciendo lo mismo. Veo muchas cosas a mi alrededor y siento que otros equipos se han vuelto blandos, yo no. Cuando he alcanzado el éxito ha sido así, no tengo por qué cambiar”, señaló.

Boylen inició en los Rockets de Houston en 1992 y ha pasado como asistente en Golden State, Milwaukee y Utah siempre en papel secundario hasta que este año los Toros de Chicago le dieron la oportunidad, sin embargo, apenas el sábado pasado sufrieron la peor derrota en la historia de la franquicia al caer 133-77 ante Boston.

Muchos especialistas consideran que los métodos de Boylen rayan en lo militar y que no es lo más conveniente para jugadores de baloncesto.

“Los jugadores han aceptado trabajar de esta forma, me sorprende la noticia de lo del sindicato. No entiendo cuando se refieren a un entrenamiento típico, no me gusta ser normal, no soy como otros entrenadores, a estas alturas de lo que hemos trabajado creo sinceramente que vamos bien, no voy a ver lo que digan los demás”.

El problema para el método Boylen es que Chicago es el peor equipo de la Conferencia Este con 6 ganados y 22 perdidos y sus jugadores, liderados por Robin López, se quejan de ser tratados como en un instituto.

“No voy a modificar nada, ni siquiera en México donde hay mayor altura. He pedido a mis jugadores que se pongan en forma, esa es la situación que muchos critican. Este viaje a México me gusta porque a veces sirve para unir y fortalecer grupos, en ese momento nos tenemos a nosotros nada más” concluyó.


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