Hombre que atacó a mexicanos en Utah no será acusado de crimen de odio

EFE

Un hombre de Utah que la semana pasada atacó con una barra de metal a un padre e hijo mexicanos cuando trabajaban en su taller mecánico fue hoy formalmente acusado, pero no enfrentará cargos por crímenes de odio.

El fiscal de distrito del condado Salt Lake City confirmó hoy que Alan Dale Covington, de 50 años, fue acusado de cuatro cargos de asalto agravado por haber golpeado el 28 de noviembre a José López, de 51 años, y a su hijo, Luis Gustavo, de 18.

El hijo, que permanece sedado y en terapia intensiva, debe ser sometido a una reconstrucción facial con placas de titanio debido a los golpes que recibió en el rostro, mientras que el padre recibió ocho puntos de sutura en un brazo y tratamiento por traumatismos en la espalda.

Covington también enfrenta cargos por posesión ilegal de armas y de sustancias controladas, pero no será acusado de crímenes de odio, a pesar de que profirió insultos a los mexicanos y afirmó que estaba allí para "matar a mexicanos", según dijo José López a las autoridades.

Según la fiscalía, los policías que respondieron al incidente reportaron que Covington dijo que su odio era hacia la "mafia mexicana", no "hacia los mexicanos". Por eso, el ataque "no tiene el aspecto" de un crimen de odio.

Además, se considera que los cargos por delitos mayores contra Covington no necesitan ser "aumentados" con el agregado de "crimen de odio", como lo hubiese sido en caso de cargos por delitos menores.

En definitiva, los estatutos de crimen de odio vigentes en Utah "son realmente imposibles de hacer cumplir", dijo la Fiscalía.

De hecho, desde que esos estatutos se aprobaron hace dos décadas, nunca fueron aplicados y todos los intentos de modificarlos por parte de la legislatura local (recientemente, en 2016) fracasaron.

En el momento de su arresto, Covington, natural de Misisipi y con una larga historia delictiva, portaba un hacha pequeña y tenía una cantidad no revelada de heroína dentro de un paquete de papel de aluminio.

La barra de metal de un metro y medio de largo (59 pulgadas) que usó para atacar a los López parece haber sido parte del soporte de un cartel de "Alto" ("Pare").

La agresión terminó cuando un hermano de José López entró al taller y Covington se dio a la fuga.

Para entonces, Luis López, estudiante en un colegio comunitario de Salt Lake City, estaba inconsciente en el suelo con severas fracturas en el rostro y sangrando profusamente.

En unas declaraciones a los medios locales, Verónica López, hija de José y portavoz familiar, dijo que su familia se siente "extremadamente desilusionada" porque el caso no será considerado como un crimen de odio.

Copyright © 2018, Hoy Los Angeles, una publicación de Los Angeles Times Media Group
61°