Narrador indígena mexicano es galardonado con un premio en la FIL de Guadalajara

EFE

La mexicana Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara se volcó hoy a las lenguas originarias con la entrega del Premio de Literaturas Indígenas de América (PLIA) 2018 al escritor Francisco Antonio León, de México.

El narrador indígena mazahua, originario del Estado de México, fue premiado por su novela "El eterno retorno", una "obra de alto nivel que puede parangonarse con cualquier obra de la literatura universal", según el acta del jurado del premio, dotado de 300.000 pesos, unos 14.700 dólares.

El jurado ponderó especialmente que la novela estuviera escrita en mazahua, "una de las lenguas con menos tradición literaria" en México debido a que cada vez hay menos hablantes originales.

El mazahua es una de las 68 lenguas indígenas que son habladas en México.

Para León, quien ha publicado en revistas locales de poesía, la escritura es el mejor instrumento "para preservar la memoria de los pueblos indígenas que, como el mazahua se encuentran acariciando el ocaso de su existencia".

El autor, actualmente becario del Fondo estatal para la cultura y las artes del gobierno mexicano, recordó que las lenguas originarias han sabido subsistir a través de la oralidad" y gracias a la fantasía que llevan intrínsecas.

"La belleza de la literatura indígena es resultado de los relatos que provienen de los ancestros y son transmitidos de generación en generación, a los que se suma la peculiaridad de que cada narrador incluye a sus textos escenarios de su propia imaginación", apuntó.

Todo ello "hace de la tradición oral un mundo fantástico lleno de realidad y sin embargo, cada día cae más en desuso", expresó.

El escritor, docente de educación primaria indígena, ha traducido a su lengua materna documentos relacionados con los derechos humanos y programas sociales.

Poeta y narrador, León Cuervo inició en 2012 su novela, en la que retoma parte de sus tradiciones, su cosmovisión y las mezcla con la vida de un raicero (recolector de raíces) indígena en una historia que tiene rasgos de la tradición oral de su cultura.

Contó que el amor por la literatura lo heredó de sus padres, en especial de su padre, cuyas historias también tenían héroes y eran "los bandidos que robaban las haciendas y a aquellos que dejaron todo por ir a la Revolución".

Los héroes nacionales de la Revolución Mexicana como Emiliano Zapata, Francisco Villa y el guerrillero Lucio Cabañas también tenían un espacio en aquellas narraciones.

"En aquel entonces no entendía si aquellos personajes eran reales o ficticios, pero me gustaba creer que en alguna parte de nuestras montañas ellos existían", recordó.

Gabriel Pacheco, presidente del premio, explicó que el trabajo de León fue elegido de manera unánime, "por ser una novela que relata de manera divertida sucesos trágicos contemporáneos a través de un cuento clásico que se actualiza".

Afirmó que escribir en lenguas indígenas supone un esfuerzo doble por parte de los creadores, quienes deben dedicarse a labores de docencia para sobrevivir, además de ser sus propios traductores.

"La mayoría de los autores indígenas primeramente escriben en su lengua materna y luego traducen sus propios escritos a una segunda lengua, por lo que también debiera reconocerse este trabajo creativo como un esfuerzo aparte", aseguró.

La edición 32 de la FIL mexicana reúne a 800 autores y a 2.000 editoriales provenientes de 47 países que exhibirán más de 400.000 títulos durante nueve días.

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