CEAPI: Los giros políticos en Latinoamérica exigen centrarse en las personas

EFE

Con cambios drásticos en la política latinoamericana en el horizonte, la XXVI Cumbre Iberoamericana será "muy importante" porque la sociedad ha exigido tanto a empresas como a políticos que pongan a las personas en el centro, advirtió hoy la presidenta del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI), la española Nuria Vilanova.

Horas antes de realizar el almuerzo de reconocimiento al ganador del premio "Enrique Iglesias al Desarrollo del Espacio Empresarial Iberoamericano", que se otorgará al argentino Alejandro Bulgheroni, Vilanova manifestó a Efe que la importancia tanto de la Cumbre de Jefes de Estado como del XII Encuentro Empresarial Iberoamericano será muy especial en el contexto de giro rotundo en la región.

"El 70 por ciento de la población de América de habla española y portuguesa ha cambiado de Gobierno", lo cual inyectará a estos espacios la "oportunidad para que desde el respeto y la diversidad se pueda seguir trabajando en construir Iberoamérica juntos".

Estos cambios en la región, sin embargo, son para Vilanova un "ejemplo claro" de que no importa "desde qué signo político sea", pues lo que la sociedad ha expresado es que los países y empresas "trabajen en el crecimiento y desarrollo teniendo en cuenta la sostenibilidad, compromiso y diversidad, así como la inclusión de la mujer y los otros colectivos".

Que haya ganado las elecciones en Brasil el derechista Jair Bolsonaro o que el próximo 1 de diciembre asuma en México el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, dos polos al sur y al norte del continente, "no importa", pues la gente tiene "una necesidad común".

En estas últimas elecciones "lo que la sociedad ha gritado es que espera un cambio" en un contexto de "incertidumbres económicas", de "transformación digital" y de "cambio de modelos de trabajo", comentó.

Si en Brasil fue un grito de "la seguridad es importante y basta ya de la corrupción", en México fue "la prioridad somos las personas", por lo que en ambos casos "la sociedad ha pedido a sus líderes que se ocupen de nosotros, la gente".

Este cambio también afecta al sector económico, y en este sentido Vilanova recuerda las palabras de la secretaria general de Iberoamérica, Rebeca Grynspan, quien dijo que el caso Odebrecht fue "un tsunami ético", lo cual se ha visto reflejado en las elecciones "con votaciones a partidos políticos extremadamente diferentes, pero con una base común y el anhelo de cambio".

Es una oleada que también tiene a Centroamérica inmersa con el reto inmediato de que las autoridades respondan a las preguntas de la población, pues "la sociedad, como lo ha hecho siempre, está pidiendo respuestas, que se ocupen y preocupen de la salud, la seguridad, la educación, de la necesidad de que la gente crea que el futuro puede ser mejor".

Las exigencias siempre habían existido pero "nunca como ahora han sido tan visibles" con la posibilidad de la movilización digital.

Vilanova también instó a las empresas a acoger los cambios con la conciencia "independientemente de hacia donde vaya la política", pero con la claridad de "trabajar ya no por ser la mejor empresa del mundo sino ser la mejor empresa para el mundo, como ha dicho la empresaria chilena Paola Luxi", subrayó.

Ese "enfado social" que hay en muchos países por fraudes y escándalos como el de Odebrecht ha volteado la mirada de las personas "hacia los políticos pidiendo un cambio y hacia las empresas pidiendo un paso de compromiso y que trabajen para la sociedad", sostuvo.

Es por ello que también el sector económico deberá incluir a las mujeres en la participación activa en sus juntas de Gobierno, adaptarse a la globalización, al cambio tecnológico, la digitalización y los nuevos sistemas de producción.

Y en este sentido Vilanova abogó por tomar la iniciativa: "Quienes piensen que esos son cambios que van a venir se van a quedar atrás. Esos son cambios que ya están aquí hoy".

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