El gas natural, ?el futuro energético para Puerto Rico?

EFE

El gas natural es la apuesta de transición en Puerto Rico hacia el objetivo final de las renovables para disponer de fuentes energéticas más limpias y baratas que contribuyan al desarrollo económico de la isla, lastrado, en parte, por la alta dependencia del petróleo.

El presidente de la Comisión Especial de Asuntos Energéticos del Senado y vicepresidente de ese cuerpo legislativo, Larry Seilhamer, señaló a Efe que con el propósito de alcanzar ese objetivo la conocida como Ley 120 establece la aprobación del Marco Regulatorio y la Política Pública Energética de Puerto Rico, presentado recientemente junto a Eduardo Bhatia.

Este Marco Regulatorio, conocido como el Proyecto 1121, marca que los productores de energía que ingresen en el mercado de Puerto Rico por virtud de la concesión o venta de los activos de la estatal Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) deberán cumplir con metas de generación de energía vía fuentes renovables.

La Ley para Transformar el Sistema Eléctrico de Puerto Rico o Ley 120, aprobada el pasado 20 de junio, señalaba en su exposición de motivos que la AEE que da servicio a toda la isla se ha convertido en una pesada carga para población y empresas, rehenes de su deficiente servicio y precios.

Una de las principales reclamaciones a la compañía estatal es el alto coste, debido, en parte, a el uso mayoritario del petróleo como combustible, que se pretende cambie hacia las energías renovables, un largo camino que tiene como fase de transición al gas natural como apuesta.

"La transición energética se llevará a cabo con el gas natural, única forma además de cumplir con el límite de emisiones", subrayó Seilhamer, para quien se trata de la mejor forma de luchar contra el efecto invernadero desde la isla caribeña.

"Mi ambición es que en Puerto Rico en 100 % de la electricidad se produjera por medio de fuentes energéticas renovables", subrayó Seilhamer, aunque dejó claro que ese objetivo está todavía muy lejano.

El proyecto presentado junto a Bhatia establece que en el año 2050 el 100 % de la energía que se produzca en Puerto Rico sea generada por fuentes renovables.

El proyecto, que es la base de la futura política pública energética de Puerto Rico, propone que a partir del 2025 el 20 % de la generación tenga como origen las energías renovables, para aumentar al 50 % en el año 2040 y al 100 % en el horizonte de 2050.

Seilhamer sostuvo que para ello es necesario que exista en Puerto Rico una empresa que establezca un servicio de calidad con tarifas que permitan el desarrollo económico de la isla caribeña.

"Actualmente en coste de la energía en Puerto Rico es uno de los mayores obstáculos para el desarrollo económico e impide la inversión extranjera", denunció el vicepresidente del Senado sobre la situación que vive el territorio caribeño.

Seilhamer destacó además que la totalidad del sistema energético en la isla debe cambiarse para evitar, por ejemplo, el tener que transportar como se hace ahora la energía de sur a norte, desde donde se produce mayoritariamente hacia donde se consume principalmente por tratarse de la zona más habitada.

Con la aprobación del Marco Regulatorio y la Política Pública Energética de Puerto Rico se prevé subsanar buena parte de los actuales problemas energéticos.

El propuesto marco prevé que el uso del gas natural como fuente de energía sea temporal, se elimine el uso de carbón y las actuales barreras para que consumidores produzcan su propia energía, facilitando así las microrredes por toda la isla.

Además, se eliminará el uso de carbón como fuente de energía para el año 2028, cuando vence el contrato entre la AEE y la compañía AES, encargada de llevar a cabo la transición al uso de fuentes renovables.

En esa transición hacia las energías renovables el gas natural es crucial, ya que según Seilhamer la contaminación que provoca es mucho menor que otras fuentes, en concreto el carbón y el petróleo.

El gas natural llegaría a la isla a través de barcazas para ser distribuido posteriormente por medio de gasoductos a todos los rincones del territorio caribeño.

El secretario de Estado de Puerto Rico, Luis Rivera Marín, señaló a Efe que la isla debe aspirar a disponer de una energía más limpia y que para ello será necesario, de forma transitoria, contar con gas natural.

Para alcanzar ese objetivo, se podría traer a la isla gas natural desde EEUU, pero también desde otros países con reservas como Trinidad y Tobago, por lo cual el funcionario es favorable a que se haga una excepción a la Ley de Cabotaje, que obliga a que todo intercambio comercial entre Estados Unidos y Puerto Rico se haga en barcos del país norteamericano exclusivamente.

Sobre el cambio en la AEE se pronunció hace unas semanas su director ejecutivo, José Ortiz, quien anunció la reducción inminente en la factura que situará la tarifa en cerca de los 3,9 centavos por kilovatio hora (kWh) para el cliente residencial, mientras que se acercará los 3,5 centavos por kWh para las empresas.

Ortiz aseguró que la rebaja fue posible gracias a eficiencias y al mayor uso, precisamente, de gas natural.

En julio el "Institute for Energy Economics and Financial Analysis" (IEEFA) avisaba que empresas como Shell, ITC/Fortis y Kindle Energy, tenían una proposición para invertir unos 4.000 millones en infraestructura relacionada al establecimiento de plantas de gas natural en Puerto Rico.

Copyright © 2018, Hoy Los Angeles, una publicación de Los Angeles Times Media Group
63°