La caravana migrante llega al centro de México y en un día estará en la capital

EFE

Un grupo de la caravana migrante de centroamericanos, que avanza de manera fragmentada y a cuenta gotas por México, logró llegar hoy al central estado de Puebla, última parada antes de llegar a la Ciudad de México dentro de su travesía hacia Estados Unidos.

La caravana se fragmentó a su paso por el estado de Veracruz, donde un gran contingente decidió caminar tras no recibir el transporte que el Gobierno local había prometido a los migrantes para trasladarse a la capital del país.

La noche del sábado, hondureños, salvadoreños y guatemaltecos comenzaron su arribó al municipio de Amozoc, en la parte central del estado y a unos 25 kilómetros de Puebla capital.

En Puebla, las autoridades esperaban durante el domingo la llegada de unas 4.500 personas en los albergues instalados en las parroquias "La Asunción" y "San Juan de los Lagos" además del polideportivo Xonacatepec, donde descansarán para lunes y martes moverse a la Ciudad de México.

El padre Gustavo Rodríguez Zárate, coordinador de la Diócesis Pastoral Migrante, señaló a Efe que siguen esperando la llegada de más migrantes, unos 2.000 entre domingo y lunes, y una vez reagrupados pondrán rumbo a la capital, a unos 130 kilómetros de distancia.

En la parroquia "La Asunción" pasaron la noche 500 migrantes; el número se ha ido incrementando durante el día hasta rebasar el cupo. En el parque, junto a la parroquia, se iban asentando los recién llegados hasta que fueron trasladados al albergue más cercano ante la inminente lluvia.

En Puebla, los migrantes recibieron servicio médico, alimentos, atención psicológica y jurídica.

La mayoría sufren enfermedades respiratorias debido a las noches a la intemperie, las largas caminatas y a las bajas temperaturas que han sufrido desde su ingreso a México el pasado 19 de octubre.

"Mucha gente viene enferma, al día siguiente se levanta y sigue caminando" señala a Efe Cindy Morales Fuentes, originaria de Honduras.

Glenda Patricia, otra hondureña que viaja con sus dos hijos, de 14 y 16 años, también ha padecido las inclemencias del clima. "Todos vamos enfermos" comenta a Efe. "Ahorita nos están dando albergues pero hemos caminado hasta 10 horas, nos caía la lluvia y después y dormíamos bajo la lluvia".

Los migrantes llegan a pie y en distintos vehículos de transporte tanto de pasajeros, que ellos rentaron desde Veracruz, como de carga, aunque para muchos el "sueño americano" se esfumó en retenes de migración y fueron deportados a sus países de origen.

Jorge salió de Honduras con algunos familiares, pero en un retén de migración su hermano fue deportado y ahora se encuentra en prisión.

"El miedo que tenemos es que aquí nos han mentido diciendo que nos quedemos, que nos van a ayudar con los papeles (documentos) luego nos montan en un autobús y nos están mandando presos, eso no es justo" señaló.

Con el miedo constante de ser deportado, Jorge sigue firme con la idea de llegar a Estados Unidos. "Queremos trabajar, no somos delincuentes", repite.

La falta de oportunidades, la inseguridad y la violencia son el factor común de cada testimonio ante la pregunta de por qué huyeron de su país. Cambian los rostros y las historias pero la respuesta es firme y contundente: "No vamos a retroceder".

María Martínez viaja con su pequeña de 6 años; "quiero un futuro para mi hija y para mi hijo que dejé en Honduras".

Desde mediados de octubre, miles de migrantes en caravanas conformadas en su mayoría por hondureños, pero que también incluyen a salvadoreños y guatemaltecos, avanzan hacia Estados Unidos cruzando estos países y México.

"Vamos a la frontera" señala Glenda Patricia. "Como madre no retrocedo porque (el presidente de EE.UU.) Donald Trump diga que tiene bombas; la necesidad nos obliga y vamos para adelante".

"Le pido al Gobierno de Estados Unidos, a este señor (Trump) quizá él nunca ha tenido necesidad porque todo lo ha tenido en la vida; somos gente pobre que va buscando una oportunidad; ojalá Dios le toque ese corazón porque él no es más poderoso que Dios y si actúa contra nosotros que espere la ira de Dios contra él", añadió.

Este domingo se espera que la caravana migrante se reagrupe en Puebla con la llegada del resto de integrantes procedentes de distintos municipios de Veracruz.

Pequeños grupos partieron ya hacia la Ciudad de México hasta llegar a unos 500 que están instalados en un estadio de fútbol en el oriente de la capital.

El resto pasará la noche en los diferentes albergues instalados en la capital de Puebla y en la madrugada reanudarán su marcha hacia Ciudad de México.

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