Embajador colombiano dice que EEUU está "firme" con el Plan Colombia

EFE

El embajador de Colombia en Estados Unidos, Francisco Santos, aseguró hoy en Miami que el gobierno del presidente Donald Trump y el Congreso de este país están "firmes" con el Plan Colombia contra el narcotráfico.

"El Congreso ve a un Gobierno comprometido (el de Colombia) y dice: 'a este gobierno hay que ayudarle'", aseguró a Efe Santos tras haberse reunido en Miami con empresarios de la Cámara de Comercio Colombo-americana.

Santos, primo del expresidente Juan Manuel Santos (2010-2018), resaltó que la política del presidente Iván Duque, que asumió el 7 de agosto pasado, es de "firmeza absoluta" contra el narcotráfico y aclaró que Estados Unidos no le impone nada al país.

El diplomático, que resaltó que el Plan Colombia es "una política de éxito" bipartidista que ha gozado de continuidad desde la presidencia de Bill Clinton (1993-2000), lamentó que la superficie de cultivos ilícitos en Colombia haya aumentado durante los doce últimos años hasta llegar a más de 200.000 hectáreas.

Santos, quien fue nombrado en septiembre pasado embajador en EE.UU., lamentó que Venezuela se ha convertido en una nación que acoge a terroristas.

"Venezuela hoy es un estado que promueve el terrorismo, donde está el ELN (guerrilla del Ejército de Liberación Nacional), las disidencias de las FARC y donde están los grandes narcotraficantes de Colombia", manifestó.

Sin embargo, aseguró a Efe que la política de mano dura de Duque no va a permitir que Colombia se convierta en un "narcoestado". "Se le acabó la guachafita (la juerga) a los narcos", dijo durante un almuerzo con los empresarios colombianos.

De igual forma dijo que el presidente colombiano trata de implementar una política firme de orden público "pero que concilia".

En ese sentido señaló que se requiere enfrentar el narcotráfico de forma integral, lo que incluye la sustitución de cultivos ilícitos por otros como el cacao.

Uno de los cambios que se propone hacer el gobierno de Duque a los acuerdos de paz suscritos en 2016 con la entonces guerrilla de las FARC por el gobierno del presidente Juan Manuel Santos es dejar de considerar el narcotráfico como "un delito conexo" a las actividades de los guerrilleros, lo que, a su juicio, ha incentivado el crecimiento de los cultivos ilícitos en el país.

Mencionó como otro cambios a los acuerdos de paz que los exguerrilleros de las FARC que no entreguen sus bienes pierdan sus beneficios y que aquellos que se vayan a la disidencia no puedan volver al acuerdo.

De igual forma dijo que Jesús Santrich, uno de los líderes de las FARC, detenido con fines de extradición a Estados Unidos por narcotráfico, "se tienen que ir".

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