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Pence acusa a China de intentar restarle apoyos a Trump en el país

El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, ofrece un discurso en el Pentágono de Arlington, Virginia (Estados Unidos). EFE/Archivo

El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, ofrece un discurso en el Pentágono de Arlington, Virginia (Estados Unidos). EFE/Archivo

EFE

El vicepresidente, Mike Pence, alegó hoy que China está interfiriendo en las elecciones legislativas del próximo mes para restarle apoyos al presidente Donald Trump y denunció que los créditos de Pekín aportan un “salvavidas” al mandatario venezolano, Nicolás Maduro.

Una semana después de que Trump acusara a Pekín de intervenir en el proceso electoral, Pence dio un duro discurso en el que criticó las medidas de China en el plano político, económico y militar; y dejó claras las crecientes tensiones entre las dos potencias, inmersas desde julio en una agresiva guerra comercial.

“El liderazgo del presidente (Donald) Trump está funcionando, y China quiere que haya otro presidente estadounidense”, aseguró Pence en el centro de estudios Hudson Institute.

El vicepresidente trató de dar una base más sólida a la acusación de Trump de que China está interfiriendo en el proceso previo a las elecciones que el próximo 6 de noviembre renovarán parte del Congreso estadounidense, una afirmación que el Gobierno chino ha tachado de “injustificada”.

“China ha movilizado actores y grupos encubiertos y medios de propaganda para cambiar la percepción de los estadounidenses sobre las políticas chinas”, aseguró Pence.

El vicepresidente describió esa campaña de Pekín como “un esfuerzo sin precedentes para influir en la opinión política estadounidense, las elecciones (legislativas) de 2018 y el ambiente previo a los comicios presidenciales de 2020", en los que Trump buscará la reelección para un segundo mandato.

“Lo que están haciendo los rusos palidece en comparación con lo que está haciendo China”, alegó Pence, en referencia a la presunta injerencia de Rusia en los comicios de 2016.

La semana pasada, Trump acusó a China de estar atacando con propaganda “el cinturón agrícola”, compuesto por estados del medio oeste, como Iowa o Illinois, que se han visto perjudicados por los aranceles que Pekín impuso a la soja en el marco de la guerra comercial entre ambas potencias.

Pence insistió en que China ha centrado sus esfuerzos en “industrias y estados”, “que desempeñarán un papel importante en las elecciones”.

“Más del 80 % de los condados estadounidenses en los que ha actuado China votaron por el presidente Trump en 2016, y ahora China quiere hacer que esos votantes se vuelvan en contra de nuestra Administración”, denunció el vicepresidente.

La Casa Blanca no ha aportado pruebas de esa presunta injerencia china, más allá de destacar que el diario oficial del Partido Comunista chino, China Daily, compró el mes pasado cuatro páginas de publicidad en un diario de Iowa y argumentó en ellas que la guerra comercial de Trump perjudicaba a los agricultores de ese estado.

Pence aseveró que la intervención no es solo propagandística, sino que “altos funcionarios chinos han tratado de influir en líderes de negocios para que condenen” la medidas comerciales de Trump.

Además, defendió que las agencias de inteligencias consideran que “China está contactando a funcionarios estatales y locales de EE.UU. para explotar cualquier división política entre los niveles federales y locales” de gobierno.

“Nuestro mensaje a los líderes de China es este: este presidente no se detendrá, y el pueblo estadounidense no se dejará influir. Seguiremos defendiendo nuestra seguridad y economía”, dijo Pence.

El vicepresidente trasladó ese mensaje también al plano militar, al referirse al incidente del pasado domingo en el Mar del Sur de China, donde se acercaron peligrosamente un destructor de misiles estadounidense USS Decatur y un navío chino.

“La Armada de Estados Unidos continuará volando, navegando y operando allí donde lo permita la ley internacional y lo demanden nuestros intereses nacionales. No nos dejaremos intimidar”, sostuvo.

También señaló a China por “usar la llamada ‘diplomacia de la deuda’ para aumentar su influencia” en lugares como Latinoamérica, y advirtió del carácter “opaco” de sus créditos.

“Pekín ha proporcionado un salvavidas al corrupto e incompetente régimen de Maduro en Venezuela, prometiendo 5.000 millones de dólares en créditos cuestionables que pueden ser pagados con crudo”, destacó Pence.


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