Díaz-Canel reivindica a Castro ante la ONU y Latinoamérica rechaza el bloqueo

EFE

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reivindicó hoy a Fidel Castro en su primera intervención en la Asamblea General de la ONU, donde se ofreció como "la continuidad, no la ruptura" del régimen castrista, mientras diversos países Latinoamericanos recordaron su rechazo al bloqueo de la isla.

La 73 Asamblea General de Naciones Unidas celebró su segunda jornada de los debates de alto nivel con un acento marcadamente latinoamericano, puesto que por la mañana estaban todas las miradas puestas en Díaz-Canel y el presidente colombiano, Iván Duque, -ambos se estrenaban en este foro-, más allá del protagonismo de otro líder, el venezolano Nicolás Maduro, que aterrizó en por la tarde en Nueva York.

En su discurso ante los cerca de 200 mandatarios, Díaz-Canel dejó clara su voluntad de continuismo con las ideas políticas de Fidel Castro y reclamó el fin del embargo de EE.UU. a la isla, cuestión sobre la que agradeció a los líderes mundiales el "rechazo casi unánime" que expresan "cada año".

"A pesar del bloqueo, la hostilidad y las acciones que ejecuta EE.UU. para imponer un cambio de régimen en Cuba, ?aquí está la Revolución cubana, viva y pujante, fiel a sus principios!, afirmó.

Emocionado por "hablar en la misma tribuna" donde 58 años atrás estuvo Fidel Castro, destacó la "abrumadora mayoría" que quiere seguir la obra del líder revolucionario y se mostró convencido de que la reforma de la Constitución ratificará "el carácter irrevocable del socialismo".

En su mensaje, Díaz-Canel hizo referencias al retroceso en la relación bilateral que viven EE.UU. y Cuba, por la postura contraria del presidente Donald Trump al acercamiento impulsado por su antecesor, Barack Obama, y los incidentes de salud sufridos por diplomáticos estadounidenses en la isla, que aún se investigan.

"El Gobierno de EE.UU. se ha dedicado a fabricar artificialmente, con falsos pretextos, escenarios de tensión y hostilidad que a nadie benefician", afirmó el mandatario sobre una "retórica agresiva" que contrasta con sus "relaciones diplomáticas formales" y su cooperación "en un grupo limitado de áreas".

Asimismo, acusó a la Administración de Donald Trump de seguir la Doctrina Monroe y atacar "con especial saña a Venezuela" mediante "intentos de intervención y sanciones" que "buscan asfixiarla económicamente y dañar a las familias".

Diversos líderes latinoamericanos que también intervinieron hoy expresaron su rechazo al bloqueo comercial y económico de Cuba, como el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, o el de Panamá, Juan Carlos Varela.

Por su parte, el otro líder latinoamericano que se estrenó ante la Asamblea de la ONU, el presidente de Colombia, quien expuso sus preocupaciones por el "éxodo trágico" de venezolanos, una "indignante" crisis humanitaria: "el fin de la dictadura" del presidente Nicolás Maduro es "un reto global".

Duque defendió también su programa de mano dura contra el narcotráfico, una "amenaza global" que en Colombia actúa como "depredador del medioambiente, un destructor de instituciones, un corruptor social", aseguró.

"Si queremos que en Colombia brille la paz, es necesario que derrotemos el narcotráfico", subrayó Duque, que llegó al poder en agosto y pertenece al uribista Centro Democrático (derecha).

El presidente de Panamá también aprovecho su última intervención ante la Asamblea General de la ONU para hacer un llamado para resolver las crisis que viven Venezuela y Nicaragua, así como a trabajar en el camino del desbloqueo de la isla de Cuba.

"Las lecciones aprendidas en estas últimas crisis migratorias nos obligan a recordar el llamado enérgico al Gobierno de Venezuela para que recupere el diálogo y en democracia encuentre la paz social que evitará que continúe la migración masiva y esta crisis humanitaria", afirmó ante el aplauso de una parte de los asistentes a la Asamblea.

Por su parte, el presidente de Uruguay instó a la ONU a que se revisen los criterios de ayuda al desarrollo que aplica la Organización para la Cooperación y el Desarrollo porque "parece que se castiga a quien hace las cosas bien".

Asimismo, el presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, rechazó por su lado la "criminalización de los migrantes" y urgió a Estados Unidos a agilizar la reunificación de menores separados de sus familias en la frontera.

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